miércoles, 16 de mayo de 2012

RdM - Fabri al Arco: Todo color de rosa

El domingo se presentaba de antemano como uno de esos días donde todo está enrarecido. No podría explicar bien por qué, quizás haber pasado buena parte del fin de semana estudiando, quizás por la fiesta del sábado a la noche en casa, que en un momento determinado nos encontró a 10 jugadores de campo apiñados en 2 metros cuadrados de cocina, o quizás por la propia naturaleza del partido. Porque, para qué negarlo, en la previa todos sabíamos que esta clase de rivales son los que históricamente a Resto del Mundo más dolores de cabeza le han traído. Basta recordar solamente las 4 derrotas consecutivas contra OSDE para entender de lo que estamos hablando. No, si es como te digo, la promoción 2004 nos dio varios disgustos. "Este es el típico partido que siempre perdemos. Ahora que todavía no lo jugamos, y tenemos eso claro, hagamos lo posible por torcer esa historia", se dijo en la previa. Y 40 minutos después de las 16, hora pactada para el comienzo del encuentro, Pablo definía con potencia, la red se inflaba, el grito de gol nacía, y de esa manera se definía el partido, con triunfo y jogo bonito. Pero claro, lamentablemente no nos dan puntos por ganar en los arco a arco de las canchitas de handball, entonces después de divertirnos un rato y hacer prevalecer el amor (Pablo y Fran) por sobre el odio (Ricky y Boto), teníamos que disputar con seriedad y decisión el encuentro en la cancha 1, ya pasadas las 5 de la tarde.
El equipo iba a repetir los 9 titulares que habían frenado en seco al puntero Inclusión Indebida 7 días atrás. Pese a sus burdos intentos por llamar la atención diciendo que un tirón no le iba a permitir jugar, el Tierno Haedo se volvía a calzar la casaca 11. Entonces el Hombre Alcantarilla custodiaba los 3 palos, y Ricky, Chulo, Musgo fueron sus pretorianos. Javi por derecha, Boto por izquierda, este cronista como 5. Barone-Haedo la dupla de la alegría. Afuera esperaban Alejo, Casta, y Santi su oportunidad.
Sorteo, cambio de arco, pitazo inicial, y la hinchada, única y diferente a todas como siempre, dio inicio a su Repertorio que hizo emocionar a todos los presentes.
De los primeros 10 minutos de juego, lo único que puede destacarse es el árbitro del partido. Suena repetitivo, pero el nivel de los colegiados este año preocupa a todos los que disputamos el torneo. Cobrando cosas que no eran y luego retractándose ante las protestas, sacando alguna que otra tarjeta por faltas sin sentido, y mostrando una pasividad exasperante, el juez había logrado lo que pocos: que ambos equipos se pongan de acuerdo en lo desastroso que era. Del juego, poco y nada. Resto no lograba dominar en la mitad de la cancha, quien suscribe llevaba la bandera de la imprecisión, y el rival de camiseta afeminada mostraba buen juego en sus mediocampistas, y potencia en su delantero con el dorsal 7. Por el momento, RdM sólo se aproximaba con pelotas paradas, tal vez incentivado por haber ganado los últimos dos partidos por esa vía. El rival llegaba hasta 3/4 y probaba de afuera, pero Resto no quedaba bien parado, y así fue como en una salida de arco que el equipo rosa siempre buscaba jugar por el piso, los volantes de Resto del Mundo fueron a apretar arriba, Javi y el 10 se juntaron mucho para atorar la salida de Rafa Nadal, y quedaron pagando cual quinceañero que le tira la boca en el boliche a una chetita que pasa. El medio quedó desarmado, un player de Fabri trasladó la pelota varios metros, y cuando cruzó un pase potente al corazón el área, el Ricky cerró apurado hacia atrás antes de la llegada del delantero, con tanta mala fortuna que impactó un puntinazo certero y cruzado que se coló en la vieja "ratonera", dejando sin chances al sorprendido Alca. El mismo portero luego declararía ante este medio "yo lo que me tiran los contrarios trato de sacarlo, pero con todo no puedo...déjense de romper los huevos". Y no le faltaba razón.
La autoprofecía parecía comenzar a cumplirse. Resto estaba 0-1 en el marcador, no jugaba para nada bien, la luz del día empezaba a menguar, y el partido era definitivamente cuesta arriba. Pero había que seguir intentando, y los 5 minutos extra por tiempo que el torneo ha introducido este año, nos daban otra tranquilidad y perspectiva.
En el momento de confusión, los rosas pudieron ampliar con un cabezazo por el segundo palo tras un tiro de esquina. Fabri al Arco durmió en un tiro libre, la pelota fue jugada rápido a Javi que estaba abierto por la derecha y en soledad, pero el centro-remate del número 3 se perdió por el fondo. De a poco la actitud del equipo cambiaba, y a falta de juego, buena es la intención de llevarse puesto al rival. Faltando poco para el cierre del primer capítulo, un lateral desde la derecha, muy cerca del córner, es enviado al corazón del área a modo de centro. El Tierno la peina, la pelota queda boyando por ahí, rebota un par de veces, la toca un jugador de Fabri, y termina mansita en las manos del arquero. Acá hay dos posturas. Algunos dicen que el defensor se la tocó atrás al arquero, y éste sin darse cuenta, la tomó con sus guantes. Otros, pensamos que el esférico venía rebotando errante en algunos cuerpos, le pega por último al defensor, y el arquero la atenaza ya que su compañero no tuvo la voluntad de dársela. Da igual, porque lo único que importa es lo que interpretó el juez, que hizo sonar su silbato y señaló el tiro libre indirecto a escasísimos 2 metros de la línea de gol. Protestas, discusiones, el armado de la barrera, que no hay distancia, que tienen que estar sobre la línea, que ¿dónde querés que me ponga, adentro del arco? Pablo amaga, se produce una estampida rosa sobre la pelota. Protestas, más quejas. ¡Juez, no puede amagar! Jaja, cómo no voy a poder amagar? No es un penal! Por favor juez, mire la distancia, están a un metro de la pelota! Bueno, lo vas a patear, pero no podés amagar, eh!, dijo el bueno del muchachito de negro. La pelota estaba ubicada a la altura del palo derecho, Pablo se disponía a ejecutar, y varios jugadores de Resto formaban un abanico en toda la zona izquierda del área. Tierno juega el pase corto al primer jugador de la fila, este cronista, que remata cruzado sin mucha potencia, atorado por la rápida salida de dos jugadores contrarios de la barrera. La pelota rebota en uno de ellos, ambos caen al suelo y en medio de todo este terrible quilombo se escucha sonar un silbato. El rebote sale hacia el costado izquierdo del área, donde el número 9 albinegro, el Amigo de los Niños esperaba su oportunidad. Y acá, ésta es para vos, habrá pensado el jugador más fachero del plantel, que conectó de derecha, fuerte, seco, y clavó su remate arriba, inflando las redes y desatando el grito de los jugadores y la hinchada, que tachó el primero de los 7 que el delantero prometió para este año. Gol de Resto, 1-1.

