Domingo 15 de julio, frío invernal acorde al calendario. 11 AM y el torneo que año a año nos desvela, nos convocaba para jugar un hermoso partido de fóbal. Chango era el rival, viejo conocido de nuestra camada, compañeros de claustro para aquellos que teníamos la dicha de ir a la tarde, y rivales reiterados en las diversas olimpíadas. Quienes íbamos a la 7ma, y formamos el esqueleto de este querido Resto del Mundo, ostentábamos hasta este partido un invicto de 12 años, que incluía casi todas victorias, memorables partidos, y un antecedente cercano: 3-0 en la cancha 2 en el torneo 2011, con un golazo de volea de Alejo y dos del Tierno Haedo, hoy purgando su última fecha de la suspensión que el riguroso Tribunal de Disciplina impuso, con la clara intención de minar el camino de RdM hacia el Scudetto. Lo de siempre, los poderosos jugando contra los intereses de los más populares.
La lesión de Javi y la ausencia de los Santiagos, obligaba a formar con los únicos 9 jugadores disponibles. Alca en la valla. Musgo, Chulo, Ricky en el fondo. Casta, Bollo, Boto. Fran y Alejo en la delantera. Sorteo, pitazo e inicio de la contienda en la cancha 2 madereña. La primera jugada del partido sirvió para una cosa: darnos cuenta de que Musgo no podía más. A los 15 segundos de juego, el número 26 sintió una fuerte molestia en uno de sus aductores, que lo venía acompañando desde hacía unos días, y de ahí en más continuó el juego con dificultad para moverse (un poco más de la habitual). Los primeros minutos fueron la única muestra que veríamos del partido que teníamos proyectado. Chango intentaba manejar la pelota, con toques de balón entre sus mejores hombres, y Resto cortaba y salía. Así, en una primera aproximación, este cronista recupera por derecha, avanza unos metros, y juega a la izquierda para la entrada del Amigo de los Niños, que remata de primera con zurda, potente pero por arriba del travesaño. Buen disparo y buena aproximación.
Pocos minutos después, pelota del equipo verde atrás de mitad de cancha. El pelotazo sale largo hacia la izquierda, y es recibido por un delantero que, mano a mano (sí, mano a mano!) con Peralt, la domina, gira hacia el medio, dejando desairado al zaguero, y cara a cara con el Yosapa define suave al descuidado primer palo. Gol, 0-1 tempranero, y se caía la estantería de lo que se había planeado en la previa. Resto del Mundo acusó el golpe, y Chango, que hasta aquí sólo había hecho el gol, comenzó a justificar su ventaja con buen juego. Pocos minutos después, una jugada que comenzó por izquierda terminó en la derecha, y en el último pase a espaldas del defensor, para que el volante izquierdo imitador de Erviti enfrentara nuevamente al Alca, y pese a definir al bulto y mal, la pelota diera en las manos del guardameta, picara y entrara mansamente decretando el lapidario 0-2. En 10 minutos, la cosa había pasado de peluda a negrísima.
Resto del Mundo se tenía que despertar para intentar una posible reacción, o por lo menos no comerse una goleada que podía ser histórica. Y así lo hizo, pese a seguir siendo víctima del toque que proponía el rival, con claro dominio de la posesión. Fue a través de la pelota parada que RdM se aproximó en esta primera etapa. Un córner, un par de tiros libres, demostraban que en el área contraria los hombres de blanco y negro podían imponerse con facilidad. En defensa, la línea de 3 había comenzado a hacer pie (lástima que estábamos ya 0-2 pero bue) y el equipo no sufría más ocasiones de peligro. Casta llevó peligro con un remate desde afuera entrando por derecha, tras una buena habilitación de Fran. Pitazo y cierre del primer período.
Algunos jugadores se mostraron contentos en el entretiempo, por estar con el mejor resultado del Narigón, mientras otros discutían especialmente por la jugada del primer gol.
El segundo tiempo comenzaba y Resto tendría que cambiar la actitud e ir a buscar un descuento rápido para no dejar pasar el tren del partido. Alejo pivoteó cuanto pudo, Fran se las rebuscó para llevar peligro, y los volantes intentaron construir juego para acercarse al arco rival. Un tiro desde la esquina derecha cayó al segundo palo para la entrada franca del rengo Musgo, quien tras empujar decorosamente a su marcador y cabeceó con comodidad al gol...eso desde mi perspectiva de ejecutante del córner, porque en realidad la pelota se escapó a escasos centímetros del palo, y así Resto se perdió increíblemente el descuento en la primera. Chango parecía sin nafta y Resto se envalentonaba. Tras recuperar una pelota, el cronista abre juego a la izquierda para Boto, que con lucidez cambia de frente para la escalada de Musgo. El centro bajo penetra el área como un puñal, y con el arquero ya vencido y como principal espectador, Fran madruga a la defensa y se arroja en la boca del arco para empujar la pelota. Inexplicablemente, el 9 hace contacto con la bocha, que se pierde por arriba del travesaño y ahoga una vez más el grito restista. El descuento estaba al caer, se presentía, y con él los fantasmas y la posibilidad de un empate al alcance de la mano, que a esa altura significaba una victoria. Musgo, que no podía más con su alma pero hacía un esfuerzo sobrehumano por seguir llevando el partido adelante, mete un buen pase filtrado entre varias piernas para un servidor, que recibe de espaldas por el medio, se acomoda, se da vuelta, y en vez de fusilar desde la clara posición de gol que tenía en la puerta del área, busca un toque por arriba del arquero, que no estaba adelantado, y por eso controló sin problemas.
Pero de tanto ir, ir e ir, con más corázon y vergüenza que argumentos, Resto llegaría al ya merecido gol. Tiro libre desde la izquierda, centro que cae al corazón del área, donde duele, a espaldas de los defensores, y el Amigo de los Niños que está vez sí, conecta un frentazo cruzado y pone el partido 1-2. Grito moderado, más que de gol, de guerra, por lo que se venía. Y no nos vamos a mentir. Si cuando metieron el primer gol, todos pensamos "lo perdimos", gol este descuento con 10 largos minutos todavía por jugar, no hubo nadie que no pensara que lo empatábamos -y, quien te dice.... Sin embargo, Chango salió del sopor en el que entró a jugar la segunda etapa. Musgo quien a esta altura si no era un poste es porque los postes suelen ser más finitos, fue a jugar de 9 y Boto completó la zaga. Un delantero rival giró muy bien y escapó a la marca del Chulo por primera vez en el partido, definió fuerte de zurda obligando a una buena estirada del Alca, y a que Boto complete al corner ante la entrada de otro rival. Alejo probó desde lejos, la pelota se desvió y pareció complicar al arquero, pero finalmente contuvo sin problemas. El partido ahora era de ida y vuelta. Resto estaba a un gol de un empate impensado media hora atrás, y Chango buscaba liquidar el partido para no sufrir más. Lateral desde la derecha para los verdes. La pelota pica, Ricky duerme, el delantero lo anticipa y, en un mismo movimiento, gira y saca un latigazo de derecha que deja a Alca mirando cómo la pelota se clava pegadita al travesaño, infla las mallas y hunde a Resto del Mundo en una impotencia definitiva. 1-3, doblete para el rubio delantero, y partido liquidado, con menos de 10 minutos por jugar.
Pese a quedar pocos minutos y a saber que a esa altura la derrota era cosa juzgada, Resto siguió probando. Tres tiros de esquina, uno que dio en el palo y se perdió en el saque de arco, y otro que Fran fue a buscar de anticipo al primer palo, casi se convierte en el segundo gol de no ser por la oportuna intervención del arquero, y porque Boto envió el rebote a la estratósfera, fueron chances se acortar diferencias una vez más. Quien suscribe también buscó el arco desde la mitad de la cancha, obligando al arquero a no complicarse y sacarla por arriba del travesaño.
Así llegó el final. Derrota para Resto del Mundo, dolorosa, que reduce las chances de dar la vuelta olímpica a un hipotético sprint épico que recordaríamos por nuestras vidas. Final de un invicto de más de una década frente a un rival que tantas satisfacciones nos dio en época escolar, e incógnita acerca del rendimiento del equipo. La situación fue límite, con 9 jugadores, 2 de ellos con evidentes problemas físicos que no les permitieron actuar al 100%, y ausencias importantes por suspensiones y lesiones. Así, se nos fue todo el margen que pudimos tener. Ahora habrá vacaciones de invierno, recuperaremos a Pablo, a Javi de su lesión, y se irán los problemas físicos de Peralt y de Musgo. Todo mientras esperamos retorno con gloria de Manu y del Cabe de sus respectivos interminables viajes. Con todos los soldados presentes en cuerpo y en plenitud, con la mentalidad puesta en no cometer errores y en brindarse íntegros por esta noble causa, el milagro es posible. Quedan 4 partidos, y depende exclusivamente de nosotros.
Uno x Uno:
Alca (4,5): descuidó mucho el primer palo en el 1-0, y podría haber hecho algo más en el segundo. Nada que hacer en el fusilamiento del tercer tanto.
Musgo (4): todo el partido en una pata, con mucho corazón y hasta con recursos pese a sus limitaciones, pero se desordenó e hizo lo contrario a lo hablado en la previa en la jugada del 1-0, decisiva en el resultado.
