lunes, 26 de marzo de 2012

sábado, 10 de abril de 2010

Se renueva la ilusión




Pasó un año falopa, torneo falopa, lluvia falopa, gripe falopa, lesiones falopa, juego falopa, compromiso falopa... Pero la nueva temporada se avecina, y nos vuelve a picar ese bichito que convierte a la semana en una excusa para llegar al domingo. Con la ilusión de siempre, con las ganas renovadas, Resto se encuentra de pretemporada en Tierra del Fuego, donde realiza doble y hasta triple turno para ponerse a punto desde la parte física y futbolística. El equipo ya jugó 5 partidos amistosos, está invicto y muestra un gran nivel. Desde aquí, le damos comienzo a la temporada 2010, deseando que el fin de año nos encuentre unidos, como siempre, celebrando el scudetto y tomando champagne en Cocodrilo. Salud Resto, bienvenido.

viernes, 18 de diciembre de 2009

RdM – Osmonik: la tienen adentro

Donde más les gusta.





El 2009 ha sido un año atípico en muchos sentidos. Una anormal demora en el desarrollo del torneo juntó muchos partidos en esta última época del año, donde Resto del Mundo debía definir su suerte en pocos días. Por otro lado, este blog, siempre acompañando al equipo desde sus primeras incursiones en la B, con el mismo grado de excelencia y compromiso que el team mostró en la cancha, en este caso sufrió una notable decaída, a raíz de menesteres propios a la organización del staff que no viene al caso explayar en estas líneas. Se han perdido los relatos del cómodo triunfo frente al Petrolero (3-0), de la crucial victoria por la mínima frente a MVN, y mucho más aquí, el decepcionante 1-1 ante Ballena Franca, y la demoledora derrota frente a Sfidenze (0-1) que nos alejó definitivamente de la chance de ser campeón. Esta seguidilla de partidos no pudo ser menos oportuna. A las dolorosísimas y ya definitivas bajas de Ferka y del Amigo de los niños, players que no han visto acción en lo que va de la temporada por sendos problemas en la articulación tibio-femoral, se les sumaron para este desenlace la ausencia espiritual del señor Ezequiel Moralejo (esta columna se reservará comentarios acerca de dicha situación), y la sensible indisposición del artillero, as de espadas, genio y figura de este team albinegro, hablo del señor Pablo Esteban Haedo, quién acusa una pubalgia que lo marginó de las canchas justo en el momento de encarar esta recta final del torneo. Estas dificultades en el armado del equipo (y principalmente en la evidente carencia de delanteros), complicó mucho las cosas, y el resultado estuvo a la vista. Se perdieron muchos puntos, el campeonato resultó inalcanzable, y el viejo sueño quedó, una vez más, hecho trizas.
Pero el año aún no había llegado a su fin. Resto del Mundo debía cargar todos estos problemas a cuestas, y encarar el día sábado 12 de diciembre, bajo el intenso calor casi veraniego de esta querida ciudad, el choque cara a cara contra su par osmonikeano. Obviaré comentarios que introduzcan a algún lector desprevenido a este enfrentamiento (para más datos, remitirse a los duelos 07 y 08 narrados en este mismo blog). Resto del Mundo debía esta vez responder al llamado de la historia, que bajo el frío y riguroso análisis de la estadística, arrojaba una verdad: pese a haber realizado más ricas y mejores campañas, de cosechar más lauros y menos decesos que su rival, nunca en la era ex alumnos había podido vencer en el mano a mano al equipo gris. Un tibio empate y dos dolorosas derrotas por idéntico marcador (1-2) completaban el historial hasta este sábado.
Entonces, Resto alineó a sus mejores –y únicos, seamos buenos- hombres en la cancha; tripa, corazón, y sin más que eso salió a la cancha. Alca en la valla; la línea de 3 sale de memoria hace 3 años, Mula, Peralt y Musgo; en el medio, Boto por la derecha, Manu como volante central, y Santi por la izquierda; arriba, un improvisado delantero, quien acerca estas líneas a todos ustedes, y el Cabe de punta-punta. El esquema había fallado en el partido con Sfidenze, y por lo tanto se buscó liberar un poco más a Manu, con la intención de conectarse más con los delanteros, y hacer que tanto Boto como Santi le cubran más la espalda al talentoso número 15. Perdí otro sorteo, primer tiempo atacando hacia la reserva, y a rodar el fuchibol en la cancha 1.
El partido comenzó como siempre, parejo. De movida se notó que a Resto le costaba llegar con gente. Manu arrancó activo, jugando, tocando y pasando al ataque, pero costó de entrada hilvanar alguna jugada de peligro. El rival en cambio salía con pelotazos jugados prolijamente. Los delanteros recibían de espaldas y descargaban de primera con bastante criterio, y así iban sumando gente en ataque. Una constante de este primer tiempo se hizo presente desde el arranque ya: a Resto le iba a costar mucho salir de posición defensiva, ya sea por desinteligencias en la última línea, por exceso de confianza o por perder los rebotes en el medio. Sin embargo, el primer peligro de la tarde lo generó Resto del Mundo. Una infracción sancionada en el borde del área, bien volcado hacia la derecha, fue la primera aproximación. El cobro era indirecto, por lo tanto, luego de una ceremonia interminable a cargo del árbitro y de los integrantes de la barrera, Manu tocó cortito para el Cabe, que castigó con zurda. La pelota se estrelló contra el primer poste y fue devuelta con fuerza. Lo tuvo Resto pero no pudo ser. En la siguiente jugada, el corner desde el mismo sector es rechazado a medias, deriva en este humilde servidor, que remata incómodo y muy defectuoso, pero el balón encuentra la humanidad del Cabe nuevamente al ingresar al área, que corrige su trayectoria con