La imagen muestra el momento en que el número 9 convierte el tanto. Observen la técnica depurada, esa pose de delantero fino de potrero...




Inmediatamente, en el ocaso maderense, el rosa se mezcló con el negro, cuando todo el equipo rival se le fue al humo al árbitro, reclamando por el pitido que había hecho sonar luego de la ejecución. La redacción de este blog no tiene muy en claro lo que sucedió, cuándo pitó, por qué, ni nada, pero tampoco dio la sensación de que los jugadores de Fabri se hayan desligado de la jugada por ese sonido. Como dijera en sabio pensador futbolero en otra oportunidad: estoy en el borde del área, qué querés, que vaya despacio? Ante la duda se sigue a muerte la jugada, y más si es tan cerca del gol.
La cuestión es que el partido estaba 1-1. RdM llegó a la igualdad, posiblemente sin haber hecho los méritos suficientes, pero consiguiendo lo que importa: el gol. El primer tiempo se diluyó en este clima desvirtuado tras la jugada del empate.
El segundo período inició sin modificaciones, y con el pacto entre ambos equipos de "tratar de ayudar al árbitro" y no complicar más las cosas. Resto del Mundo salió con otra actitud a la segunda mitad. Fabri acusó el golpe recibido con el empate, y empezó a perder terreno en la mitad de la cancha. Se veía con más claridad el juego que Resto proponía: un par de toques en corto en la mitad de la cancha, y la salida larga por las bandas al pique de los delanteros. Pablo estaba fino con la pelota, y con confianza para encarar a los defensores rivales. En un avance, arranca por la derecha, deja atrás a dos rivales a pura gambeta, cruza por enfrente del área, y cuando llega al fondo, tira el centro atrás, pero el remate se pierde muy desviado por arriba del travesaño. La defensa anticipaba en casi todas las jugadas. Musgo se mostraba como salida por derecha, y el Ricky se afirmó tras el infortunio del primer tiempo. De una jugada en mitad de cancha, el cronista ensaya un pelotazo largo a Fran, que hacía la diagonal de afuera hacia adentro, pero por escasos centímetros no logra hacerse del balón para quedar mano a mano con el arquero. Alejo había ingresado por Boto, y a esta altura Resto era un poco más que su rival, en las penumbras porteñas.
Tras un corte, Peralt tomó la lanza por la derecha de la defensa, y jugó un pase profundo para Pablo por la línea. El 11 la recibió, aguantó su marca, giró hacia el medio y tocó por bajo para el pique de Alejo, que venía haciendo la diagonal desde el carril izquierdo. El rubio con la casaca de Vasco da Gama, con una fe ciega en sus habilidades, remató potentísimo de primera con derecha. La fortuna y mi posición en la cancha me premiaron con la bendición de ser espectador de lujo de la perfecta comba con que la pelota primero se abrió y luego se cerró, para incrustarse deliciosamente junto al palo derecho de un portero que no podía hacer otra cosa que admirar en primer plano la perfección del remate rasante de nuestro jugador. Las gargantas enrojecieron y la hinchada deliró. Golazo de Resto del Mundo, que daba vuelta un partido emputecido. En pleno festejo, este espacio periodístico quiere realizar una denuncia, por haber sufrido un grave ataque a la libertad de prensa: el autor del gol se dio vuelta, me miró y dijo "a ver si ahora me sacás el 5 en las crónicas". No, Señor, el 5 se lo tiene que sacar Ud., repitiendo actuaciones como la de este domingo. Si Lanata y Morales Solá quieren preguntar, yo quiero calificar.
El rival acusó esta mano contundente que RdM le aplicaba, y no supo cómo salir. Un par de minutos después del gol que hasta ahí le daba la victoria al equipo albinegro, Pablo presiona sobre la salida de un volante, logra recuperar, y toma saliendo a todo el equipo, por lo que inicia su carrera hacia el arco. Levemente inclinado hacia su izquierda, el 11 se acomoda y, antes de ser cruzado por el último defensor, derrocha toda su ternura con su pierna zurda, potente al primer palo, dejando estéril cualquier intento de resistencia. De pie, señores, y que se preocupen los demás: el Tierno ha vuelto. El festejo vino con dedicatoria incluida para este cronista, que en la madrugada del viernes gastara $0,45 en decirle que iba a hacer un gol el domingo.