Chulo (4): diezmado, le costó hacer pie. Pasó de largo en el 1-0 (muy raro en él) y no pudo ordenar la defensa.
Ricky (4): algunas pifias con su sello, otras jugadas bien resueltas, pero muy flojo en la marca del tercer gol. Se dejó madrugar por un delantero que estaba atrás de él, y luego perdió en el roce.
Casta (5): trató de jugar, se involucró y ayudó en la marca a Musgo cuando éste ya no podía más. Aceptable partido.
Bollo (6,5): intentó poner su cuota de garra y futbol. Ganó más de lo que perdió y a través de sus pases y pelotas paradas generó la mayoría de las situaciones del equipo.
Boto (5,5): alternó buenas y malas con la pelota, pero se sacrificó y buscó el desborde por su sector. Tuvo una al final.
Alejo (5,5): pivoteó, animó a sus compañeros constantemente. Luchó más de lo que jugó, pero buscó asociarse con Fran y por momentos lo consiguió.
Fran (6,5): bastante solo arriba, se mostró picante. Se las ingenió para llevar peligro. Tuvo 3 chances claras, convirtió una. Fue la principal carta de ataque.
Hinchada: el Tierno cumpliendo su último partido en exilio deportivo y la reaparición de la barra (JC).
martes, 17 de julio de 2012
RdM - Noli Me Tangere: Ni el tiro del final...
Formación: Alca; Musgo, Chulo, Ricky; Casta, Bollo, Boto; Fran, Alejo
Cambios: Santi A. x Casta (0' ST) y Casta x Boto (19' ST)
Resultado: 0-0
Incidencias: el rival jugó con 8 jugadores desde el comienzo hasta los 8' del ST, que completó su formación
Cancha: 1
Público: Millo, Sandra, Tierno
Cambios: Santi A. x Casta (0' ST) y Casta x Boto (19' ST)
Resultado: 0-0
Incidencias: el rival jugó con 8 jugadores desde el comienzo hasta los 8' del ST, que completó su formación
Cancha: 1
Público: Millo, Sandra, Tierno
RdM - Ballena Franca: Una obligación
Formación titular: Santi A.; Musgo, Chulo, Boto; Casta, Bollo, Javi; Fran, Santi B.
Cambios: Alejo por Casta (0' ST)
Resultado: 1-0
Goles: Santi B. (8' PT)
Expulsiones: Javi (14' ST)
Cancha: 2
Figura: Santi B.
Público: Tierno, Alca, Ricky (los bobos expulsados)
Cambios: Alejo por Casta (0' ST)
Resultado: 1-0
Goles: Santi B. (8' PT)
Expulsiones: Javi (14' ST)
Cancha: 2
Figura: Santi B.
Público: Tierno, Alca, Ricky (los bobos expulsados)
miércoles, 6 de junio de 2012
RdM - Vasco Viejo: Un paso atrás (para tomar impulso)
Iba a pasar. Si no, no seríamos Resto del Mundo. Iba a llegar el día en que un partido, en los papeles accesible, se convirtiera en un calvario futbolístico. Las boqueadas sonaron en la semana, en el marco del postrero asado que el plantel se iba a mandar en Floresta. Que si hago un gol regalo tres vinos, que si mantenemos la valla invicta pongo dos vinos, que si tiro 2 caños garpo un kilo de mollejas de corazón, las vanas promesas desfilaban. Y Resto debía enfrentar a Vasco Viejo, equipo veterano, aguerrido, que reemplaza la escasez de talento con las mañas y las artes non sanctas. Nada nuevo.
Para arrancar el encuentro disputado en la cancha 2 maderense, la escuadra albinegra iba a repetir la formación de los últimos partidos. Alca; Ricky, Chulo, Musgo; Javi, Bollo, Boto; Fran, Tierno. Afuera esperaba su oportunidad Casta. La barrabrava se ausentó nuevamente, lo cual a esta altura habla a las claras de una relación rota.
Comenzó a rodar el fútbol a las 11.22 de la soleada mañana dominical. Como era de esperarse, Resto salió decidido a comandar las acciones del encuentro. Una clarísima muestra de ello es que al mover la pelota del círculo central, Pablo presionó a los defensores rivales y ganó un corner antes de los 10 segundos de juego. En los primeros minutos Resto buscó la apertura del marcador. Pablo se las ingenió para rematar desde la izquierda, pero la jugada no pasó a mayores. En otra chance, tras una buena jugada por la banda zurda, el Tierno recibe a la derecha, se acomoda para su zurda y dispara, pero contiene el portero rival. La más clara de la primera parte estuvo en los pies del mariscal de casi dos metros. Tiro libre ejecutado por este servidor desde la izquierda, Musgo no llega a desviar la trayectoria, el arquero despeja defectuosamente, y el Chulo captura el rebote en el borde del área, dándole destino de gol, de no ser por una pierna salvadora que vaya uno a saber quién carajo puso en la línea de gol. Parecía que el primero estaba al caer, y cayó nomás, pero en nuestro arco. En su primera "aproximación", vamos a llamarla así para ser generosos, el equipo que utilizaba la camiseta de un club sin barrio que pelea por no irse al Nacional B, consigue un tiro libre a su favor, prácticamente a la altura de la mitad de la cancha. El pelotazo es enviado al área, con potencia, el viento ayudó a la parábola que describió la bocha, y el Alca, ya pensando en el pedazo de vacío jugoso con criolla que se iba a clavar un par de horas más tarde, se confió y nos retrotrajo a nuestras peores pesadillas. Gol de Vasco Viejo, que sin siquiera haberse acercado al área de la costanera, se ponía 1-0 arriba.
Resto sabía que no debía desesperarse. El equipo estaba jugando uno de sus mejores partidos, creando situaciones, dominando el juego y moviendo bien el balón. Pablo se juntó con Javi en una serie linda de toques. Fran se movía por todo el ancho del campo buscando una diagonal que lo deje cara a cara con el arquero. Musgo pasaba al ataque por la banda derecha, y este cronista remataba desde lejos un par de veces, con relativo peligro. Antes del cierre, Pablo madruga al arquero en una pelota que parecía perdida, y con un cabezazo estuvo cerca de decretar la igualdad. Pero no. El primer tiempo concluiría con un marcador injusto según el desarrollo del juego, pero inapelable, ya que ellos habían metido la pelotita en el arco una vez, y nosotros nunca.
El segundo tiempo comenzaba de la misma forma que se había ido el primero. Resto del Mundo ejerciendo un monopolio total de la pelota, de las acciones y de los ataques. Su rival, haciendo tiempo hasta límites intolerables (con la complicidad del juez del partido, que recién iba a tomar protagonismo en los últimos minutos), defendiéndose de manera eficaz, y buscando enganchar algún contraataque que definiera el partido, pero que nunca llegaría. En este segundo tiempo, Resto perdió parte de la claridad que tuvo por momentos en la primera parte. Boto dejó su lugar a Casta, que jugó bien abierto por la derecha. Musgo se convirtió casi en un carrilero, llegando hasta posición de rematar. Atrás quedaban espacios, la defensa estaba parada casi en la mitad de la cancha, pero el anémico ataque de Vasco Viejo no era una amenaza. Lo único que importaba era conseguir el gol de la igualdad.
Cerca de los 15 minutos, después de que una jugada sobre la izquierda que terminó en corner, y que un rival pateara la pelota a cualquier parte por enésima vez ante la mirada impávida del señor de negro, se produjo un confuso episodio que involucró a nuestro delantero con más ternura del plantel, manotazos, entredichos, y dos expulsiones: una para el número 11 de RdM, y otra para el defensor contrario. El partido debía continuar 8 vs 8, pero Resto sufría la baja de su as de espadas en la delantera. Poco después, quien estas líneas escribe comanda un ataque por el centro, levemente hacia la izquierda, y con cara interna de botín diestro, busca el palo más alejado del arquero, que desvía esforzadamente y contiene en dos tiempos. Los minutos corrían, Resto se desesperaba por llegar a la igualdad. El mejor jugador del vino de la etiqueta amarilla comienza una apilada por izquierda, deja un hombre en el camino y es luego cortado por Peralt sin infracción. Acto seguido, se deja caer acusando una lesión (que luego comprobaríamos al irse reemplazado y rengueando). En ese momento, dudando de la honestidad de su adversario, el número 2 FDFR le exige que se incorpore, y al no conocer su nombre, lo llama por su profesión. Se ve que el 5 de Vasco Viejo desconoce el trabajo con el que su compañero se gana el pan diariamente, porque, sumido en una profunda indignación, le pregunta a nuestro zaguero qué es lo que le había dicho. "Payaso, vos y todo tu equipo", retruca nuestro querido Ricky, para que no queden dudas. Como no lo había hecho a lo largo de todo el partido, el 5 metió un pique corto sorprendente para ponerse cara a cara con nuestro querido compañero, y mostrarle de cerca lo bien que le había quedado el Corega para fijar su dentadura postiza. En un rapto de castrillismo agudo, el colegiado revolea otras dos cartulinas rojas, una para este personaje, y la otra para la Mula. Por buen tipo, diría uno de los relatores más detestables de la Argentina.
