miércoles, 27 de agosto de 2008

RdM – Myung-Ki: se me acabaron los elogios

24 de agosto, 12 hs. de un hermosísimo domingo, todas las condiciones dadas para hacer una de las cosas que más nos gusta: jugar al fútbol, y si es con la camiseta de Resto, mejor. Y en este caso, no se trataba de un partido más. Menos de una semana después de haber vuelto al ruedo y de defender la punta con autoridad ante el siempre complicado Chiribabuza, Resto del Mundo se topaba en su calendario deportivo con un rival de magnitudes gigantescas. Myung-Ki, equipo histórico de la categoría, constante animador de los puestos más altos, y actual bicampeón reinante del fútbol maderense, significaba una parada por demás riesgosa para quien aspira a concluir el año inclinando su cuello hacia abajo para ver al resto de los equipos del torneo, y decirles con sonrisa socarrona “dale que yo te aviso”. Si bien es innegable que el rival de turno no pasa por un momento deportivo acorde a los pergaminos que trae consigo, estábamos en presencia de lo que podría significar un definitivo punto de inflexión en la campaña de la escuadra albinegra en este 2008. Un triunfo nos pondría en posición inmejorable de cara a la recta final del torneo, mientras que dejar puntos pondría en jaque la punta, a juzgar por la cantidad de perseguidores que ansían arrebatarla. No obstante, Resto del Mundo no especularía ni se mostraría apichonado, sino que por el contrario, llegó al Campo con una idea fija: ganar o ganar. Para lograrlo, la dupla técnica Boullosa-Boullosa alinearía los mismos 9 titulares que 6 días atrás habían vencido a Chiribabuchas: Alca en la valla. Línea de 3, que de aquí a poco voy a empezar a omitir por lo tedioso de poner siempre los mismos tres nombres, con Mula, Chulo Peralta y Nicolás Miguel Ángel Juan Carlos José Félix “Musgo” Muschitiello. Por la derecha, una fija a lo largo de todo este campeonato, la Cobra del lejano oriente, Lic. Yu; como volante central y capitán, quien por enésima vez acerca estas líneas a los fervorosos lectores, o sea yo, y por la izquierda, una pieza clave de este plantel, que de a poco va recuperando su excelso nivel: Manuel E. La dupla de atacantes también me empieza a hinchar las bolas repetirla: Pablo H., el genocida del gol, y el Gordo Ezequiel, el Millonario en generosidad calórica. En el banco aguardarían su chance el Cabeza Boullosa, F.W. y Santi. Después de esta presentación bien al estilo Boto, pasaremos a narrar lo acaecido sobre la gramilla.
De arranque, el rival mostraría que tenía armas. Un equipo parejo, sin ningún fenómeno pero sin ninguno malo, con buen juego en el medio y una constante voluntad de hacer circular la pelota sin apuro hasta encontrar espacios. Resto supo, de cualquier manera, imponerse en esos primeros momentos. Mediante la presión para recuperar la pelota y la buena presencia de la defensa en los sectores de la cancha donde se la solicitaba, el equipo blanco y negro se hacía del balón, y lo empleaba con criterio. Toque, circulación, movilidad, y la constante búsqueda de un compañero, con el adecuado empleo de las bandas (Ferka es decisivo en este rubro, y Manu está creciendo muchísimo), hacían que RdM insinuara peligro en estos primeros minutos. De esta forma, luego de una jugada combinada, el balón le queda a quien suscribe en las proximidades del área, pero bien volcado hacia la derecha del ataque, donde ensayo un potente remate que sin embargo encuentra el medio del arco, y por consiguiente los guantes del portero, que despeja el rebote sin muchas dificultades. Posteriormente, una jugada deliciosa, de esas que dejan ver a las claras el potencial que hay en este conjunto, fue la más peligrosa: sucesión de toques veloces entre los volantes y los delanteros, Pablo retrocede