Tierno Haedo: 3-1, partido liquidado



La historia empezaba a definirse, y parece que esta vez no mataban al bueno (?) aunque todavía faltaban unos cuantos minutos. Musgo decidió que había que ponerle un poco más de picante al juego, y como si fuera una colegiala que se hace pipí cuando le sonríe el preceptor que tanto le gusta, se hizo expulsar por doble amarilla sin siquiera pegar una patada. Resto tenía que jugar los últimos minutos con un jugador menos. Afortunadamente, no sufrió mayores sofocones. Pablo cumplió su sueño de pararse como defensor, volviendo a armar la defensa y dejando solo a Fran arriba, y el equipo realizó la mejor de las defensas: la tenencia de la pelota. Algún corner, un remate perdido, infracciones, laterales, y no mucho más. Faltando poco para el cierre, cuando el partido se había tornado en parodia por la falta de luz, volvimos a tener la misma cantidad de players en cancha. No, no metimos un noveno de canuto, sino que el 10 rival también fue expulsado por doble amarilla, por picantearse con Javi y tocarlo de atrás una vez amonestado. Por calentón, bah. Pitazo final, cordiales saludos entre ambas escuadras pese a algunos pequeños roces que quedaron en el campo, y 3 puntos trabajosos para el equipo que identifica a este querido blog.
El arranque del torneo es prometedor. En 4 juegos, Resto del Mundo obtuvo 3 triunfos y un empate. Por ahora viene invicto (con el doble valor que tiene no perder con este sistema de puntos) y ganó partidos importantes. Como se aclaró en la introducción de estas líneas, el choque de este domingo era uno de esos en que en otros años dejamos puntos muy valiosos, que al final se terminan lamentando. La convocatoria viene siendo buena y la ilusión está una vez en marcha. Gallo y Paraguay, señores, Gallo y Paraguay...


Uno x Uno

Alca (6): sobrio y seguro, como siempre. Esta vez no fue exigido. No tuvo nada que hacer en el gol.

Musgo (4): por boludo.

Chulo (6,5): muy firme en la marca, de arriba siempre gana. Inició con criterio la jugada del segundo gol, y tuvo una salida muy elegante por la izquierda en el final.

Ricky (6): aunque se disfrazó del Chapulín Romario en el gol de ellos, se sobrepuso y cumplió con creces en la marca. Tuvo un muy buen segundo tiempo.

Javi (5,5): esta vez no brilló como en partidos anteriores, pero se hizo fuerte marcando en su sector y relevando en el medio.

Bollo (5): flojo e impreciso en el primer tiempo, en el segundo hizo un par de cosas positivas pero no tuvo un gran partido (califica: mi alter ego)

Boto (5,5): mucha marca, poca llegada. Le dejó su lugar a Alejo (que en este partido no es poco decir).

Fran (6,5): la entrega de siempre, buenos movimientos para desmarcarse, y presencia clave para estar en el lugar indicado y mandarla adentro en el empate. Debe 6 goles nomás.

Pablo (8): obligó siempre, gambeteó, fue una pesadilla para los rivales. Participó en los dos primeros goles, y definió el partido con uno de alta factura.

Alejo (8): hizo de todo. Tocó la trompeta, alentó desde afuera, marcó, jugó por su sector, y nos dio 3 puntos con un golazo que recordaremos por mucho tiempo. Decisivo.

No ingresaron: Casta, a quien su miopía le jugó una mala pasada para entrar un ratito en la oscuridad de los últimos minutos, y Santi, que muchas ganas no debía tener porque estaba vestido como un jugador de críquet.

Hinchada: JC volvió tras una fecha con el derecho de admisión del Coprosede. No paró de putear a los volantes en la jugada del gol de ellos. Carla, una institución ya, y Sandra que llegó para la jugada del empate.



Uno x Uno del Arco a Arco:

Equipo ganador:

Pablo (9): muchos goles y lujos

Musgo (7,5): sacrificio, muchas bajadas de pecho y actitud

Bollo (6,5): un par de goles y mucha defensa

Fran (5): aunque corrió, estuvo peleado con el arco de enfrente


Perdedores:

Ricky (2): mala leche y horrible, quiso hacer una avivada y le erró al arco desde 2 metros

Boto (3): corrupto

Casta (5): la figura de su equipo, un par de goles lindos

Alejo (4): otro que la tiene adentro



N. de R.: agradecemos por las fotos y demás material a la gente de www.campodejuegocnba.com.ar/, que hacen un muy lindo trabajo para que todo esto sea más completo y colorido. Gracias!