El partido se había desnaturalizado. Quedaban 5 minutos, y estábamos 7 vs 7. Pero Resto tenía que empatarlo, y siguió yendo y yendo como loco. A esta altura con Peralt solo en la defensa, con este cronista acercándose a dar una mano y tratar de llevar la pelota, con Casta de puntero derecho, Musgo de volante por derecha, Javi, que se había comido un pelotazo en la trucha y no entendía nada, tirado en la izquierda y Fran como 9. Tiramos centros, tiramos corners, hicimos lo que pudimos, pero nada parecía cambiar la pizarra final.
Tiempo cumplido y el árbitro agrega 4 minutos de tiempo recuperado (Futbol para Todos - Todos los derechos reservados). Después de un tiro de esquina sobre la izquierda que no tuvo consecuencias, la pelota queda por la derecha del ataque, en la posición del Amigo de los Niños. Fran tira el centro, la pelota cruza todo el área, y encuentra a Musgo, quien entrando solo por el segundo palo, para la pelota, define de derecha con el arquero ya vencido, y....desvía su remate por escasos centímetros. La pelota pega en la parte de afuera del arco, y RdM no tiene la suerte de que le cobren esos goles como a otros equipos. Saque de arco, chau ilusión de empatar. No quedaba tiempo para nada, parecía. Pero no era tan así, porque en la última de todas, Javi (que se había comido el segundo pelotazo en la cara -gracias Musgo!- y ya a esta altura no podía con su alma) se las ingenia para meter una pelota cruzada deliciosa de derecha a izquierda, para la llegada de Fran que pica al gol desde 3/4 de cancha. El 9 va mano a mano por el empate, no logra acomodarse para la derecha, y ante la llegada del defensor y la salida del arquero, define de zurda, flojito, desviado, deja de rodillas a este cronista en mitad de cancha demostrando la inexistencia de Dios, y termina de sentenciar el score final. Pitazo del juez, derrota para el equipo albinegro, que así vio caer su invicto en el torneo. Después del final se originaron hechos bochornosos que desde este espacio periodístico condenamos, y que no vale la pena volver a traer a colación, pero que arrojaron como saldo la expulsión post partido del guardavalla Alca, lo cual nos deja un panorama sombrío y repleto de dudas para armar la formación del próximo partido.
Es momento de ver de qué estamos hechos. Sufrimos el primer e inesperado golpe, con el agregado de traer consecuencias para lo que viene. De nosotros dependerá tener la inteligencia para atravesar este momento de la mejor manera, para disimular la ausencia de los suspendidos, y para continuar prendidos en lo más alto de la tabla. Las chances están intactas, sólo se decidirá según lo que hagamos en el verde césped.
Uno x Uno:
Alca (4): se comió el gol por un mal cálculo, y de yapa lo coronó con una expulsión que complica el panorama. Ya habrá mejores domingos.
Musgo (6): en la marca, sin sobresaltos, fue el alma del equipo cuando hubo que empujar en busca del empate. Tuvo el empate en la más clara, lamentablemente no pudo ser.
Chulo (6): defendiendo con 3, con 2 o con él solito con su alma, siempre sólido, siempre seguro para cruzar. Le sacaron una pelota en la línea cuando estábamos 0 a 0.
Ricky (4): foul innecesario en el gol, aunque eso no lo hace responsable. Después, en la marca bien, pero se hizo echar infantilmente entrando en el juego del rival.
Boto (4,5): no fue uno de sus mejores partidos. Por momentos pareció un poco perdido en la cancha.
Bollo (5,5): buscó la pelota y fue la manija en el buen primer tiempo. No supo dar orden en el segundo, y sigue sin entenderse con el tuerto Tavani. (gracias Ricky)
Javi (5,5): de los más claros con la pelota. De todos modos no tuvo la gravitación de otros partidos, aunque se las rebuscó para dejar toques con su sello.
Fran (5): mucho despliegue, poca claridad. Definió mál y se perdió la última mano a mano.
Pablo (4,5): jugando, de lo mejor de Resto, creando peligro especialmente en los primeros minutos, pero nos dejó con 8 en el peor momento.
Casta (5): entró bien, intentó por la derecha y estuvo movedizo. Casi llega a un rebote de gol pero el arquero controló.
Hinchada: poca, poquita. El frío y los exámenes le jugaron una mala pasada a la poco seguidora barra del albinegro. No vengan a pedir camisetas y a sacarse fotos cuando estemos tomando Chandon en Cocodrilo...
Para arrancar el encuentro disputado en la cancha 2 maderense, la escuadra albinegra iba a repetir la formación de los últimos partidos. Alca; Ricky, Chulo, Musgo; Javi, Bollo, Boto; Fran, Tierno. Afuera esperaba su oportunidad Casta. La barrabrava se ausentó nuevamente, lo cual a esta altura habla a las claras de una relación rota.
Comenzó a rodar el fútbol a las 11.22 de la soleada mañana dominical. Como era de esperarse, Resto salió decidido a comandar las acciones del encuentro. Una clarísima muestra de ello es que al mover la pelota del círculo central, Pablo presionó a los defensores rivales y ganó un corner antes de los 10 segundos de juego. En los primeros minutos Resto buscó la apertura del marcador. Pablo se las ingenió para rematar desde la izquierda, pero la jugada no pasó a mayores. En otra chance, tras una buena jugada por la banda zurda, el Tierno recibe a la derecha, se acomoda para su zurda y dispara, pero contiene el portero rival. La más clara de la primera parte estuvo en los pies del mariscal de casi dos metros. Tiro libre ejecutado por este servidor desde la izquierda, Musgo no llega a desviar la trayectoria, el arquero despeja defectuosamente, y el Chulo captura el rebote en el borde del área, dándole destino de gol, de no ser por una pierna salvadora que vaya uno a saber quién carajo puso en la línea de gol. Parecía que el primero estaba al caer, y cayó nomás, pero en nuestro arco. En su primera "aproximación", vamos a llamarla así para ser generosos, el equipo que utilizaba la camiseta de un club sin barrio que pelea por no irse al Nacional B, consigue un tiro libre a su favor, prácticamente a la altura de la mitad de la cancha. El pelotazo es enviado al área, con potencia, el viento ayudó a la parábola que describió la bocha, y el Alca, ya pensando en el pedazo de vacío jugoso con criolla que se iba a clavar un par de horas más tarde, se confió y nos retrotrajo a nuestras peores pesadillas. Gol de Vasco Viejo, que sin siquiera haberse acercado al área de la costanera, se ponía 1-0 arriba.
![]() |
| Se puede ver en la imagen el tardío intento de reacción del Alca, y el gol que sería el único del partido |
Resto sabía que no debía desesperarse. El equipo estaba jugando uno de sus mejores partidos, creando situaciones, dominando el juego y moviendo bien el balón. Pablo se juntó con Javi en una serie linda de toques. Fran se movía por todo el ancho del campo buscando una diagonal que lo deje cara a cara con el arquero. Musgo pasaba al ataque por la banda derecha, y este cronista remataba desde lejos un par de veces, con relativo peligro. Antes del cierre, Pablo madruga al arquero en una pelota que parecía perdida, y con un cabezazo estuvo cerca de decretar la igualdad. Pero no. El primer tiempo concluiría con un marcador injusto según el desarrollo del juego, pero inapelable, ya que ellos habían metido la pelotita en el arco una vez, y nosotros nunca.
El segundo tiempo comenzaba de la misma forma que se había ido el primero. Resto del Mundo ejerciendo un monopolio total de la pelota, de las acciones y de los ataques. Su rival, haciendo tiempo hasta límites intolerables (con la complicidad del juez del partido, que recién iba a tomar protagonismo en los últimos minutos), defendiéndose de manera eficaz, y buscando enganchar algún contraataque que definiera el partido, pero que nunca llegaría. En este segundo tiempo, Resto perdió parte de la claridad que tuvo por momentos en la primera parte. Boto dejó su lugar a Casta, que jugó bien abierto por la derecha. Musgo se convirtió casi en un carrilero, llegando hasta posición de rematar. Atrás quedaban espacios, la defensa estaba parada casi en la mitad de la cancha, pero el anémico ataque de Vasco Viejo no era una amenaza. Lo único que importaba era conseguir el gol de la igualdad.
Cerca de los 15 minutos, después de que una jugada sobre la izquierda que terminó en corner, y que un rival pateara la pelota a cualquier parte por enésima vez ante la mirada impávida del señor de negro, se produjo un confuso episodio que involucró a nuestro delantero con más ternura del plantel, manotazos, entredichos, y dos expulsiones: una para el número 11 de RdM, y otra para el defensor contrario. El partido debía continuar 8 vs 8, pero Resto sufría la baja de su as de espadas en la delantera. Poco después, quien estas líneas escribe comanda un ataque por el centro, levemente hacia la izquierda, y con cara interna de botín diestro, busca el palo más alejado del arquero, que desvía esforzadamente y contiene en dos tiempos. Los minutos corrían, Resto se desesperaba por llegar a la igualdad. El mejor jugador del vino de la etiqueta amarilla comienza una apilada por izquierda, deja un hombre en el camino y es luego cortado por Peralt sin infracción. Acto seguido, se deja caer acusando una lesión (que luego comprobaríamos al irse reemplazado y rengueando). En ese momento, dudando de la honestidad de su adversario, el número 2 FDFR le exige que se incorpore, y al no conocer su nombre, lo llama por su profesión. Se ve que el 5 de Vasco Viejo desconoce el trabajo con el que su compañero se gana el pan diariamente, porque, sumido en una profunda indignación, le pregunta a nuestro zaguero qué es lo que le había dicho. "Payaso, vos y todo tu equipo", retruca nuestro querido Ricky, para que no queden dudas. Como no lo había hecho a lo largo de todo el partido, el 5 metió un pique corto sorprendente para ponerse cara a cara con nuestro querido compañero, y mostrarle de cerca lo bien que le había quedado el Corega para fijar su dentadura postiza. En un rapto de castrillismo agudo, el colegiado revolea otras dos cartulinas rojas, una para este personaje, y la otra para la Mula. Por buen tipo, diría uno de los relatores más detestables de la Argentina.