y juega de pivote, la pelota se mueve de lado a lado, de derecha a izquierda, para que finalmente Manu meta un precioso pase cual estocada mortal, que encuentra la entrada clara de Ferka por la banda contraria. El economista remata con potencia y peligro, pero el balón es desviado por el último defensor, antes de convertirse en el mejor gol del año. Era el mejor momento de Resto del Mundo en el partido, y el primer tanto se intuía. Sin embargo, repentinamente el partido cambió bruscamente su tenor. El rival se asentó, comenzó a hacerse del balón y manejarlo con prolijidad, y así a alejar el riesgo de su área, al mismo tiempo que se hacía cargo de las riendas del encuentro. La salida del fondo era clara, la presión no surtía efecto, y al pisar la mitad de la cancha con mucha gente y con pelota dominada, el rival provocaba que la línea media de nuestro equipo tuviera que refugiarse bastante cerca de sus defensores para poder tapar esas subidas que se sucedían. Consecuencia lógica de esto fue que el rival podía manejar a piacere la pelota hasta 3/4 de cancha mismo, ya que se tornaba imposible para los recuperadores del mediocampo imponerse ante la superioridad numérica en ese sector. Afortunadamente, este dominio no se tradujo en jugadas de riesgo. Los delanteros eran bien marcados en la zona caliente, y por lo tanto Myung-Ki no sabía por dónde entrarle al equipo restista (que si algo está haciendo bien a lo largo de este torneo es defenderse). En conclusión, las aproximaciones se reducían a remates de media y larga distancia, que no por ello dejaban de preocupar al equipo, que se veía acorralado en cierta medida por su rival. Resto no conseguía la pelota, y por lo tanto no podía atacar con gente. Fue en este contexto cuando, acercándonos al final de la primera etapa, este humilde servidor se hace del balón en la mitad del campo propio, y viendo a Pablo un par de metros delante de la mitad de la cancha, volcado sobre la banda izquierda, ensaya un pelotazo que se filtra entre los dos defensores y cae a sus espaldas, por sobre el cierre del zaguero que no llega a rechazar. Pablo entonces se dedicó a hacer lo que más le gusta: no tener piedad con los arqueros. Tras recibir la pelota, corrió de frente al arco (y cuando está en velocidad fijate si lo parás…), y ante la salida del guardameta, se puso muy nervioso, lo dejó en ridículo eludiéndolo con una finta hacia su izquierda, y tocó casi de puntín a la desguarecida meta. Gol de Resto, locura, algarabía y 1-0 en el marcador antes del cierre de los primeros 20 minutos. Resto del Mundo había logrado escabullirse del sometimiento futbolístico que su rival le estaba brindando, y pegar la mano que más duele: la del primer gol del partido. El rival sintió el golpe y el primer tiempo se diluyó con la ventaja parcial para el puntero, que reafirmaba así su condición.
Tras repasar un par de conceptos tácticos de cara a la segunda parte, el equipo salió al terreno de juego con los mismos 9 jugadores, aunque su delantero Millo, hasta aquí de aceptable tarea, acarreaba indisimulables problemas físicos. Los primeros minutos del complemento fueron arduos. Myung-Ki salió decidido a hacerse de la igualdad, y mediante una metralleta de pelotas paradas, tuvo con el Jesús en la boca a todo un pueblo que velaba por el triunfo albinegro. De derecha a izquierda, los corners y laterales no paraban de caer sobre el área. Sin grandes consecuencias, afortunadamente (una vez más la defensa se erigía en pieza clave de este triunfo parcial), con una única pero no por ello menos fundamental excepción: corner desde la derecha, al primer palo y con poca altura, casi un buscapié, que encuentra el gran anticipo del delantero rival (lástima que no pude ver a quién anticiparon para mandarlo