lunes, 14 de mayo de 2012

RdM - Inclusión Indebida: Lindo día para coger

Dejemos algo en claro desde el vamos: un puñado de gordas caminando durante un par de cuadras NO califica como una maratón y NO deberían tener permitido cerrarme el acceso al campo. Son las mismas gordas que, para recompensarse luego de arrastrarse 20 minutos por las calles de Puerto Madero, vuelven a sus casas y se bajan media docena de facturas. Entonces, por favor tengan la decencia de dejarle lugar a la gente que hace deporte de verdad.
Era temprano. Las 10. No es tan grave, pero en un domingo a cualquier hijo de vecino le puede costar la fortuna que no tiene. Si no, pregúntenle a Alejo. Con el aviso de rigor portado por el Ricky, nos resignamos a no contar con el trompetista y yo entendí su particular interés en la posibilidad del alcoholímetro. Por suerte, Resto había llegado en buen número, así que los puestos estaban asegurados. La formación inicial fue Alca; Musgo, Peralt, Ricky; Javi, Bollo, Boto; Frani y Pablo Tender Paul Haedo. Afuera esperaban su oportunidad Santi A. y Santi C. (el día que venga Barbich vamos a poder hacer muchos chistes al respecto; será un momento feliz).
Entonces: arrancó el partido a esa hora perdida que tan rara vez llegamos a contemplar. Los equipos se empezaron a medir, se acomodaban en la cancha porteña y trataban de desplegar sus esquemas de juego. Resto se hizo de la pelota y la empezó a circular entre Javi y Bollo; pronto llegaría al delantero tiernizado para que ensaye un par de tiros desde afuera del área. Las llegadas no eran muy claras, pero el planteo era sólido: la defensa no tenía fisuras y Boto tomaba los relevos del bloque ofensivo. Entre estos trajines, se produjo un tiro de esquina para el albinegro. Como de costumbre, se dispuso a ejecutarlo nuestro capitán. El buen Ratasucia interpretó una sinfonía para botín y pelota, digna de las salas del Colón. Un impacto de una turgente suavidad, gobernado por la potencia de un movimiento que parecía despreciar a Newton por anticuado y amargo. El efecto que tomó el balón tornó nulos los esfuerzos defensivos y, luego de impactar sobre una cabeza, ingresó furibunda en el arco. Gol y festejo, alegría, descarga; Resto golpeaba primero y rápido.
Los rivales reaccionaron frente al tanto y se volcaron hacia el ataque. Llegaron hasta el fondo en alguna ocasión, pero nunca como para inquietar al payasesco guardameta. Sí llegaron al córner. Uno de ellos, ejecutado desde la derecha, parecía un tiro largo; se elevó y comenzó a bajar, mientras todos la seguíamos con la mirada y nos movíamos lentamente. De repente, fue evidente para todos que la pelota se metía por el segundo palo; era un gol olímpico. Pero nada de eso, allí estaba el Alca para cachetear la pelota y mandarla al córner del otro lado, en una atajada magistral y salvapartidos. El siguiente córner quedó en la nada, como el resto del primer tiempo: un primer tiempo que aparte parece que llegó tarde a la repartición de los 5 minutos extra. Pitazo y a descansar un poquito que se venía el segundo.
El segundo tiempo arrancó con la consigna de agarrarlos bien parados, para aprovechar los espacios que seguramente se abrirían, producto de que Inclusión Indebida iría a buscar al partido. Una primera pincelada de fútbol nos la dio Javi, entubando a uno de los muchachos del mediocampo rival, demostrando que los pies del 3 dotarían de la estabilidad necesaria para calmar el ida y vuelta de la pelota. Pocos minutos después, luego de un desborde de Boto y posterior cesión del balón a quien comparte amistades con aquellos de escasa edad, éste dominó con maestría y le quedó el proverbial "caramelito" en la puerta del área. Pero resulta que a algún gracioso se le ocurrió bajar el travesaño unos 3 metros, así que la pelota se perdió por el fondo. Luego de esta jugada, se haría la sustitución de Botito por Santi A., exhibiendo el dorsal 38. Seguía el trajín del juego y Resto era más; aprovechaba bien los espacios y colonizaba el mediocampo. Y a raíz de todo esto, una jugada colectiva concluye con una pelota divina, quietita, apenas picando en la puerta del área para que nuestro hoy seco goleador (que entraba solito y solo) la llenara de empeine y facturara el segundo para los albinegros. Sin embargo, debió preocuparse por llegar a romper alguna red o el alambrado y sus consiguientes costas, ya que la colgó a cualquier lado.
El juego siguió, pero solo para dejar dos jugadas más para destacar: un tiro libre de ellos, a unos pocos metros del área, que es ejecutado con maestría y clase, estalla en el travesaño, rebota hacia abajo y entra. Pitazo del juez. Se patea de nuevo. Gracias dios. El segundo chutazo se fue por arriba, para la alegría de todo este blog. La segunda jugada fue una corajeada del simpatiquísimo cuasi-pelado marcador izquierdo. Haciendo gala de su particular forma de gambetear (tomar la pelota, cederla, trabar y ganarla), llegó poco a poco hasta el área rival; sin embargo, puesto a patear llegó aparentemente desarmado y mal pisado, por lo que salió una masita seca a cualquier lado.

No hubo tiempo para más y así quedaron las cosas: 1-0 para un Resto que fue más, que tuvo más la pelota y que supo ubicarse bien cuando se puso en ventaja. Queda como cuenta pendiente no comernos tantos goles; un resultado de 2-0 o 3-1 no hubiese resultado abultado para el desarrollo del juego y la verdad que nos hubiera rociado a todos de una tranquilidad muy útil a la hora de pararse en la cancha. Con seriedad y trabajo vamos a llegar; manteniendo el trabajo defensivo y capitalizando las chances ofensivas que generamos, no hay duda de que seremos protagonistas en la pelea de arriba. Destaco el trabajo en equipo y la ausencia de divas; todo se mueve en pos de un objetivo y así es como debe ser: llegamos todos, o no llega nadie. Salud!

PD: Ah, el gol lo hizo Musgo, cancelando así su condición de virgen. Saludos al ecolíder.

lunes, 7 de mayo de 2012

Como si fuera la primera vez

Mientras aguardamos la crónica del partido, les acercamos una filmación del gol que valió 3 nuevos puntos para Resto.

Se puede ver el perfecto cabezazo y el festejo del goleador con el ejecutor del tiro de esquina (sí, todo sea para sentirme Román por un ratito).




Salud RdM.

jueves, 26 de abril de 2012

Cada día te quiero más

Seguimos publicando las fotos del partido, en este caso la tribuna, con el colorido de siempre, celebrando la victoria.







La hinchada se acordó de su rival y pidió por "el gol verde del Ecolíder que ya va a venir"..

miércoles, 25 de abril de 2012

El triunfo, en imágenes

Les ofrecemos las fotos que tomaron nuestras cámaras.


Este es el momento en que The Turret conecta el cabezazo del 1-0. En la imagen se puede apreciar los ojos bien abiertos del goleador, y el gesto técnico para cabecear de pique al suelo.





Como verán, la salida rápida en el tiro de esquina sirvió como distracción para la defensa, y permitió que el Chulo cabeceara solo y con comodidad, tal cual se ve en la foto.


Próximamente estarán disponibles las filmaciones del partido.


Salud RdM!