El partido se había desnaturalizado. Quedaban 5 minutos, y estábamos 7 vs 7. Pero Resto tenía que empatarlo, y siguió yendo y yendo como loco. A esta altura con Peralt solo en la defensa, con este cronista acercándose a dar una mano y tratar de llevar la pelota, con Casta de puntero derecho, Musgo de volante por derecha, Javi, que se había comido un pelotazo en la trucha y no entendía nada, tirado en la izquierda y Fran como 9. Tiramos centros, tiramos corners, hicimos lo que pudimos, pero nada parecía cambiar la pizarra final.
Tiempo cumplido y el árbitro agrega 4 minutos de tiempo recuperado (Futbol para Todos - Todos los derechos reservados). Después de un tiro de esquina sobre la izquierda que no tuvo consecuencias, la pelota queda por la derecha del ataque, en la posición del Amigo de los Niños. Fran tira el centro, la pelota cruza todo el área, y encuentra a Musgo, quien entrando solo por el segundo palo, para la pelota, define de derecha con el arquero ya vencido, y....desvía su remate por escasos centímetros. La pelota pega en la parte de afuera del arco, y RdM no tiene la suerte de que le cobren esos goles como a otros equipos. Saque de arco, chau ilusión de empatar. No quedaba tiempo para nada, parecía. Pero no era tan así, porque en la última de todas, Javi (que se había comido el segundo pelotazo en la cara -gracias Musgo!- y ya a esta altura no podía con su alma) se las ingenia para meter una pelota cruzada deliciosa de derecha a izquierda, para la llegada de Fran que pica al gol desde 3/4 de cancha. El 9 va mano a mano por el empate, no logra acomodarse para la derecha, y ante la llegada del defensor y la salida del arquero, define de zurda, flojito, desviado, deja de rodillas a este cronista en mitad de cancha demostrando la inexistencia de Dios, y termina de sentenciar el score final. Pitazo del juez, derrota para el equipo albinegro, que así vio caer su invicto en el torneo. Después del final se originaron hechos bochornosos que desde este espacio periodístico condenamos, y que no vale la pena volver a traer a colación, pero que arrojaron como saldo la expulsión post partido del guardavalla Alca, lo cual nos deja un panorama sombrío y repleto de dudas para armar la formación del próximo partido.
Es momento de ver de qué estamos hechos. Sufrimos el primer e inesperado golpe, con el agregado de traer consecuencias para lo que viene. De nosotros dependerá tener la inteligencia para atravesar este momento de la mejor manera, para disimular la ausencia de los suspendidos, y para continuar prendidos en lo más alto de la tabla. Las chances están intactas, sólo se decidirá según lo que hagamos en el verde césped.
![]() |
| Es gol, es gol!!! No... |
Uno x Uno:
Alca (4): se comió el gol por un mal cálculo, y de yapa lo coronó con una expulsión que complica el panorama. Ya habrá mejores domingos.
Musgo (6): en la marca, sin sobresaltos, fue el alma del equipo cuando hubo que empujar en busca del empate. Tuvo el empate en la más clara, lamentablemente no pudo ser.
Chulo (6): defendiendo con 3, con 2 o con él solito con su alma, siempre sólido, siempre seguro para cruzar. Le sacaron una pelota en la línea cuando estábamos 0 a 0.
Ricky (4): foul innecesario en el gol, aunque eso no lo hace responsable. Después, en la marca bien, pero se hizo echar infantilmente entrando en el juego del rival.
Boto (4,5): no fue uno de sus mejores partidos. Por momentos pareció un poco perdido en la cancha.
Bollo (5,5): buscó la pelota y fue la manija en el buen primer tiempo. No supo dar orden en el segundo, y sigue sin entenderse con el tuerto Tavani. (gracias Ricky)
Javi (5,5): de los más claros con la pelota. De todos modos no tuvo la gravitación de otros partidos, aunque se las rebuscó para dejar toques con su sello.
Fran (5): mucho despliegue, poca claridad. Definió mál y se perdió la última mano a mano.
Pablo (4,5): jugando, de lo mejor de Resto, creando peligro especialmente en los primeros minutos, pero nos dejó con 8 en el peor momento.
Casta (5): entró bien, intentó por la derecha y estuvo movedizo. Casi llega a un rebote de gol pero el arquero controló.
Hinchada: poca, poquita. El frío y los exámenes le jugaron una mala pasada a la poco seguidora barra del albinegro. No vengan a pedir camisetas y a sacarse fotos cuando estemos tomando Chandon en Cocodrilo...
lunes, 4 de junio de 2012
miércoles, 16 de mayo de 2012
RdM - Fabri al Arco: Todo color de rosa
El domingo se presentaba de antemano como uno de esos días donde todo está enrarecido. No podría explicar bien por qué, quizás haber pasado buena parte del fin de semana estudiando, quizás por la fiesta del sábado a la noche en casa, que en un momento determinado nos encontró a 10 jugadores de campo apiñados en 2 metros cuadrados de cocina, o quizás por la propia naturaleza del partido. Porque, para qué negarlo, en la previa todos sabíamos que esta clase de rivales son los que históricamente a Resto del Mundo más dolores de cabeza le han traído. Basta recordar solamente las 4 derrotas consecutivas contra OSDE para entender de lo que estamos hablando. No, si es como te digo, la promoción 2004 nos dio varios disgustos. "Este es el típico partido que siempre perdemos. Ahora que todavía no lo jugamos, y tenemos eso claro, hagamos lo posible por torcer esa historia", se dijo en la previa. Y 40 minutos después de las 16, hora pactada para el comienzo del encuentro, Pablo definía con potencia, la red se inflaba, el grito de gol nacía, y de esa manera se definía el partido, con triunfo y jogo bonito. Pero claro, lamentablemente no nos dan puntos por ganar en los arco a arco de las canchitas de handball, entonces después de divertirnos un rato y hacer prevalecer el amor (Pablo y Fran) por sobre el odio (Ricky y Boto), teníamos que disputar con seriedad y decisión el encuentro en la cancha 1, ya pasadas las 5 de la tarde.
El equipo iba a repetir los 9 titulares que habían frenado en seco al puntero Inclusión Indebida 7 días atrás. Pese a sus burdos intentos por llamar la atención diciendo que un tirón no le iba a permitir jugar, el Tierno Haedo se volvía a calzar la casaca 11. Entonces el Hombre Alcantarilla custodiaba los 3 palos, y Ricky, Chulo, Musgo fueron sus pretorianos. Javi por derecha, Boto por izquierda, este cronista como 5. Barone-Haedo la dupla de la alegría. Afuera esperaban Alejo, Casta, y Santi su oportunidad.
Sorteo, cambio de arco, pitazo inicial, y la hinchada, única y diferente a todas como siempre, dio inicio a su Repertorio que hizo emocionar a todos los presentes.
De los primeros 10 minutos de juego, lo único que puede destacarse es el árbitro del partido. Suena repetitivo, pero el nivel de los colegiados este año preocupa a todos los que disputamos el torneo. Cobrando cosas que no eran y luego retractándose ante las protestas, sacando alguna que otra tarjeta por faltas sin sentido, y mostrando una pasividad exasperante, el juez había logrado lo que pocos: que ambos equipos se pongan de acuerdo en lo desastroso que era. Del juego, poco y nada. Resto no lograba dominar en la mitad de la cancha, quien suscribe llevaba la bandera de la imprecisión, y el rival de camiseta afeminada mostraba buen juego en sus mediocampistas, y potencia en su delantero con el dorsal 7. Por el momento, RdM sólo se aproximaba con pelotas paradas, tal vez incentivado por haber ganado los últimos dos partidos por esa vía. El rival llegaba hasta 3/4 y probaba de afuera, pero Resto no quedaba bien parado, y así fue como en una salida de arco que el equipo rosa siempre buscaba jugar por el piso, los volantes de Resto del Mundo fueron a apretar arriba, Javi y el 10 se juntaron mucho para atorar la salida de Rafa Nadal, y quedaron pagando cual quinceañero que le tira la boca en el boliche a una chetita que pasa. El medio quedó desarmado, un player de Fabri trasladó la pelota varios metros, y cuando cruzó un pase potente al corazón el área, el Ricky cerró apurado hacia atrás antes de la llegada del delantero, con tanta mala fortuna que impactó un puntinazo certero y cruzado que se coló en la vieja "ratonera", dejando sin chances al sorprendido Alca. El mismo portero luego declararía ante este medio "yo lo que me tiran los contrarios trato de sacarlo, pero con todo no puedo...déjense de romper los huevos". Y no le faltaba razón.