en cana), quien con un toque sutil pero muy preciso, desvía el balón, con inequívoco destino de red. Sin embargo, cuando el 1 a 1 parecía un hecho consumado, un enviado por el mismo Dios Todopoderoso, iluminado por la mano divina del mismísimo Señor, también conocido como Manuel Eiras, interpuso su humanidad entre el esférico y la línea de gol, conteniendo así el aliento de la multitud, y alegrando los corazones que nos siguen por toda América (Perú, Brasil, pte.). Resto sabía que no debía dejarse acorralar, ya que de esa manera era cuestión de tiempo hasta que uno de esos centros tuviera destino de red. Por eso, cuando logró zafar de la situación, se adelantó en el terreno de juego y comenzó a manejar un poco más el partido, con Manu y su futbol, las apiladas de Ferka y el buen juego de los de arriba. Millo no resistiría más y le pediría el cambio al Cabeza, quien así haría su ingreso para jugar como delantero, intentando aportar su buen pie, su toque preciso y el juego de espaldas que sabe realizar. El partido ahora era equilibrado, el rival comenzaba a desesperarse porque el tiempo transcurría, y no encontraba los caminos para llegar al ansiado empate. Conjunto con esto, aparecían los huecos en el fondo que Resto debía explotar. Fue entonces cuando Musgo juega una excelente pelota por la paralela para Pablo, quien otra vez recostado sobre su izquierda, la deja correr y se le escapa por afuera al defensor. Ya cruzando los 3/4 de cancha, la última línea lo corría desesperada de atrás, mientras que el Cabe iba entrando como 9 a la par de la corrida del 14. Antes de entrar al área, el goleador del equipo demuestra que además de crack, juega para el equipo, y le cede el balón al muchachito de las rastas, quien entrando libre por el otro costado, no tiene más que tocar con la zurda suavemente para inflar las mallas, y desatar así el grito de felicidad y de alivio de todo el equipo, que veía cómo se liquidaba un partido muy chivo. El segundo cross de derecha fue un golpe de nocaut para el bicampeón, quien ya no supo recuperarse más hasta el fin del partido. Resto se dedicó entonces a manejar los tiempos, la pelota, y a disfrutar de otro triunfo de los que se gozan mucho. Sobre el final del encuentro, Boto ingresó en lugar de Manu a jugar unos minutos, y se hilvanó una muy bonita jugada colectiva, que terminó con pase del Cabe a Pablo sobre la derecha. Cuando el 14 intenta realizar una gambeta, el defensor lo derriba de manera obscena, aunque no tan obscena como la lavada de manos del árbitro, quien decidió no cobrar el más que evidente tiro libre. Pitazo, festejos y mucha alegría para Resto del Mundo. No todos los días se baja con autoridad y contundencia a un bicampeón, y este equipo lo hizo sin que le tiemble el pulso. Más allá de haber sufrido contratiempos en el juego a lo largo de diversos pasajes del encuentro, la solidez en el fondo, la practicidad y presencia en el medio, y la contundencia en los últimos metros, fueron armas más que suficientes para obtener otro 2-0 (tercero del año), y para sumar de a 3 por tercera vez consecutiva. Con un Alca que otra vez se va a su casa con la cola en su lugar, el invicto se estira a 12 partidos, y la punta, antes sostenida por el superávit de presentaciones en relación a los rivales, hoy es cada vez más genuina y real. Ahora vendrán por lo menos dos semanas sin actividad, veremos cómo se acomoda la tabla cuando los demás tengan que cumplir con sus compromisos. El amigo de los niños volverá al país (aunque ya amenazó con quedarse allá mientras sigamos cosechando triunfos), y engrosará en cantidad y calidad el plantel disponible. Y luego volveremos a jugar por los porotos y por la punta, y ya todos sabemos que va a ser un día especial, no se lo vaya a perder….