martes, 24 de abril de 2012

RdM - Anotala: Clásica costumbre

Para los que pensaron que lo de la primera fecha había sido sólo un espejismo y no tenían fe en la continuidad de este blog, acá estamos nuevamente para acercarles a todos los lectores el relato de las epopeyas deportivas que nuestro querido equipo continúa gestando año tras año, domingo tras domingo en las canchas de Puerto Madero. 
Pasó el debut con muchas bajas, mucho equipo improvisado, y un empate que tuvo gusto a poco si pensamos que habíamos empezado ganando, pero que a la larga no fue un mal negocio. Y en esta ocasión, tras un par de semanas de ausencia en las canchas, nos tocaría enfrentar un viejo equipo conocido. Anotala, compañeros de año, equipo al que enfrentamos en las tres categorías, era el rival esta vez. Los viejos nostálgicos de la 7ma habrán recordado también que fue la 12 el primer equipo que enfrentamos en el campo, cuando empezamos a jugar las olimpíadas en segundo año. 
El partido se presentaba, en la previa, como uno de esos en los cuales no hay excusa para dejar puntos. Este cronista volvía a las canchas tras la ausencia del debut, ya sin yeso pero con una venda en el brazo derecho, y se le sumaba el alta de su guardameta habitual, Alca. Así, Musgo podía abandonar el arco y volver a formarse la línea de 3 histórica. En consecuencia, Resto Del Mundo alineó a Alca en la valla. Musgo, Chulo y Ricky en el fondo. En el mediocampo, por derecha Javi, en el medio este servidor, y por la izquierda Alejo. La dupla de ataque se repetiría, con el Tierno Haedo y el Amigo de los Niños. 
El inicio se demoraba por incidentes en el partido previo, y para nuestra sorpresa aparecía un árbitro con acento semi-español (fuentes que entran a la oficina del campo sin pedir permiso afirman que era oriundo de Belice), que dijo venir a reemplazar al anterior, y preguntó a los capitanes cómo eran las reglas del torneo...
Un vez que le dijimos que los tiempos duraban 25 minutos y el orsai se cobraba adentro del área, se hizo el sorteo, cambiamos de arco (Je!), sonó el silbato y comenzaron 50 minutos del deporte más hermoso del fútbol, en una versión un poco menos hermosa.
Durante los primeros 10 minutos, Resto del Mundo prácticamente no tocó la pelota. Y esto no es una exageración. Este cronista agarró una pelota que se le fue al lateral a los 20 segundos de juego, y no volvió a hacer contacto con ella hasta casi la mitad del primer tiempo. Lo mismo corre para los dos delanteros: si entre ambos tocaron 3 pelotas en este período, es mucho decir. Los que más la tuvieron fueron Musgo y el Ricky, lo cual habla a las claras de lo que fue el partido en estos primeros minutos. Y no es que Anotala nos estuviera abrumando con su fútbol, ni mucho menos, pero el partido se daba casi siempre en nuestro campo, trabado, en laterales, corners, pelotazos, despejes, y demás vicisitudes que a la escuadra albinegra no le convenían. Fue en ese momento que Anotala tuvo su jugada más clara: pelota por el centro que abren a la derecha para un delantero que, sin marca, define incómodo, de primera, apurado, y la pelota se pierde mansita pegada al hierro izquierdo del Hombre Alcantarilla. Un sustito que sirvió para que el equipo se dejara de joder y comenzara a imponer condiciones. Javi empezó a agarrar la pelota y tratarla con cariño. Quien les habla tuvo un par de excursiones en ofensiva, uno de ellos con desborde por izquierda incluido que terminó en centro. Pablo también comenzó a recibir de espaldas en 3/4 de cancha y a obligar con su potencia y su habilidad. El partido era parejo ahora, y Resto empezaba a demostrar que tenía más y mejores armas que su rival. Fue entonces cuando una pelota bien jugada por la derecha es cerrada hacia el medio hasta la posición de este humilde mediocampista, que deja atrás su marca y, de frente al arco y con opciones de pase a Fran y a Alejo, elige acomodar su remate con cara interna de botín derecho, buscando el palo izquierdo del arquero contrario, que realiza una notable estirada y evita la apertura del marcador. Ni lerdo ni perezoso, Fran andaba dando vueltas por el área y capturó el rebote, pero rematando débil e incómodo. El arquero estaba vencido y no podía hacer otra cosa que ver cómo su portería era vencida, pero para la infortuna del número 9, un defensor llegó con el último suspiro a ahogar el grito en la línea, y frustrar el primer gol. Poco después, Pablo recupera una pelota cerca del banderín del corner y envía un centro pasado con la zurda. En el segundo palo esperaba el único jugador del Campo que tira tijeras, quien para hacer honor a su nombre, ensaya una hermosa pirueta que nos retrotrajo a un inolvidable gol que hiciera años atrás, aunque en este caso no logró impactar de lleno el balón. Igual vale la intención, gracias por regalarnos belleza, Fran! 
Resto ahora estaba mejor, dominaba las acciones y por momentos encontraba buen juego, en los toques de distinción de Javi, las subidas de Musgo y la asociación con los delanteros. Alejo se cerraba desde la izquierda y aparecía por sorpresa en el área buscando su chance. En una bonita jugada colectiva por la derecha, Fran es habilitado por Javi que, dejando pasar la pelota sin tocarla, deja al 9 de frente al arco para rematar al gol, pero su "la puta madre, cuándo voy a aprender a pegarle con la zurda?!", grafica mejor que cualquier descripción el desenlace de la acción. Otra jugada clara de gol era desperdiciada por RdM. Sobre el final, quedó tiempo para que Pablo haga gala de sus recursos, recibiera con el pecho un lateral, y sacara un zurdazo de mediavuelta, que sin embargo se fue muy desviado. Sólo quedó tiempo para que Javi dibujara un delicioso caño de pisada para adentro contra el lateral, que arrancó aplausos y el delirio de toda la tribuna de exquisito paladar. Pitazo final, se bajó el telón del primer acto y nos fuimos a las canillas con la pizarra aún en cero.
El segundo tiempo comenzó enredado. Resto no podía someter a su rival como en los últimos minutos de la primera parte, y el juego se ensuciaba. El árbitro...qué decir del pobre muchacho? Nunca un tipo dirigió un partido de fútbol tan asustado. Había perdido las riendas del encuentro hace rato. Musgo ya había tenido su encontronazo con el delantero rival, lo mismo Pablo, que respondió a una agresión obsequiando a un defensor una muestra celular líquida de su boca. Anotala no dejó de repartir patadas ante la pasividad del juez, de quien no podemos asegurar que haya tenido a su disposición las tarjetas. El Ricky también se sumaba a las escaramuzas, y las jugadas de gol brillaban por su ausencia. De todos modos, Resto intentaba, con la bocha al piso de la mano de Javi, por momentos triangulando y jugando como hacía rato no se lo veía hacer al equipo. Una pelota le quedó a Ricky, una de las pocas veces que cruzó la mitad de cancha, y desde larga distancia probó al arco (¿?). El tiro llevaba buena dirección, y obligó al arquero a no complicarse y manotearla por arriba del travesaño. En este momento, se produjo una de esas cosas imprevistas que tiene el fútbol y lo hacen tan lindo. Alejo se disponía a ejecutar el tiro de esquina desde la derecha. El cronista se le acerca, para decirle que mejor él vaya a cabecear y yo tiraba el centro, cuando antes de poder decir nada, Ale juega rápido el corner corto. Con la pelota encima, y sabiendo que de pararla, sería atorado por la defensa, tiro el centro al área a lo que salga, con la fortuna de que la pelota cae al corazón de la misma, donde esperaban en filita cual jubilados en el edificio de Ansés, Pablo, el Chulo y Fran. Aprovechando al máximo su 1,90, el líbero del equipo conecta un frentazo de pique al suelo (aunque muchos, entre ellos el mismo autor del gol, dudaran de esto), a contrapierna del arquero, que sube y se mete arriba, pegada al palo, inatajable. Las gargantas se descargaron, todo el Resto del Mundo festejó el 1-0 que ponía justicia en el marcador.
Herido, y sin muchos argumentos, Anotala salió de manera desesperada a buscar el gol que le devolviera la igualdad. Entonces fue cuando se agigantó la figura de Javi, para tenerla, ponerla contra el piso cuando el resto sólo atinaba a sacársela de encima, y darle siempre un buen destino a la pelota bajo su suela. Además, nos regaló otro caño para el deleite. Pablo seguía obligando, casi siempre volcado a la banda derecha, y también permitía respirar a los de atrás. El equipo ahora encontraba enormes huecos para el contragolpe; Pablo recibió sin ningún tipo de marca por la izquierda, y cuando el arquero salió a atorarlo fuera del área, la cambió para la llegada de Alejo quien, solo, sin marca y sin arquero, pifió la pelota y la tiró varios metros afuera de manera increíble. Ahí fue cuando Fran aprendió que los goles se gritan una vez que la pelotita pasa por entre esos 3 fierros pintados de blanco. MUFA! Minutos después, Musgo se manda una escalada por la punta izquierda, una serie de precisos y preciosos toques derivan en la posición del Amigo de los Niños, que de pisada hacia atrás sirve para la entrada franca del jugador más PRO del equipo. Los corazones de todos los presentes se paralizaron. No sólo nos encontrábamos ante la mejor jugada colectiva que recuerde en mucho tiempo, sino que era la más clara posibilidad para que el único jugador de campo que nunca convirtió un tanto, tuviera su tan ansiado debut. Y cual si fuera goleador de origen, el 26 decide definir con cara interna, abajo, al segundo palo. Para el desencanto de la tribuna y de todo el plantel, el disparo se estrella contra el poste y sale hacia el costado. Resto no paraba de desperdiciar situaciones clarísimas, y comenzaba a sobrevolar el fantasma de la tan conocida frase futbolera que habla de los goles errados en un arco...
Afortunadamente, Anotala sólo podía enviar laterales al área buscando alguna cabeza salvadora, y pegar patadas con la obscena complicidad del monigote de negro. Ya no quedaba nada, y la victoria parecía consumada. Sólo faltaba el golpe de gracia. Y Fran la recibe y habilita al Tierno, que con todo el campo, tiempo y facilidad del mundo, inicia su carrera hacia el segundo gol. Enfrenta al arquero, que le regala el primer palo, y cuando define, inexplicablemente la pelota no le pica bien y se traduce en un tirito desviado un metro, picando, tristón. Las puteadas del resto del equipo no duraron mucho porque en ese entonces el árbitro consideró que no daba para más, hizo sonar el pito, y desató el festejo de Resto del Mundo por estos tres puntos conseguidos. 
Se sufrió de más, se perdieron muchísimos goles demasiado claros, pero se jugó con autoridad, por momentos con buen toque, y con claridad en ataque. Falta abrir el arco para definir esta clase de partidos con mayor comodidad, pero esta es la senda. 