La autoprofecía parecía comenzar a cumplirse. Resto estaba 0-1 en el marcador, no jugaba para nada bien, la luz del día empezaba a menguar, y el partido era definitivamente cuesta arriba. Pero había que seguir intentando, y los 5 minutos extra por tiempo que el torneo ha introducido este año, nos daban otra tranquilidad y perspectiva.
En el momento de confusión, los rosas pudieron ampliar con un cabezazo por el segundo palo tras un tiro de esquina. Fabri al Arco durmió en un tiro libre, la pelota fue jugada rápido a Javi que estaba abierto por la derecha y en soledad, pero el centro-remate del número 3 se perdió por el fondo. De a poco la actitud del equipo cambiaba, y a falta de juego, buena es la intención de llevarse puesto al rival. Faltando poco para el cierre del primer capítulo, un lateral desde la derecha, muy cerca del córner, es enviado al corazón del área a modo de centro. El Tierno la peina, la pelota queda boyando por ahí, rebota un par de veces, la toca un jugador de Fabri, y termina mansita en las manos del arquero. Acá hay dos posturas. Algunos dicen que el defensor se la tocó atrás al arquero, y éste sin darse cuenta, la tomó con sus guantes. Otros, pensamos que el esférico venía rebotando errante en algunos cuerpos, le pega por último al defensor, y el arquero la atenaza ya que su compañero no tuvo la voluntad de dársela. Da igual, porque lo único que importa es lo que interpretó el juez, que hizo sonar su silbato y señaló el tiro libre indirecto a escasísimos 2 metros de la línea de gol. Protestas, discusiones, el armado de la barrera, que no hay distancia, que tienen que estar sobre la línea, que ¿dónde querés que me ponga, adentro del arco? Pablo amaga, se produce una estampida rosa sobre la pelota. Protestas, más quejas. ¡Juez, no puede amagar! Jaja, cómo no voy a poder amagar? No es un penal! Por favor juez, mire la distancia, están a un metro de la pelota! Bueno, lo vas a patear, pero no podés amagar, eh!, dijo el bueno del muchachito de negro. La pelota estaba ubicada a la altura del palo derecho, Pablo se disponía a ejecutar, y varios jugadores de Resto formaban un abanico en toda la zona izquierda del área. Tierno juega el pase corto al primer jugador de la fila, este cronista, que remata cruzado sin mucha potencia, atorado por la rápida salida de dos jugadores contrarios de la barrera. La pelota rebota en uno de ellos, ambos caen al suelo y en medio de todo este terrible quilombo se escucha sonar un silbato. El rebote sale hacia el costado izquierdo del área, donde el número 9 albinegro, el Amigo de los Niños esperaba su oportunidad. Y acá, ésta es para vos, habrá pensado el jugador más fachero del plantel, que conectó de derecha, fuerte, seco, y clavó su remate arriba, inflando las redes y desatando el grito de los jugadores y la hinchada, que tachó el primero de los 7 que el delantero prometió para este año. Gol de Resto, 1-1.
Inmediatamente, en el ocaso maderense, el rosa se mezcló con el negro, cuando todo el equipo rival se le fue al humo al árbitro, reclamando por el pitido que había hecho sonar luego de la ejecución. La redacción de este blog no tiene muy en claro lo que sucedió, cuándo pitó, por qué, ni nada, pero tampoco dio la sensación de que los jugadores de Fabri se hayan desligado de la jugada por ese sonido. Como dijera en sabio pensador futbolero en otra oportunidad: estoy en el borde del área, qué querés, que vaya despacio? Ante la duda se sigue a muerte la jugada, y más si es tan cerca del gol.
La cuestión es que el partido estaba 1-1. RdM llegó a la igualdad, posiblemente sin haber hecho los méritos suficientes, pero consiguiendo lo que importa: el gol. El primer tiempo se diluyó en este clima desvirtuado tras la jugada del empate.
El segundo período inició sin modificaciones, y con el pacto entre ambos equipos de "tratar de ayudar al árbitro" y no complicar más las cosas. Resto del Mundo salió con otra actitud a la segunda mitad. Fabri acusó el golpe recibido con el empate, y empezó a perder terreno en la mitad de la cancha. Se veía con más claridad el juego que Resto proponía: un par de toques en corto en la mitad de la cancha, y la salida larga por las bandas al pique de los delanteros. Pablo estaba fino con la pelota, y con confianza para encarar a los defensores rivales. En un avance, arranca por la derecha, deja atrás a dos rivales a pura gambeta, cruza por enfrente del área, y cuando llega al fondo, tira el centro atrás, pero el remate se pierde muy desviado por arriba del travesaño. La defensa anticipaba en casi todas las jugadas. Musgo se mostraba como salida por derecha, y el Ricky se afirmó tras el infortunio del primer tiempo. De una jugada en mitad de cancha, el cronista ensaya un pelotazo largo a Fran, que hacía la diagonal de afuera hacia adentro, pero por escasos centímetros no logra hacerse del balón para quedar mano a mano con el arquero. Alejo había ingresado por Boto, y a esta altura Resto era un poco más que su rival, en las penumbras porteñas.
Tras un corte, Peralt tomó la lanza por la derecha de la defensa, y jugó un pase profundo para Pablo por la línea. El 11 la recibió, aguantó su marca, giró hacia el medio y tocó por bajo para el pique de Alejo, que venía haciendo la diagonal desde el carril izquierdo. El rubio con la casaca de Vasco da Gama, con una fe ciega en sus habilidades, remató potentísimo de primera con derecha. La fortuna y mi posición en la cancha me premiaron con la bendición de ser espectador de lujo de la perfecta comba con que la pelota primero se abrió y luego se cerró, para incrustarse deliciosamente junto al palo derecho de un portero que no podía hacer otra cosa que admirar en primer plano la perfección del remate rasante de nuestro jugador. Las gargantas enrojecieron y la hinchada deliró. Golazo de Resto del Mundo, que daba vuelta un partido emputecido. En pleno festejo, este espacio periodístico quiere realizar una denuncia, por haber sufrido un grave ataque a la libertad de prensa: el autor del gol se dio vuelta, me miró y dijo "a ver si ahora me sacás el 5 en las crónicas". No, Señor, el 5 se lo tiene que sacar Ud., repitiendo actuaciones como la de este domingo. Si Lanata y Morales Solá quieren preguntar, yo quiero calificar.
El rival acusó esta mano contundente que RdM le aplicaba, y no supo cómo salir. Un par de minutos después del gol que hasta ahí le daba la victoria al equipo albinegro, Pablo presiona sobre la salida de un volante, logra recuperar, y toma saliendo a todo el equipo, por lo que inicia su carrera hacia el arco. Levemente inclinado hacia su izquierda, el 11 se acomoda y, antes de ser cruzado por el último defensor, derrocha toda su ternura con su pierna zurda, potente al primer palo, dejando estéril cualquier intento de resistencia. De pie, señores, y que se preocupen los demás: el Tierno ha vuelto. El festejo vino con dedicatoria incluida para este cronista, que en la madrugada del viernes gastara $0,45 en decirle que iba a hacer un gol el domingo.
La historia empezaba a definirse, y parece que esta vez no mataban al bueno (?) aunque todavía faltaban unos cuantos minutos. Musgo decidió que había que ponerle un poco más de picante al juego, y como si fuera una colegiala que se hace pipí cuando le sonríe el preceptor que tanto le gusta, se hizo expulsar por doble amarilla sin siquiera pegar una patada. Resto tenía que jugar los últimos minutos con un jugador menos. Afortunadamente, no sufrió mayores sofocones. Pablo cumplió su sueño de pararse como defensor, volviendo a armar la defensa y dejando solo a Fran arriba, y el equipo realizó la mejor de las defensas: la tenencia de la pelota. Algún corner, un remate perdido, infracciones, laterales, y no mucho más. Faltando poco para el cierre, cuando el partido se había tornado en parodia por la falta de luz, volvimos a tener la misma cantidad de players en cancha. No, no metimos un noveno de canuto, sino que el 10 rival también fue expulsado por doble amarilla, por picantearse con Javi y tocarlo de atrás una vez amonestado. Por calentón, bah. Pitazo final, cordiales saludos entre ambas escuadras pese a algunos pequeños roces que quedaron en el campo, y 3 puntos trabajosos para el equipo que identifica a este querido blog.
El arranque del torneo es prometedor. En 4 juegos, Resto del Mundo obtuvo 3 triunfos y un empate. Por ahora viene invicto (con el doble valor que tiene no perder con este sistema de puntos) y ganó partidos importantes. Como se aclaró en la introducción de estas líneas, el choque de este domingo era uno de esos en que en otros años dejamos puntos muy valiosos, que al final se terminan lamentando. La convocatoria viene siendo buena y la ilusión está una vez en marcha. Gallo y Paraguay, señores, Gallo y Paraguay...
Uno x Uno
Alca (6): sobrio y seguro, como siempre. Esta vez no fue exigido. No tuvo nada que hacer en el gol.
Musgo (4): por boludo.
Chulo (6,5): muy firme en la marca, de arriba siempre gana. Inició con criterio la jugada del segundo gol, y tuvo una salida muy elegante por la izquierda en el final.
Ricky (6): aunque se disfrazó del Chapulín Romario en el gol de ellos, se sobrepuso y cumplió con creces en la marca. Tuvo un muy buen segundo tiempo.
Javi (5,5): esta vez no brilló como en partidos anteriores, pero se hizo fuerte marcando en su sector y relevando en el medio.