oportunismo y precisión, y obliga a la notable estirada del arquero. Así se ahogó el primer grito de la tarde para Resto del Mundo. Fuera de esto, las acciones en esta primera parte fueron comandadas por el equipo que nunca ascendió a primera. Tiros libres no riesgosos, algún que otro cabezazo que prendió la luz de alerta, y principalmente la presión sobre los defensores antes mencionada. Iban a contar con una chance de gol clarísima: jugada por izquierda que no recuerdo, pelota que cruza con cierta lentitud a la derecha, para que ante la mirada atónita de todo el equipo, excepto del Alca, el balón quede servido ante la entrada de un delantero, que remata alto y con violencia. Afortunadamente, el guardavalla restista salió con notable velocidad a atorar, y, con sus brazos en alto, realizó una parada formidable ante el potente disparo con inequívoco destino de red. Impresionante.
Un tiro libre desde la izquierda ejecutado con precisión por el rubio Avalle (detalle no menor) quedó justo para la entrada en soledad del señor de las alturas, Chulo Peralta, que por no abrir bien los ojos, casi casi que pifió el testazo que podría haber abierto el marcador.
El primer tiempo se extinguió, con un Resto del Mundo bastante partido en sus líneas, sin poder encontrar la pelota en el medio, y levemente dominado por su rival, que sin ser muy claro, tenía el dominio del territorio.
Luego de unas charlas de regadera entre los players, el equipo dispuso un cambio táctico para el segundo tiempo. Consistió en correr a su habitual puesto por la izquierda a quien suscribe, moviendo levemente a Santi hacia el medio para ayudar a Manu, y así intentar copar la mitad de la cancha, zona donde Resto del Mundo estaba perdiendo la pulseada. El Cabe iba a quedar muy solo arriba, es cierto, pero la intención era manejar más la pelota y llegar acompañando. A la postre, se vería que la variación surtió efecto. Resto salió mucho más decidido a jugar este segundo tiempo. El desarrollo de las acciones se dio en su mayoría en el campo rival. Alca era casi un espectador, y si bien las ocasiones de gol brillaban por su ausencia, el equipo estaba mejor parado, el balón circulaba con mayor fluidez, y Resto dominaba levemente.
Entonces, promediaba la segunda etapa y los equipos no se sacaban ventajas. Algo tenía que pasar para sacudir la modorra. Y pasó que Resto dispuso de un tiro libre cerca de la banda izquierda del ataque. Santi se preparó para ejecutarlo. El rival no dejaba a nadie para el contragolpe, por lo cual el caudillo Musgo instó al zaguero quemero a entrar a bucar al área. La pelota fue cruzada, pasada, donde estaban las parejitas formadas buscando el cabezazo. El arquero salió disparado al ver tirado cerca del lateral un cupón vale por un alisado definitivo de pelo gratis, y no contó con que así iba a dejar, una vez más, su valla, tesoro más preciado, desprotegida a sus espaldas. Tampoco contaba, por supuesto, con que el emperador de las alturas, el patriarca del juego aéreo, el metro noventa y uno de pura chuleza, se iba a elevar más que todos, devolviendo la pelota para el primer palo, en donde la Mula, que al haber entrado desde el fondo no tenía marca alguna, conectó con el parietal a la redonda, para hacerla ingresar mansamente por el medio del arco, y desatar el grito en todas las gargantas albinegras.
Resto abría el marcador. Lo merecía, por el par de chances del primer tiempo, y por el juego y actitud del segundo. Festejo, y a rearmar las líneas. Con la ventaja en el tanteador, RdM jugó sereno, con aplomo. Manejó la pelota, tocó, marcó, se defendió con la tenencia, como marcan los libros, generó infracciones, y tuvo tiempo para llevar peligro una vez más, con una jugada brillante: un par de toques sobre la izquierda, pelota que deriva en mi persona, pase al medio hacia Boto, que de primera y magistralmente, asiste de taco a la entrada por izquierda de Manu. El morocho que lleva la 15 remata débil y el disparo es contenido por el guardameta. Pablo, que ya estaba en cancha para jugar unos minutos pese a sus dolores, esperaba por la derecha, aunque Manuel nunca lo vio. Osmonik no inquietó nunca más. Sólo tuvo tiempo para que el portero saliera otra vez lejos de su arco, pero esta vez para cortar una jugada de peligro comandada por Manu. Pido disculpas por no poder narrar la jugada al detalle, pero algún transeúnte me tapó la visión. Lo que aparentemente ocurrió es que Manu llegó primero a la bocha, y el muchacho rival, sumido ya en la impotencia total, lo derribó, precipitando su salida del terreno de juego y acrecentando aún más la frustración gris-tristeza.
No hubo tiempo para más, el juez pitó el final, Resto festejó, el rival protestó, tal vez buscando una explicación a la inflamación anal, tal vez para obtener, ahora sí, un protagonismo que en el transcurso del partido nunca tuvo. Da igual, los 3 puntos son albinegros, como manda la lógica. La casa está en orden: la heladera en la cocina, el inodoro en el baño, y la tanga gris tirada al lado de la cama.
Como equipo grande que es, Resto no salva el año como otros han salvado lustros enteros con victorias similares a esta. Se sabe que por momentos se ha jugado realmente mal, que el compromiso este año no ha sido tan intachable como en otras temporadas, y se apela a un guiño de la buena fortuna, para que no nos deje tan diezmados en cuanto a lesiones se refiere. La grandeza restista exige el año entrante estar una vez más peleando ahí arriba, y resulta casi una obligación esta vez conseguir el tan ansiado título. Pero mientras tanto, esta victoria nos dibuja una sonrisa. Y vamos Resto, con huevo vaya al frente.