Uno x Uno

Alca (6): no tuvo complicaciones ni sobresaltos, la única vez que le patearon, se fue desviado. Sacó bastante bien con el pie.

Musgo (7): aunque por momentos desordenado, muy firme en la marca, anticipando siempre, durísimo en el mano a mano y mostrándose como una salida interesante. Tuvo el gol y lo perdió por poco. Es fundamental, se lo extrañó tantos meses en la defensa.

Chulo (7): de arriba, impasable. En la marca, firme y sin muchos problemas. Su presencia y oportunismo en el área rival valieron el gol del triunfo.

Ricky (5): buenas y malas en la marca. En general controló bien al delantero, pero también algunas veces perdió. Impreciso con la pelota en las salidas.

Javi (7,5): la figura. Siempre propuso, siempre quiso jugar por abajo. La pidió en los momentos más difíciles, y todo el equipo descansó en él. Tiró dos caños hermosos para disfrutar, y no tuvo mayores problemas con la marca por su lado. Gran partido.

Bollo (6,5): al principio no la tocó pero luego logró hacerse más cargo de la pelota, y mantener el equilibrio en la mitad de la cancha. (gracias Musgo -por regalarme puntaje también!)

Alejo (5,5): hizo bien la diagonal para aparecer por sorpresa cuando la jugada iba por el otro lado. No siente la marca pero igual se esforzó para cubrir su zona. Perdió un gol increíble.

Fran (6,5): sin ser aún su mejor versión, corrió muchísimo, se acercó a jugar, colaboró con la presión y llegó al área con chances. Tuvo dos claras y asistió de manera notable a Musgo.

Pablo (6,5): obligó en todas, su marcador debe haber soñado con el 11 blanco. Fuerte, picante, se lo vio bien con la pelota y comprometido con el juego. Lástima que en la última se morfó un gol imposible de errar.

Hinchada: unipersonal, solitaria. El empate en la primera fecha sembró dudas en la parcialidad albinegra, que en esta ocasión no acompañó en gran número al equipo. Sólo JC con su mate del Nacional B se bancó el frío maderense, y disfrutó del jogo que el equipo le devolvió. Esperemos que vuelvan a acercarse masivamente después de esta victoria. 