Uno x Uno

Alca (6,5): atajó muy seguro otra vez, sacó de arriba con los puños con mucha firmeza, y no dio sus clásicos rebotes-aborto. Pasa por un buen momento.

Mula (7,5): firmeza es su segundo nombre, para ganar en la altura gracias a su poder de salto, para jugársela con criterio a Ferka, y para romper cuando hace falta. Gran nivel.

Chulo (7): no tuvo tanto trabajo, pero anduvo con la seguridad de siempre. Corrigió el tema de las faltas innecesarias (no cometió ninguna) y terminó jugando de stopper por izquierda.

Musgo (7,5): otro que juega siempre bien. De arriba o de abajo, es patrón siempre y voz de mando de la defensa, por izquierda o como líbero. Para completar, le metió una pelota excelente a Pablo en el segundo gol.

Ferka (6,5): el juego descansa en él cuando el rival presiona, ya que su potencia destruye cualquier resistencia. Llegó con claridad en el primer tiempo, luego se diluyó un poco.

Bollo (7,5): Manejó los hilos del mediocampo, multiplicándose en defensa y haciendo jugar en ataque. Su pie, cual escalpelo, desgarró la defensa rival para dejar al goleador en posición inmejorable de anotación. Gran tarea. (by Millo)

Manu (7): volviendo a ser. Toca con claridad, parece ver toda la cancha a la vez. Precisos pases, sacrificio para marcar y hacer relevos, y con personalidad para hablar en el medio.

Pablo (8): aunque lagunea por momentos, cuando aparece es mortífero. Gol de alta factura para abrir el partido, Fenomenal concepto y timing para asistir en el segundo. Todo parece fácil.

Millo (6): no estaba en plenitud, y se notó. Sin embargo, hizo un buen primer tiempo, anticipando a los defensores, aportando sacrificio para ensuciar la salida, y jugando correctamente de espaldas. Después se quedó sin resto.

Cabe (7): en unos minutos, marcó un tanto y tocó bien un par de pelotas. Le falta, pero este es el buen camino.

Boto (-): ingresó sobre el final para jugar un ratito por la izquierda.

Santi (-): no entró. Es el terror de los jugadores que llevan a las novias.

Hinchada: la de siempre. Yamila (efectividad implacable), Carla (de a poco redimiéndose; no te creas que está todo dicho igual!), y el Papu JC, que agitó los trapos y deliró con el gol del Cabezón. Los queremos mucho a todos.