Uno x Uno

Alca (7): una atajada monumental, un centro muy complicado que sacó muy bien al corner, y voz de mando en todo momento. Gran partido del n° 1.

Mula (7): en defensa, seguro, aunque dio algunas libertades para jugar de espaldas. Pero su indudable aporte fue el gol del triunfo. Su aparición fantasmagórica valió 3 puntos.

Peralt (6,5): muy seguro como siempre de arriba, impuso su presencia en el área rival. En el primer tiempo tuvo una muy clara, y bajó con maestría la pelota del gol.

Musgo (5,5): menos firme que otras veces, igual completó una buena actuación. Algunas salidas excesivamente líricas pudieron significar más de un dolor de cabeza.

Boto (5,5): armó bien el mediocampo para recuperar en el segundo tiempo, y siempre buscó asociarse para tocar. Un gran taco fue el toque de calidad de la tarde.

Manu (6): muy activo en el primer tiempo, pasó al ataque y llegó a posición de gol. Hizo expulsar un jugador.

Santi (5): algo perdido en la primera etapa, se afianzó en el complemento y fue importante en las pelotas paradas.

Bollo (5,5): la vio pasar de largo en el primer tiempo. Acomodado a la izquierda en el segundo, manejó mucho más la pelota, con cierto criterio.

Cabe (6): exigió dos veces en el primer tiempo. El la segunda etapa, muy solo arriba, se las rebuscó para aguantar la pelota de espaldas y descargar.