Bollo (5): flojo e impreciso en el primer tiempo, en el segundo hizo un par de cosas positivas pero no tuvo un gran partido (califica: mi alter ego)
Boto (5,5): mucha marca, poca llegada. Le dejó su lugar a Alejo (que en este partido no es poco decir).
Fran (6,5): la entrega de siempre, buenos movimientos para desmarcarse, y presencia clave para estar en el lugar indicado y mandarla adentro en el empate. Debe 6 goles nomás.
Pablo (8): obligó siempre, gambeteó, fue una pesadilla para los rivales. Participó en los dos primeros goles, y definió el partido con uno de alta factura.
Alejo (8): hizo de todo. Tocó la trompeta, alentó desde afuera, marcó, jugó por su sector, y nos dio 3 puntos con un golazo que recordaremos por mucho tiempo. Decisivo.
No ingresaron: Casta, a quien su miopía le jugó una mala pasada para entrar un ratito en la oscuridad de los últimos minutos, y Santi, que muchas ganas no debía tener porque estaba vestido como un jugador de críquet.
Hinchada: JC volvió tras una fecha con el derecho de admisión del Coprosede. No paró de putear a los volantes en la jugada del gol de ellos. Carla, una institución ya, y Sandra que llegó para la jugada del empate.
Uno x Uno del Arco a Arco:
Equipo ganador:
Pablo (9): muchos goles y lujos
Musgo (7,5): sacrificio, muchas bajadas de pecho y actitud
Bollo (6,5): un par de goles y mucha defensa
Fran (5): aunque corrió, estuvo peleado con el arco de enfrente
Perdedores:
Ricky (2): mala leche y horrible, quiso hacer una avivada y le erró al arco desde 2 metros
Boto (3): corrupto
Casta (5): la figura de su equipo, un par de goles lindos
Alejo (4): otro que la tiene adentro
N. de R.: agradecemos por las fotos y demás material a la gente de www.campodejuegocnba.com.ar/, que hacen un muy lindo trabajo para que todo esto sea más completo y colorido. Gracias!
El equipo iba a repetir los 9 titulares que habían frenado en seco al puntero Inclusión Indebida 7 días atrás. Pese a sus burdos intentos por llamar la atención diciendo que un tirón no le iba a permitir jugar, el Tierno Haedo se volvía a calzar la casaca 11. Entonces el Hombre Alcantarilla custodiaba los 3 palos, y Ricky, Chulo, Musgo fueron sus pretorianos. Javi por derecha, Boto por izquierda, este cronista como 5. Barone-Haedo la dupla de la alegría. Afuera esperaban Alejo, Casta, y Santi su oportunidad.
Sorteo, cambio de arco, pitazo inicial, y la hinchada, única y diferente a todas como siempre, dio inicio a su Repertorio que hizo emocionar a todos los presentes.
De los primeros 10 minutos de juego, lo único que puede destacarse es el árbitro del partido. Suena repetitivo, pero el nivel de los colegiados este año preocupa a todos los que disputamos el torneo. Cobrando cosas que no eran y luego retractándose ante las protestas, sacando alguna que otra tarjeta por faltas sin sentido, y mostrando una pasividad exasperante, el juez había logrado lo que pocos: que ambos equipos se pongan de acuerdo en lo desastroso que era. Del juego, poco y nada. Resto no lograba dominar en la mitad de la cancha, quien suscribe llevaba la bandera de la imprecisión, y el rival de camiseta afeminada mostraba buen juego en sus mediocampistas, y potencia en su delantero con el dorsal 7. Por el momento, RdM sólo se aproximaba con pelotas paradas, tal vez incentivado por haber ganado los últimos dos partidos por esa vía. El rival llegaba hasta 3/4 y probaba de afuera, pero Resto no quedaba bien parado, y así fue como en una salida de arco que el equipo rosa siempre buscaba jugar por el piso, los volantes de Resto del Mundo fueron a apretar arriba, Javi y el 10 se juntaron mucho para atorar la salida de Rafa Nadal, y quedaron pagando cual quinceañero que le tira la boca en el boliche a una chetita que pasa. El medio quedó desarmado, un player de Fabri trasladó la pelota varios metros, y cuando cruzó un pase potente al corazón el área, el Ricky cerró apurado hacia atrás antes de la llegada del delantero, con tanta mala fortuna que impactó un puntinazo certero y cruzado que se coló en la vieja "ratonera", dejando sin chances al sorprendido Alca. El mismo portero luego declararía ante este medio "yo lo que me tiran los contrarios trato de sacarlo, pero con todo no puedo...déjense de romper los huevos". Y no le faltaba razón.
La autoprofecía parecía comenzar a cumplirse. Resto estaba 0-1 en el marcador, no jugaba para nada bien, la luz del día empezaba a menguar, y el partido era definitivamente cuesta arriba. Pero había que seguir intentando, y los 5 minutos extra por tiempo que el torneo ha introducido este año, nos daban otra tranquilidad y perspectiva.
En el momento de confusión, los rosas pudieron ampliar con un cabezazo por el segundo palo tras un tiro de esquina. Fabri al Arco durmió en un tiro libre, la pelota fue jugada rápido a Javi que estaba abierto por la derecha y en soledad, pero el centro-remate del número 3 se perdió por el fondo. De a poco la actitud del equipo cambiaba, y a falta de juego, buena es la intención de llevarse puesto al rival. Faltando poco para el cierre del primer capítulo, un lateral desde la derecha, muy cerca del córner, es enviado al corazón del área a modo de centro. El Tierno la peina, la pelota queda boyando por ahí, rebota un par de veces, la toca un jugador de Fabri, y termina mansita en las manos del arquero. Acá hay dos posturas. Algunos dicen que el defensor se la tocó atrás al arquero, y éste sin darse cuenta, la tomó con sus guantes. Otros, pensamos que el esférico venía rebotando errante en algunos cuerpos, le pega por último al defensor, y el arquero la atenaza ya que su compañero no tuvo la voluntad de dársela. Da igual, porque lo único que importa es lo que interpretó el juez, que hizo sonar su silbato y señaló el tiro libre indirecto a escasísimos 2 metros de la línea de gol. Protestas, discusiones, el armado de la barrera, que no hay distancia, que tienen que estar sobre la línea, que ¿dónde querés que me ponga, adentro del arco? Pablo amaga, se produce una estampida rosa sobre la pelota. Protestas, más quejas. ¡Juez, no puede amagar! Jaja, cómo no voy a poder amagar? No es un penal! Por favor juez, mire la distancia, están a un metro de la pelota! Bueno, lo vas a patear, pero no podés amagar, eh!, dijo el bueno del muchachito de negro. La pelota estaba ubicada a la altura del palo derecho, Pablo se disponía a ejecutar, y varios jugadores de Resto formaban un abanico en toda la zona izquierda del área. Tierno juega el pase corto al primer jugador de la fila, este cronista, que remata cruzado sin mucha potencia, atorado por la rápida salida de dos jugadores contrarios de la barrera. La pelota rebota en uno de ellos, ambos caen al suelo y en medio de todo este terrible quilombo se escucha sonar un silbato. El rebote sale hacia el costado izquierdo del área, donde el número 9 albinegro, el Amigo de los Niños esperaba su oportunidad. Y acá, ésta es para vos, habrá pensado el jugador más fachero del plantel, que conectó de derecha, fuerte, seco, y clavó su remate arriba, inflando las redes y desatando el grito de los jugadores y la hinchada, que tachó el primero de los 7 que el delantero prometió para este año. Gol de Resto, 1-1.
![]() |
| La imagen muestra el momento en que el número 9 convierte el tanto. Observen la técnica depurada, esa pose de delantero fino de potrero... |
Inmediatamente, en el ocaso maderense, el rosa se mezcló con el negro, cuando todo el equipo rival se le fue al humo al árbitro, reclamando por el pitido que había hecho sonar luego de la ejecución. La redacción de este blog no tiene muy en claro lo que sucedió, cuándo pitó, por qué, ni nada, pero tampoco dio la sensación de que los jugadores de Fabri se hayan desligado de la jugada por ese sonido. Como dijera en sabio pensador futbolero en otra oportunidad: estoy en el borde del área, qué querés, que vaya despacio? Ante la duda se sigue a muerte la jugada, y más si es tan cerca del gol.
La cuestión es que el partido estaba 1-1. RdM llegó a la igualdad, posiblemente sin haber hecho los méritos suficientes, pero consiguiendo lo que importa: el gol. El primer tiempo se diluyó en este clima desvirtuado tras la jugada del empate.
El segundo período inició sin modificaciones, y con el pacto entre ambos equipos de "tratar de ayudar al árbitro" y no complicar más las cosas. Resto del Mundo salió con otra actitud a la segunda mitad. Fabri acusó el golpe recibido con el empate, y empezó a perder terreno en la mitad de la cancha. Se veía con más claridad el juego que Resto proponía: un par de toques en corto en la mitad de la cancha, y la salida larga por las bandas al pique de los delanteros. Pablo estaba fino con la pelota, y con confianza para encarar a los defensores rivales. En un avance, arranca por la derecha, deja atrás a dos rivales a pura gambeta, cruza por enfrente del área, y cuando llega al fondo, tira el centro atrás, pero el remate se pierde muy desviado por arriba del travesaño. La defensa anticipaba en casi todas las jugadas. Musgo se mostraba como salida por derecha, y el Ricky se afirmó tras el infortunio del primer tiempo. De una jugada en mitad de cancha, el cronista ensaya un pelotazo largo a Fran, que hacía la diagonal de afuera hacia adentro, pero por escasos centímetros no logra hacerse del balón para quedar mano a mano con el arquero. Alejo había ingresado por Boto, y a esta altura Resto era un poco más que su rival, en las penumbras porteñas.