viernes, 22 de agosto de 2008

RdM – Chiribabuza: Derribando mitos, haciendo historia

Por fin el prolongado receso llegaba a su término, y en este fin de semana largo del mes de Agosto, Resto del Mundo debía afrontar en día lunes su séptimo partido por el torneo que nos compete. La hora señalada eran las 17 (último turno), y el rival un viejo y no muy grato conocido: Chiribabuza. Equipo ante el que Resto del Mundo cosechaba numerosos y decepcionantes antecedentes. Ya en la época colegial el destino nos había cruzado en un partido amistoso, que resultó baile y debut en la cueva (que jamás abandonaría) del Chulo Peralta. En ex alumnos, 3 enfrentamientos, registrando 1 empate y 2 derrotas cuando ambos militábamos en la tercera categoría. Sin duda, nuestra bestia negra del torneo. Teniendo en cuenta estas efemérides (ya sé que significa otra cosa, pero no encontraba la palabra), Resto tenía la dura misión de torcer la historia, y de continuar su senda firme en la cima del fútbol maderense. Para ello, debía obtener no menos que los 3 puntos, que le permitieran conservar la diferencia con sus perseguidores, o aumentarla en el caso de ciertos equipos que ya se sabía, habían perdido puntos. No obstante, no sería una faena sencilla. A la confirmada ausencia por un par de encuentros del rompecorazones criollo, de la persona de alma más aniñada del plantel a causa de motivos profesionales, se le sumaba la dilatada espera del pCm, también conocidos como Los Fernandos, quienes ya con el juez realizando el sorteo, todavía no habían ni pintado por la cancha 1. Al fin los muchachitos llegaron, y Resto dispuso su formación titular en el campo de juego: Alca; Mula-Chulo-Musgo; Ferka-Bollo-Manu; Pablo-Millo. Formación clásica, que ve pocas variantes de un partido al otro, y eso repercute positivamente. Después de un par de cotejos de ausencia, el Mago volvía a cubrir la banda izquierda del mediocampo, y así el fútbol podía respirar tranquilo por haber recuperado a uno de los que mejor homenaje le rinden. Después de toda esta pomposidad, pitazo inicial, y comenzamos a relatar lo que aconteció en el terreno de juego.
De arranque, exceptuando los primeros dos minutos en los que tras sacar del medio el rival mantuvo la pelota en su poder con prolijos y pacientes toques en su zona defensiva, Resto iba a hacer lo que mejor le está saliendo este año: madrugar al rival. Recuperando la pelota en mitad de cancha, el equipo negro y blanco encontraba un buen funcionamiento en mitad de cancha y más adelante, con un Pablo más generoso que otras veces (algo que se repitió en los últimos encuentros), un Ferka incisivo como siempre, y un Manu lúcido que profundizaba por la izquierda. Así, tocando una, dos, tres veces, se generaba peligro. Pablo tuvo la primera del partido cuando recibió cerca del área, jugó una falsa pared para enganchar hacia su izquierda y definir con la pierna zurda, aunque su remate fue desviado al lateral por el arquero. De ese centro desde la izquierda, bien pasado, llegó la apertura del marcador. Todos la vieron volar por sobre sus cabezas. Todos excepto el mariscal zancudo, quien entrando libre de marcas, no tuvo más que interponer su pierna derecha para inflar las mallas y desatar así un muy mesurado grito de gol. Con la ventaja a favor de Resto, todo se hizo más sencillo. El rival no inquietaba mucho, y nuestro querido team, si bien no monopolizaba la pelota, llegaba con más claridad en ataque. Un tiro libre que se perdió a un par de metros por el segundo palo fue lo más claro que tuvo Resto aparte del gol. Millo aprovechó para calentar un poquito el partido en un roce, pidiéndole a un rival que “no sea mal perdedor” (sic). En los últimos cinco minutos de la primera etapa, Chiribabuza insinuó mucho más peligro en las cercanías de un muy seguro Alca. Así fue que en la última jugada de esa primera etapa, un centro al área no puede ser despejado ni por Ferka ni por Peralt, y le queda servida a un rival sin marcas en plena área chica, quien debe definir de espaldas, como puede. Afortunadamente para nuestros intereses, el tiro no llevó la suficiente dirección, y mediante una atinadísima respuesta de Alca, pudo ser alejado el peligro de la meta. Final del primer tiempo, vamos a la pausa, ya regresamos.
Con la misma alineación, y la premisa de mantener el desarrollo del partido (exceptuando los últimos minutos), Resto salió a la cancha a disputar los últimos 20. Para ser sinceros, no pasó demasiado en el partido. El rival intentaba pero no sabía cómo. Lo más peligroso vino cuando Peralt cometió uno de sus conocidos foules de pelota llovida, por usar los brazos más de lo debido, y le entregó un tiro libre peligrosísimo al contrario en la puerta misma del área. Afortunadamente, la globa se desvió en la barrera y se perdió al tiro de esquina. Una seguidilla de centros hizo tambalear la integridad del triunfo de Resto, aunque afortunadamente la defensa se plantó firme (y no tanto, preguntar por La Mula…), el Alca respondió a la altura, y el sacudón pasó. Así, Pablo recupera en 3/4 de cancha una pelota, y encara en dirección recta hacia el área. Con mucho criterio, ve pasar a su izquierda a Manu, quien desborda y mete un centro por bajo, a rastrón, como indican los manuales del buen fútbol, para Millo que entraba por la derecha, y con el arco a su merced, no tuvo más que definir a la red. En realidad, primero al palo. Pero fue gol, golazo de Resto, que así aseguraba un costoso triunfo, y 3 puntos que valen oro. De aquí hasta el final, el equipo aprovechó para meter un par de variantes que le dieran oxígeno y piernas frescas al equipo. Ingresaron Boto y el Cabe en reemplazo de Millo y de Manu, dos puntos altos en el rendimiento de un equipo sin fisuras. Mientras tanto, Chiribabuza se hundió en su propia impotencia ofensiva, Resto mantuvo el partido donde más le convino, y llegó el pitazo final de un discreto juez.
Así llegamos al epílogo del match, con un triunfo 2x0 que sirvió para afirmarse como puntero y SERIO candidato al Scudetto en la máxima categoría. De aquí hasta el final, quedarán 5 encuentros, algunos más duros que otros, pero todos con la misma premisa: la de ganarlos y a fin de año poder festejar dando otra vuelta olímpica. El equipo es consciente de que se ha sacado de encima a los pesos más pesados del torneo, y que deberá mantener la puntería frente a varios de los cuadros que animan la zona baja de la tabla. No será una tarea sencilla (se recuerda que se dejó escapar un punto en el empate sin goles ante el alicaído MVN), pero sí altamente realizable. Lo importante es que el equipo está afianzado, sacó chapa de equipo grande, ganador contra cualquiera, que se anima a jugar, sale a ganar y no es menos que nadie. Este domingo deberá enfrentar a Myung-ki, bicampeón en ejercicio de la categoría, aunque de campaña irregular en este 2008. Otros 3 puntos darían una enorme tranquilidad de cara a la fecha libre y al clásico que se avecina, al mismo tiempo que servirá para sacarles ventaja a varios de nuestros perseguidores, que esta fecha deben enfrentarse entre sí. Depende de la actitud y del fútbol que proponga este equipo para hacer historia grande.