Pablo (-): ingresó faltando 5 minutos, y bancó bien un par de bochas para que pase el tiempo lejos de nuestro arco.

Hinchada: numerosa y calurosa. A la firme e incondicional presencia del rubio amigo de los niños, se le sumó el retorno de Aladdin, la presencia ya infaltable de las chicas Carla y Yami, y la nota de color, Gusano, quien llevó orgulloso los colores albinegros en el pecho. Emocionante.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

RdM - El Petrolero: sumando, allá a lo lejos

El partido se disputó hace más de un mes. Resto obtuvo una cómoda victoria por 3-0 frente a su rival celeste, y se acomodó un poco más en la pelea por la vanguardia.

Formación: Alca; Mula, Peralt, Musgo; Boto, Manu, Bollo; Cabe, Pablo

Ingresaron: Millo x Cabe (0' ST) y Cabe por Pablo (10' ST)

Goles: Pablo (5' PT), Bollo (13' PT), Millo (8' ST)

Amarillas: ni idea.

Rojas: no hubo.

Hinchada: bastante. Fran, Juan Cruz, Ferka y Sra., Sra de Pablo, y alguno más, no me acuerdo.

Bondiola: muy rica, con criolla.

Resto: corazón.

River: puto.

Desde ya: muchas gracias.

martes, 15 de septiembre de 2009

RdM – La Banda: ¿Jugar bien? Ganar.