Tras un corte, Peralt tomó la lanza por la derecha de la defensa, y jugó un pase profundo para Pablo por la línea. El 11 la recibió, aguantó su marca, giró hacia el medio y tocó por bajo para el pique de Alejo, que venía haciendo la diagonal desde el carril izquierdo. El rubio con la casaca de Vasco da Gama, con una fe ciega en sus habilidades, remató potentísimo de primera con derecha. La fortuna y mi posición en la cancha me premiaron con la bendición de ser espectador de lujo de la perfecta comba con que la pelota primero se abrió y luego se cerró, para incrustarse deliciosamente junto al palo derecho de un portero que no podía hacer otra cosa que admirar en primer plano la perfección del remate rasante de nuestro jugador. Las gargantas enrojecieron y la hinchada deliró. Golazo de Resto del Mundo, que daba vuelta un partido emputecido. En pleno festejo, este espacio periodístico quiere realizar una denuncia, por haber sufrido un grave ataque a la libertad de prensa: el autor del gol se dio vuelta, me miró y dijo "a ver si ahora me sacás el 5 en las crónicas". No, Señor, el 5 se lo tiene que sacar Ud., repitiendo actuaciones como la de este domingo. Si Lanata y Morales Solá quieren preguntar, yo quiero calificar.
El rival acusó esta mano contundente que RdM le aplicaba, y no supo cómo salir. Un par de minutos después del gol que hasta ahí le daba la victoria al equipo albinegro, Pablo presiona sobre la salida de un volante, logra recuperar, y toma saliendo a todo el equipo, por lo que inicia su carrera hacia el arco. Levemente inclinado hacia su izquierda, el 11 se acomoda y, antes de ser cruzado por el último defensor, derrocha toda su ternura con su pierna zurda, potente al primer palo, dejando estéril cualquier intento de resistencia. De pie, señores, y que se preocupen los demás: el Tierno ha vuelto. El festejo vino con dedicatoria incluida para este cronista, que en la madrugada del viernes gastara $0,45 en decirle que iba a hacer un gol el domingo.
![]() |
| Tierno Haedo: 3-1, partido liquidado |
La historia empezaba a definirse, y parece que esta vez no mataban al bueno (?) aunque todavía faltaban unos cuantos minutos. Musgo decidió que había que ponerle un poco más de picante al juego, y como si fuera una colegiala que se hace pipí cuando le sonríe el preceptor que tanto le gusta, se hizo expulsar por doble amarilla sin siquiera pegar una patada. Resto tenía que jugar los últimos minutos con un jugador menos. Afortunadamente, no sufrió mayores sofocones. Pablo cumplió su sueño de pararse como defensor, volviendo a armar la defensa y dejando solo a Fran arriba, y el equipo realizó la mejor de las defensas: la tenencia de la pelota. Algún corner, un remate perdido, infracciones, laterales, y no mucho más. Faltando poco para el cierre, cuando el partido se había tornado en parodia por la falta de luz, volvimos a tener la misma cantidad de players en cancha. No, no metimos un noveno de canuto, sino que el 10 rival también fue expulsado por doble amarilla, por picantearse con Javi y tocarlo de atrás una vez amonestado. Por calentón, bah. Pitazo final, cordiales saludos entre ambas escuadras pese a algunos pequeños roces que quedaron en el campo, y 3 puntos trabajosos para el equipo que identifica a este querido blog.
El arranque del torneo es prometedor. En 4 juegos, Resto del Mundo obtuvo 3 triunfos y un empate. Por ahora viene invicto (con el doble valor que tiene no perder con este sistema de puntos) y ganó partidos importantes. Como se aclaró en la introducción de estas líneas, el choque de este domingo era uno de esos en que en otros años dejamos puntos muy valiosos, que al final se terminan lamentando. La convocatoria viene siendo buena y la ilusión está una vez en marcha. Gallo y Paraguay, señores, Gallo y Paraguay...
Uno x Uno
Alca (6): sobrio y seguro, como siempre. Esta vez no fue exigido. No tuvo nada que hacer en el gol.
Musgo (4): por boludo.
Chulo (6,5): muy firme en la marca, de arriba siempre gana. Inició con criterio la jugada del segundo gol, y tuvo una salida muy elegante por la izquierda en el final.
Ricky (6): aunque se disfrazó del Chapulín Romario en el gol de ellos, se sobrepuso y cumplió con creces en la marca. Tuvo un muy buen segundo tiempo.
Javi (5,5): esta vez no brilló como en partidos anteriores, pero se hizo fuerte marcando en su sector y relevando en el medio.
Bollo (5): flojo e impreciso en el primer tiempo, en el segundo hizo un par de cosas positivas pero no tuvo un gran partido (califica: mi alter ego)
Boto (5,5): mucha marca, poca llegada. Le dejó su lugar a Alejo (que en este partido no es poco decir).
Fran (6,5): la entrega de siempre, buenos movimientos para desmarcarse, y presencia clave para estar en el lugar indicado y mandarla adentro en el empate. Debe 6 goles nomás.
Pablo (8): obligó siempre, gambeteó, fue una pesadilla para los rivales. Participó en los dos primeros goles, y definió el partido con uno de alta factura.
Alejo (8): hizo de todo. Tocó la trompeta, alentó desde afuera, marcó, jugó por su sector, y nos dio 3 puntos con un golazo que recordaremos por mucho tiempo. Decisivo.
No ingresaron: Casta, a quien su miopía le jugó una mala pasada para entrar un ratito en la oscuridad de los últimos minutos, y Santi, que muchas ganas no debía tener porque estaba vestido como un jugador de críquet.
Hinchada: JC volvió tras una fecha con el derecho de admisión del Coprosede. No paró de putear a los volantes en la jugada del gol de ellos. Carla, una institución ya, y Sandra que llegó para la jugada del empate.
Uno x Uno del Arco a Arco:
Equipo ganador:
Pablo (9): muchos goles y lujos
Musgo (7,5): sacrificio, muchas bajadas de pecho y actitud
Bollo (6,5): un par de goles y mucha defensa
Fran (5): aunque corrió, estuvo peleado con el arco de enfrente
Perdedores:
Ricky (2): mala leche y horrible, quiso hacer una avivada y le erró al arco desde 2 metros
Boto (3): corrupto
Casta (5): la figura de su equipo, un par de goles lindos
Alejo (4): otro que la tiene adentro
N. de R.: agradecemos por las fotos y demás material a la gente de www.campodejuegocnba.com.ar/, que hacen un muy lindo trabajo para que todo esto sea más completo y colorido. Gracias!
lunes, 14 de mayo de 2012
RdM - Inclusión Indebida: Lindo día para coger
Dejemos algo en claro desde el vamos: un puñado de gordas caminando durante un par de cuadras NO califica como una maratón y NO deberían tener permitido cerrarme el acceso al campo. Son las mismas gordas que, para recompensarse luego de arrastrarse 20 minutos por las calles de Puerto Madero, vuelven a sus casas y se bajan media docena de facturas. Entonces, por favor tengan la decencia de dejarle lugar a la gente que hace deporte de verdad.
Era temprano. Las 10. No es tan grave, pero en un domingo a cualquier hijo de vecino le puede costar la fortuna que no tiene. Si no, pregúntenle a Alejo. Con el aviso de rigor portado por el Ricky, nos resignamos a no contar con el trompetista y yo entendí su particular interés en la posibilidad del alcoholímetro. Por suerte, Resto había llegado en buen número, así que los puestos estaban asegurados. La formación inicial fue Alca; Musgo, Peralt, Ricky; Javi, Bollo, Boto; Frani y Pablo Tender Paul Haedo. Afuera esperaban su oportunidad Santi A. y Santi C. (el día que venga Barbich vamos a poder hacer muchos chistes al respecto; será un momento feliz).
Entonces: arrancó el partido a esa hora perdida que tan rara vez llegamos a contemplar. Los equipos se empezaron a medir, se acomodaban en la cancha porteña y trataban de desplegar sus esquemas de juego. Resto se hizo de la pelota y la empezó a circular entre Javi y Bollo; pronto llegaría al delantero tiernizado para que ensaye un par de tiros desde afuera del área. Las llegadas no eran muy claras, pero el planteo era sólido: la defensa no tenía fisuras y Boto tomaba los relevos del bloque ofensivo. Entre estos trajines, se produjo un tiro de esquina para el albinegro. Como de costumbre, se dispuso a ejecutarlo nuestro capitán. El buen Ratasucia interpretó una sinfonía para botín y pelota, digna de las salas del Colón. Un impacto de una turgente suavidad, gobernado por la potencia de un movimiento que parecía despreciar a Newton por anticuado y amargo. El efecto que tomó el balón tornó nulos los esfuerzos defensivos y, luego de impactar sobre una cabeza, ingresó furibunda en el arco. Gol y festejo, alegría, descarga; Resto golpeaba primero y rápido.