Traidores (2): Casta y Boto. Uno, convocado y confirmado para jugar, ni se mosqueó. Aún esperamos explicaciones. El otro, todavía lesionado pero en franca recuperación, "se quedó dormido". Dormidos se quieren quedar ahora, cagones....


martes, 27 de marzo de 2012

RdM - MVN: Volveremos y seremos goles

Qué lejos parecían haber quedado las épocas que entre lunes y miércoles todo el equipo esperaba que este humilde espacio virtual se actualizara con las historias de un nuevo capítulo de una pasión que lleva casi una década! Recuerdo con nostalgia el 2007 del ascenso a la A. La promoción ganada con el olfato rebotero-goleador de Millo. Recuerdo con agridulce sabor la espina clavada del 2008, primer año en la A, donde lo tuvimos y se nos escapó faltando tan poquito. Aquellos fueron los momentos de gloria que Resto del Mundo se siente obligado a recuperar. Después vinieron los altibajos. La ilusión del 2009 que nos tenía cerquita, las lesiones que nos terminaron de derrumbar. El indigno final con no-presentación. El malísimo arranque del 2010. El momento en que Pablo dejó de ganar partidos solo y nos dimos cuenta que había que ayudarlo. El día que dijimos "así no podemos jugar más porque nos vamos al descenso", cambiamos esquema y no perdimos más. Los 11 partidos invictos. La vuelta de Casta (hijo pródigo), la aparición de Alejo, que no necesitó ser de la 7ma para entender una paternidad, y clavar una volea memorable. La lesión de Millo y otro año naufragando...
Y aquí estamos. 2012, e intentando recuperar este espacio olvidado para todos los que comparten el sentimiento de llevar la cruz negra en el medio del pecho blanco. Pero este año arrancaba distinto a todos. En vez de enrollar las vendas y ponerlas en el bolso, busqué un cinturón y me arremangué la camisa. Me subí al auto con los de siempre, hice el camino habitual, pero con una sensación muy distinta. Recordé el debut contra 13 noches, el golazo de Alberto. Las veces que esguinzado y en una pierna, me puse la tobillera, un par de aditivos farmacéuticos y me metí en la cancha, como siempre. Las miles de veces que moví cielo y tierra para que no coincidan los horarios con los partidos en Ciudad, con algún cumpleaños, reunión familiar, o lo que fuera que se quisiera poner en el medio para no dejarme jugar para Resto. ¡Los partidos de Boca que me perdí! Y tantos otros donde llegué arruinado o sin dormir. Pero esta vez -algún día iba a tocar- era distinta. El yeso imponía su lapidaria presencia, y no dejaba alternativa: había que mirarlo de afuera, y por primera vez en 8 años y más de 100 partidos sufrir en carne propia lo que es estar del otro lado de la línea de cal.
Pero bueno, después de esta introspectiva y narcisista introducción, vamos a hablar un poco del partido. Resulta que Ferka sigue roto y en EE.UU. Que el Cabe aún no volvió de Nueva Zelanda. Y que, para colmo, Manu se nos fue por un semestre largo a Barcelona. Si a eso le sumamos que hace un mes me rompí el brazo, se complica el panorama. Y si, encima, unos días antes de que arranque el torneo, el Alca manda mail y avisa "miren que me voy de vacaciones y vuelvo el 30", mierda, estamos jodidos. Y si, para hacerla completa, la noche anterior Boto manda un mensaje diciendo que se destrozó el dedo gordo y no puede caminar, y a pesar de pensar que está faroleando, lo ves entrar rengueando al campo, la puta madre, estamos al horno mal.
Pero había que sacar la cara, y enlistar a nuestros mejores hombres para el compromiso de las 12 horas frente a MVN, rival de jerarquía, al que por esas cosas lindas que tiene el fútbol, desde que llegamos a la A tuvimos de hijos, sin perder un sólo partido, y enarbolando una racha de 3 victorias al hilo. En mi rol de DT (y sin demasiadas alternativas), dí la formación inicial. Musgo como improvisado guardameta. Chulo Peralta de líbero, con Santi y Ricky DFR como laderos. En la mitad de la cancha, Casta por derecha, Javi (haciendo su debut absoluto con la camiseta albinegra, bienvenido a esta gran familia!) y Alejo por izquierda. Arriba, una dupla que promete devolver muchas alegrías: Pablo Esteban (usando la 10) y el Amigo de los Niños. El árbitro, una versión un poco más gorda del entrañable Pablo Lunati, hizo sonar el silbato, y comenzó a rodar el fóbal en Madero Harbour.
De entrada, a Resto le costó hacer pie en la cancha. El equipo rival dominó las primeras acciones, y nuestro conjunto mostró un defecto que sería una constante durante todo el partido: la dificultad para rechazar cuando la jugada se complicaba cerca de nuestro arco. De esta manera, costaba poner el balón lejos del representante de la derecha porteña del equipo, y por lo tanto se sufría en campo propio. Los primeros minutos del partido tuvieron esa particularidad, hasta que en una de las primeras aproximaciones, la pelota le llegó a Pablo por el medio del ataque, a unos metros del área. El ex 14 la aguantó, giró, trabó, guapeó, eludió, y cuando el arquero sesentista salía desesperado a atorar, definió cruzado, con frialdad y maestría, lo que no nos dejó alternativa que contemplar como la bola entraba despacio y dando saltitos junto al palo izquierdo del guardavalla. Gol, golazo de Resto del Mundo, que se ponía en ventaja en la primera llegada de la tarde, antes de cumplir los 10 minutos de juego. La numerosa hinchada festejaba, y se emocionaba con nostalgia por volver a ver un gol de los que Pablo los había acostumbrado a meter con frecuencia en otros tiempos. El partido estaba 1-0, y a partir de allí el trámite iba a cambiar. Javi se hizo dueño de la pelota en la mitad de la cancha, distribuyendo con criterio. Fran se asociaba con Alejo y Casta, mientras que las subidas de Santi por izquierda contribuían al manejo de pelota que el equipo realizó en este pasaje del partido. Pablo pudo aumentar la cuenta en una jugada similar a la del gol, aunque esta vez no llegó a definir. Casta recibió solo un buen pase cruzado, y no se animó a rematar desde ahí, y hasta el Ricky cortó un avance y, cual Luisito Medero contra Platense, tomó la lanza, la peleó, se mandó, gambeteó, y cuando todo el público había entrado en un éxtasis infernal y se preparaban para golpearse las cabezas unos a otros, fue cruzado antes de poder convertir el gol más memorable de todos los tiempos. En ese momento, el DT se lamentaba, por la situación de gol desperdiciada, y por la perspectiva de tener que soportar el relato de dicha jugada una y otra vez por parte de su concubino. Como verán, Resto dominaba las acciones, y le falta abrochar el segundo tanto que inclinara la balanza definitivamente. Pero tal como había sucedido antes, pero a la inversa, en el mejor momento albinegro, llegó el empate. Córner a favor que hicimos corto (ya nos ha enseñado el ginecólogo de la gran nariz, que córner mal pateado es gol del contrario), la pelota sale del área, de lanza la contra, el 9 la aguanta ante la atenta mirada de la Mula, y con gran panorama y calidad, cruza el centro hacia la derecha para la entrada del 10, que cabecea solo, de pique al suelo y cruzado ante la salida de Nicolás Miguel Ángel Félix María, que nada pudo hacer más que contemplar en primera fila cómo el balón daba contra el palo e inflaba las mallas, para decretar la igualdad. Quedó tiempo para una hermosa entrada de Javi contra el lateral que le valió su primer cartao amarelho en Resto. Que sean muchos más!! Así concluyeron las acciones de este primer tiempo, en donde los dos equipos tuvieron su momento de dominio.
Bueno, se los anticipo para no crear falsas expectativas: el segundo tiempo fue una cagada. Resto del Mundo acusó el cansancio y la falta de estado de casi todos sus players (recordar que, por caso, su delantero con más carisma y más amigo de todos los niños, Fran, venía de una prolongada inactividad de 4 meses). Javi, de buen primer tiempo, perdió presencia en el medio, y de esa manera el equipo perdió la pelota. La imagen de este segundo tiempo fue la de RdM intentando rechazar, que la pelota salga defectuosa, y que un lateral llueva en el área albinegra. Musgo se mostró seguro de arriba y, sin complicarse, sacó todo lo que pasaba cerca. Arriba, poco para destacar. Pablo pateó un tiro libre casi con 3 dedos, que salió muy cerca del ángulo del hippie que sólo miraba. Con el correr de los minutos, y ante la pasividad del árbitro, el partido comenzó a calentarse. A mi juego me llamaron, dijo Pablito, adicto al roce, y entró en duelo con casi todo el otro equipo, que se peleaban entre ellos para ver quién tenía más ganas de sacudirlo. Todos luchaban, todos metían, pero se jugaba cada vez menos. Faltando 10 minutos, Casta dejaría su lugar para el regreso del Gordo Millo, que aportó la nota de color sosteniendo sus rubios rulos con una llamativa y dudosa vincha naranja, ideal para la sección Malvestiti de En Una Baldosa. El brasilero que lleva la 4 no pudo aportar mucho, pero peleó y demostró que, por ahora, su rodilla responde.
No habría tiempo para más. Fin de las acciones en la cancha 1, puntos repartidos, y un debut que sirve para agarrar fútbol (se nota que a varios les pesa la falta de contacto con la pelota), para tomar confianza, recuperar algunos soldados, y sumar, ya que como bien sabemos, en el torneo que entrega dos puntos al que empata, cuando no se puede ganar, no es un mal resultado. Queda la bronca por saber que después del 1-0, el partido parecía servido en bandeja para ampliar la diferencia y abrochar los 3 puntos. Habrá que corregir algunas distracciones, pero la ilusión está nuevamente en marcha y, no me preguntes por qué, este año tiene un olorcito especial...