Un sol radiante se erigió por sobre las cabezas de todos los presentes en Puerto Madero en este caluroso mediodía de septiembre en el cual Resto del Mundo debía demostrar que el mal trago sufrido una vez más frente a OSDE en la última fecha era cosa del pasado, y que se encontraba dispuesto a salir adelante y hacer notar que estaba más vivo que nunca. Ante tamaña responsabilidad, el equipo se hizo presente desde temprano para ultimar detalles, y no menos podía esperarse de la hinchada: por la mañana se provocaron incidentes entre la policía y los enardecidos simpatizantes, que se aproximaron en masa a las boleterías para apoyar a Resto del Mundo en este duro encuentro. De este modo, la platea femenina, y la popular de los machotes, estuvieron repletas, como en sus mejores tardes, y el color y el aliento se hicieron sentir en todo momento.
Pero vamos a lo importante, que es lo que ocurrió en el verde césped. A la ya permanente y definitiva ausencia para este 2009 del Amigo de los Niños Francisco Barone, se le vienen sumando las bajas por diversas dolencias del Licenciado Yu, quien hasta aquí no vio acción (y tampoco se lo vio merodeando el campo de deportes un domingo), de la Tanqueta Muschitiello, y una incipiente molestia en un tobillo del artillero obeso, Ezequiel. Ante esta considerable merma en la disponibilidad de sus players, el cuerpo técnico debió meter mano, solucionar un par de cuestiones logísticas (gracias Fran por tu aporte a la causa) y solicitar una vez más los servicios de Santi Avalle para completar su formación titular. En consecuencia, el equipo salió al campo de juego con Alca en la valla. Línea de tres con Mula, Chulo Peralt y Santi. Mediocampo compuesto por Boto, Manuel como volante central y quien les habla, Pablo B. por la izquierda. En el ataque, la dupla que se repitió en los 5 partidos hasta aquí disputados. El Cabe Cabezón, y Pablo Esteban Haedo.
De entrada, la premisa fue intentar acompañar más a los delanteros en posición de ataque, ya que venía ocurriendo en los partidos previos que el equipo carecía de peso ofensivo, y por lo tanto le estaba costando mucho llegar al gol. Dicha función recaía sobre mi persona, quien debía desdoblarse para cubrir la banda izquierda, y a la vez en ciertos momentos una posición de tercer delantero, a la vez que obligaba a redoblar esfuerzos tanto a Manu como a Boto y a Santi para tapar los huecos que dejaba mi subida.
Comenzó el fútbol en la cancha 2, y de entrada Resto dominó. Mostrando mejores armas que su rival, el equipo albinegro demostró de entrada que iba a ser el que propondría para llevarse los 3 puntos en disputa. El conjunto tricolor apostaba a no desarmar sus dos líneas, a mantener el orden y a intentar salir con rapidez y precisión en contragolpe, y así encontrar mal parada a la defensa de RdM, cosa que pudo haber ocurrido en una primera llamada de atención para nuestro equipo, cuando un delantero rival corrió bastante solo pero finalmente se diluyó y pudo ser neutralizado por la marca. Resto salía desde el fondo con mucha prolijidad y paciencia, algo poco frecuente, pero a la vez se le complicaba para hacer circular la pelota más allá de la mitad de la cancha. Los volantes estaban marcados, por lo cual luego de algunos toques en la salida, se optaba por buscar directamente a los delanteros (en especial a Pablo, recostado sobre la banda izquierda). Esto obligó a que Manu bajara a buscarla bastante atrás, cosa que se ve que a Mula no le agradó, ya que a pesar de tenerlo al lado, lo ignoró por completo para hacer su gracia: avanzar un par de metros y meter un pelotazo. Bien igual. En medio de esto, un par de aproximaciones, un tiro muy exigido de Pablo que se perdió lejos, y la única jugada clara de Resto en la primera etapa: salida por la izquierda con Santi, que juega la pelota por la banda para Pablo. Éste juega de espaldas y de primera hacia el medio, para el pique de este humilde servidor, que recibe de frente, elude bien a su marca, y cuando estaba por ingresar al área, define con cara interna por bajo, buscando el palo más alejado del portero. Claro que fue tan alejado que se perdió metro y medio afuera. Al terminar el partido, reflexionaría que visto y considerando lo pastel que era el arquero rival, en lugar de buscar la sutileza, debía haber ajusticiado con violencia, y posiblemente se habría abierto el marcador, pero ya era tarde para lamentos. El primer tiempo sólo tuvo tiempo para algunas escaramuzas que escaparon a mi comprensión, un par de tiros libres que mejor ni recordar, y se perdió con la pizarra en blanco, y cierta preocupación en los muchachos de Resto, que si bien había sido mejor que su rival, no estaba encontrando su juego ni la forma de generar riesgo en el arco contrario.
El sector izquierdo era la zona elegida por el equipo para atacar, pero a la vez un conflicto en la medida en que el mediocampo se despoblaba, y Manu debía combatir muy solo en la zona para recuperar el balón. Con los mismos 9 players (no había suplentes tampoco, seamos buenos), se dio inició a los últimos 20 minutos de juego. Acá, se vio lo peor de Resto en el partido. Pocas ideas, imprecisiones y escaso control de pelota, nivelaron las acciones del encuentro. Si bien La Banda nunca se propuso atacar con gente, el partido ahora era parejo y Resto no tenía idea de cómo podía llegar a hacer un gol. Sólo dos corners desde la izquierda sacudieron la abulia: el primero, pasado, fue conectado por Peralt entrando por el segundo palo, pero sin mucha potencia, quedó servido para la contención del arquero. El segundo sí, peligrosísimo. Centro cerrado a media altura, el balón inexplicablemente cruzó toda el área, y fue nuevamente Peralt quien entrando por el segundo palo, con el olfato típico de un goleador de raza, estiró su larguísima humanidad para llegar a impactar el balón con la pierna derecha, y hacernos creer a todos (o al menos a mí, que desde mi perspectiva del corner sólo podía ver si se inflaba o no la red) que se abría el marcador. Pero no, la pelota se perdió a escasos centímetros del palo izquierdo del arquero, y el partido seguía en cero. Los últimos 10 minutos de Resto fueron pura voluntad y nerviosismo. Mientras veíamos como el partido se nos escurría entre los dedos, sumergidos en la impotencia de no poder generar chances ni arrinconar a un rival decididamente inferior, se intentaba por toda vía llegar al gol del triunfo. La figura de Manu se agigantó en el mediocampo, capturando como un pulpo toda pelota perdida en el mediosector, y distribuyendo con la fineza y el criterio que siempre lo distinguieron. La derecha había comenzado a ser salida, como no lo fue en el primer tiempo, y pese a algunas imprecisiones entre Mula y Boto, se veía que por ese costado podría encontrarse algo, aunque claro, ya a esta altura, faltando menos de 5 minutos, parecía casi como intentar sacar agua de las piedras.
Pero pudo ser peor: La Banda se estaba guardando su situación más clara para este momento del partido, cuando logró poner mano a mano con Alca a un delantero que entraba desde la izquierda. Afortunadamente, el muchacho remató muy suave y muy desviado, o sea, pésimo, y todos así pudimos largar el aliento contenido. Musgo avisó que quedaban dos minutos, y sólo ahondó la frustración general. Pero había que seguir buscando hasta el pitazo final. Y fue entonces que, tal vez por obra de Dios, que nos quiere por condenar todos el aborto y la homosexualidad, por propia capacidad, que aaaalgo con la pelota sabemos, o por capricho del destino, que no concebía un torneo en el campo que a la 6ta fecha Resto ya no peleara, la pelota salió desde la defensa por la derecha, Boto la jugó por la banda para el Cabe, quien se escapó de su marca y cruzó el centro para Pablo. El 14 recibe la pelota picando, de espaldas, se acomoda para dejarla correr y así con el cuerpo desplazar a su marca, y cuando le queda la pelota picando para la zurda, no duda y remata con potencia, para ver cómo las débiles manos del guardameta fueron estériles ante el tiro no tan cruzado y a media altura del goleador restista. La red se infló a un minuto del final, y las gargantas enrojecieron de locura, como hace largos meses no ocurría. Jugando un partido olvidable, sin encontrarle la vuelta nunca en el juego, Resto lo ganaba en el final de guapo, por jerarquía nomás, porque tiene jugadores que pueden hacer la diferencia. La Banda sacó del medio, hubo tiempo para un par de pelotas divididas, quilombo, fútbol feo, un tiro libre inventado en mitad de cancha, y nada más. Pitazo, festejo, y 3 puntos cruciales a la bolsa blanca y negra.
El equipo necesitaba ganar sí o sí para no bajarse de la pelea, y para sumar confianza luego de una flojísima producción en el partido anterior. Sin embargo, este triunfo deja muchas incógnitas. Preocupa la falta de gol, y más que en los primeros partidos, ya que en ese entonces se trataba de falta de efectividad para definir, mientras que ahora se evidencias problemas para llevar peligro al arco rival. El regreso de Musgo aportará mayor solidez y liderazgo en el fondo, y se espera una presencia efectiva en la red tanto de los volantes como del Cabe, quien hasta aquí ha completado buenos partidos pero sigue lejos del gol. El domingo deberá corregir todo esto y jugar los 40 minutos concentrado, para seguir en la pelea y ganar el partido que todos queremos ganar.