Los rivales reaccionaron frente al tanto y se volcaron hacia el ataque. Llegaron hasta el fondo en alguna ocasión, pero nunca como para inquietar al payasesco guardameta. Sí llegaron al córner. Uno de ellos, ejecutado desde la derecha, parecía un tiro largo; se elevó y comenzó a bajar, mientras todos la seguíamos con la mirada y nos movíamos lentamente. De repente, fue evidente para todos que la pelota se metía por el segundo palo; era un gol olímpico. Pero nada de eso, allí estaba el Alca para cachetear la pelota y mandarla al córner del otro lado, en una atajada magistral y salvapartidos. El siguiente córner quedó en la nada, como el resto del primer tiempo: un primer tiempo que aparte parece que llegó tarde a la repartición de los 5 minutos extra. Pitazo y a descansar un poquito que se venía el segundo.
El segundo tiempo arrancó con la consigna de agarrarlos bien parados, para aprovechar los espacios que seguramente se abrirían, producto de que Inclusión Indebida iría a buscar al partido. Una primera pincelada de fútbol nos la dio Javi, entubando a uno de los muchachos del mediocampo rival, demostrando que los pies del 3 dotarían de la estabilidad necesaria para calmar el ida y vuelta de la pelota. Pocos minutos después, luego de un desborde de Boto y posterior cesión del balón a quien comparte amistades con aquellos de escasa edad, éste dominó con maestría y le quedó el proverbial "caramelito" en la puerta del área. Pero resulta que a algún gracioso se le ocurrió bajar el travesaño unos 3 metros, así que la pelota se perdió por el fondo. Luego de esta jugada, se haría la sustitución de Botito por Santi A., exhibiendo el dorsal 38. Seguía el trajín del juego y Resto era más; aprovechaba bien los espacios y colonizaba el mediocampo. Y a raíz de todo esto, una jugada colectiva concluye con una pelota divina, quietita, apenas picando en la puerta del área para que nuestro hoy seco goleador (que entraba solito y solo) la llenara de empeine y facturara el segundo para los albinegros. Sin embargo, debió preocuparse por llegar a romper alguna red o el alambrado y sus consiguientes costas, ya que la colgó a cualquier lado.
El juego siguió, pero solo para dejar dos jugadas más para destacar: un tiro libre de ellos, a unos pocos metros del área, que es ejecutado con maestría y clase, estalla en el travesaño, rebota hacia abajo y entra. Pitazo del juez. Se patea de nuevo. Gracias dios. El segundo chutazo se fue por arriba, para la alegría de todo este blog. La segunda jugada fue una corajeada del simpatiquísimo cuasi-pelado marcador izquierdo. Haciendo gala de su particular forma de gambetear (tomar la pelota, cederla, trabar y ganarla), llegó poco a poco hasta el área rival; sin embargo, puesto a patear llegó aparentemente desarmado y mal pisado, por lo que salió una masita seca a cualquier lado.
No hubo tiempo para más y así quedaron las cosas: 1-0 para un Resto que fue más, que tuvo más la pelota y que supo ubicarse bien cuando se puso en ventaja. Queda como cuenta pendiente no comernos tantos goles; un resultado de 2-0 o 3-1 no hubiese resultado abultado para el desarrollo del juego y la verdad que nos hubiera rociado a todos de una tranquilidad muy útil a la hora de pararse en la cancha. Con seriedad y trabajo vamos a llegar; manteniendo el trabajo defensivo y capitalizando las chances ofensivas que generamos, no hay duda de que seremos protagonistas en la pelea de arriba. Destaco el trabajo en equipo y la ausencia de divas; todo se mueve en pos de un objetivo y así es como debe ser: llegamos todos, o no llega nadie. Salud!
PD: Ah, el gol lo hizo Musgo, cancelando así su condición de virgen. Saludos al ecolíder.
Era temprano. Las 10. No es tan grave, pero en un domingo a cualquier hijo de vecino le puede costar la fortuna que no tiene. Si no, pregúntenle a Alejo. Con el aviso de rigor portado por el Ricky, nos resignamos a no contar con el trompetista y yo entendí su particular interés en la posibilidad del alcoholímetro. Por suerte, Resto había llegado en buen número, así que los puestos estaban asegurados. La formación inicial fue Alca; Musgo, Peralt, Ricky; Javi, Bollo, Boto; Frani y Pablo Tender Paul Haedo. Afuera esperaban su oportunidad Santi A. y Santi C. (el día que venga Barbich vamos a poder hacer muchos chistes al respecto; será un momento feliz).
Entonces: arrancó el partido a esa hora perdida que tan rara vez llegamos a contemplar. Los equipos se empezaron a medir, se acomodaban en la cancha porteña y trataban de desplegar sus esquemas de juego. Resto se hizo de la pelota y la empezó a circular entre Javi y Bollo; pronto llegaría al delantero tiernizado para que ensaye un par de tiros desde afuera del área. Las llegadas no eran muy claras, pero el planteo era sólido: la defensa no tenía fisuras y Boto tomaba los relevos del bloque ofensivo. Entre estos trajines, se produjo un tiro de esquina para el albinegro. Como de costumbre, se dispuso a ejecutarlo nuestro capitán. El buen Ratasucia interpretó una sinfonía para botín y pelota, digna de las salas del Colón. Un impacto de una turgente suavidad, gobernado por la potencia de un movimiento que parecía despreciar a Newton por anticuado y amargo. El efecto que tomó el balón tornó nulos los esfuerzos defensivos y, luego de impactar sobre una cabeza, ingresó furibunda en el arco. Gol y festejo, alegría, descarga; Resto golpeaba primero y rápido.
Los rivales reaccionaron frente al tanto y se volcaron hacia el ataque. Llegaron hasta el fondo en alguna ocasión, pero nunca como para inquietar al payasesco guardameta. Sí llegaron al córner. Uno de ellos, ejecutado desde la derecha, parecía un tiro largo; se elevó y comenzó a bajar, mientras todos la seguíamos con la mirada y nos movíamos lentamente. De repente, fue evidente para todos que la pelota se metía por el segundo palo; era un gol olímpico. Pero nada de eso, allí estaba el Alca para cachetear la pelota y mandarla al córner del otro lado, en una atajada magistral y salvapartidos. El siguiente córner quedó en la nada, como el resto del primer tiempo: un primer tiempo que aparte parece que llegó tarde a la repartición de los 5 minutos extra. Pitazo y a descansar un poquito que se venía el segundo.
El segundo tiempo arrancó con la consigna de agarrarlos bien parados, para aprovechar los espacios que seguramente se abrirían, producto de que Inclusión Indebida iría a buscar al partido. Una primera pincelada de fútbol nos la dio Javi, entubando a uno de los muchachos del mediocampo rival, demostrando que los pies del 3 dotarían de la estabilidad necesaria para calmar el ida y vuelta de la pelota. Pocos minutos después, luego de un desborde de Boto y posterior cesión del balón a quien comparte amistades con aquellos de escasa edad, éste dominó con maestría y le quedó el proverbial "caramelito" en la puerta del área. Pero resulta que a algún gracioso se le ocurrió bajar el travesaño unos 3 metros, así que la pelota se perdió por el fondo. Luego de esta jugada, se haría la sustitución de Botito por Santi A., exhibiendo el dorsal 38. Seguía el trajín del juego y Resto era más; aprovechaba bien los espacios y colonizaba el mediocampo. Y a raíz de todo esto, una jugada colectiva concluye con una pelota divina, quietita, apenas picando en la puerta del área para que nuestro hoy seco goleador (que entraba solito y solo) la llenara de empeine y facturara el segundo para los albinegros. Sin embargo, debió preocuparse por llegar a romper alguna red o el alambrado y sus consiguientes costas, ya que la colgó a cualquier lado.
El juego siguió, pero solo para dejar dos jugadas más para destacar: un tiro libre de ellos, a unos pocos metros del área, que es ejecutado con maestría y clase, estalla en el travesaño, rebota hacia abajo y entra. Pitazo del juez. Se patea de nuevo. Gracias dios. El segundo chutazo se fue por arriba, para la alegría de todo este blog. La segunda jugada fue una corajeada del simpatiquísimo cuasi-pelado marcador izquierdo. Haciendo gala de su particular forma de gambetear (tomar la pelota, cederla, trabar y ganarla), llegó poco a poco hasta el área rival; sin embargo, puesto a patear llegó aparentemente desarmado y mal pisado, por lo que salió una masita seca a cualquier lado.
No hubo tiempo para más y así quedaron las cosas: 1-0 para un Resto que fue más, que tuvo más la pelota y que supo ubicarse bien cuando se puso en ventaja. Queda como cuenta pendiente no comernos tantos goles; un resultado de 2-0 o 3-1 no hubiese resultado abultado para el desarrollo del juego y la verdad que nos hubiera rociado a todos de una tranquilidad muy útil a la hora de pararse en la cancha. Con seriedad y trabajo vamos a llegar; manteniendo el trabajo defensivo y capitalizando las chances ofensivas que generamos, no hay duda de que seremos protagonistas en la pelea de arriba. Destaco el trabajo en equipo y la ausencia de divas; todo se mueve en pos de un objetivo y así es como debe ser: llegamos todos, o no llega nadie. Salud!
PD: Ah, el gol lo hizo Musgo, cancelando así su condición de virgen. Saludos al ecolíder.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