Uno x Uno:

Macri (6): no tuvo nada que hacer en el gol. Después, no le patearon, y en las que iban cerca del arco, no se complicó y sacó al córner. Cumplió.

Ricky (5): tuvo buenas y malas. Controló bastante bien al 9, metió buenos cruces, pero también durmió en algunas y estuvo (estuvo? es?) impreciso con la pelota.

Chulo (5): no tuvo grandes fallas, pero tampoco estuvo fino. Flojo en los rechazos, especialmente de cabeza, su fuerte. Necesitamos que ordene más la defensa.

Santi (6): a veces desordenado, pero firme en la marca y pasando al ataque para ser descarga cuando pudo. Quedó a mitad de camino en el gol.

Casta (5): de buen primer tiempo, llegó mucho por la banda. En el segundo se quedó un poco.

Javi (6): muy buen primer tiempo, manejando la pelota y marcando mucho. Algo condicionado por la amarilla, en el segundo perdió presencia.

Alejo (5,5): intentó acompañar siempre a los delanteros. Metió siempre.

Fran (5): destellos de su calidad, fue su primer partido en varios meses. Cumplió, con mucho sacrificio para el equipo.

Pablo (6,5): gran jugada para marcar el 1-0. Después, peleó más de lo que jugó, pero fue siempre la referencia y carta del triunfo.

Millo (5): casi no la tocó, pero sirvió para que vuelva. Jugó sin miedo.

DT: nervioso, transpiró más que algunos players (y que algunos partidos en que fue jugador)

Hinchada: numerosa, colorida, con el retorno de viejas glorias que hicieron emocionar a propios y extraños. Sandra, Boto, Néstor, el Gus (te queremos todos los domingos) y el retorno del hijo pródigo, el Sandokán de Puerto Madero, JC.


N de R: al cierre de esta edición, fuentes allegadas confirman que la lesión de Boto sería una fractura de dedo gordo, y lo alejaría de las canchas por lo menos por un mes. Desde este espacio te decimos: sos un pelotudo, pero recuperate cuanto antes que RdM te necesita! Fuerza.