Uno x Uno

Alca (6): no tuvo trabajo, la verdad que no tuvo que atajar ninguna pelota en todo el partido.

Mula (6): seguro en la marca, sólo cometió algún foul innecesario, mientras que a veces que debería meter un leñazo, se excede en el fair play.

Peralt (6): otro que anduvo sin fallas en la marca, y con presencia en el área rival, pudo abrir el marcador en una jugada clarísima.

Santi (6,5): bien. Clausuró su sector, fue salida constante y pasó al ataque, a pesar de no recibir mucho la pelota en posición ofensiva.

Boto (5,5): dejó todo en la marca, tuvo un buen primer tiempo, y luego se diluyó un poco. Su deuda es aportar más a la ofensiva.

Manu (7): manejó los hilos, recuperó muchas pelotas y casi siempre la distribuyó con calidad y con mucho criterio. Champagne.

Bollo (6): Se plantó más adelante para acercar la pelota a los delanteros; en el primer tiempo armó la jugada de mayor peligro, pero nunca consiguió poner una asistencia. (gracias Mula)

Cabe (5,5): todavía no encuentra su posición ideal para ser peligroso. Pese a eso, juega de espaldas, pivotea bien, y tuvo responsabilidad en el agónico gol.

Pablo (6,5): el 14 estaba teniendo un partido feo. A veces muy parado, otras impreciso y falto de distancia. Pero claro, goles son amores, zurdazo sobre la hora y tuki*, a cobrar.

IP (Injured players): Musgo vivió el partido a full, alentó en todo momento, protestó con el árbitro y celebró mucho el tanto del triunfo. Fran alternó entre el aguante de los trapos, y el frívolo glamour de la platea. Millo se ausentó, y Ferka prometió aparecer. Lo seguimos esperando.

Hinchada: como se dijo en la previa, muy numerosa. Muchas chicas, mucha gafa y colores combinados. JC, amnistiado tras un par de ausencias imperdonables, vivió el partido palmo a palmo con Musgo entre mate y cigarrillo al borde de la línea de cal, y alentó en todo momento. Gracias por su presencia!


* dedicado a vos, Fran.