Ante todo, perdón por la demora y lo conciso del texto. Igual el partido no daba para mucho más. Se despide de Vds, Pablo Américo B.

Uno x Uno

Alca (7): muy seguro, cortó centros, no tuvo fallas, y tapó una pelota decisiva al final del primer tiempo.

Mula (6,5): bien, con firmeza como a lo largo del torneo, aunque con algunas pequeñas falencias, como meter un cierre a contramano o perder la marca en un par de ocasiones.

Peralt (7): hizo el gol de la apertura y sacó todo de arriba, aunque cometió varios de esos foules innecesarios que se tradujeron en peligro para el rival.

Musgo (6,5): salvo terrible pifia al comienzo del encuentro, la garantía de siempre. Pegó cuando tuvo que hacerlo y fue voz de mando cuando quedó de líbero.

Ferka (6,5): va, viene, va, viene. No se cansa nunca y es salida permanente, además de dar una mano importantísima en defensa, aunque no fue el partido donde más entró en juego.

Bollo (7): de buena labor tanto en defensa como en ataque, sigue siendo uno de los más regulares del equipo. Mandó el centro del primer gol y tuvo un tiro libre que pasó cerca. Está al caer su debut en las redes. (cortesía de Musgo; ya va a llegar una crónica tuya Musgo!)

Manu (7,5): el mejor del equipo dentro un rendimiento general muy parejo. Siempre con criterio, siempre bien ubicado, siempre dando el toque correcto para terminar la jugada, como en el segundo gol.

Pablo (7): un titán molestando la salida de los rivales, inquietando en todo momento y jugando con criterio. Es peligro constante.

Millo (7): hizo mucho trabajo sucio (pegar codazos incluído) y se movió bien, tal es así que estuvo en el lugar indicado para facturar en el segundo tanto.

Boto y Cabe (-): entraron a jugar un ratito y se acoplaron bien al partido.

No ingresó: Santi.

Hinchada: la de siempre. Yamila (amuleto oficial), Carla (quien se autodesmitificó como yeta, aunque sin recibir una aprobación unánime por parte del plantel) y el Papu que alentó desde afuera como cada domingo del señor. Ellos también son parte de Resto.

martes, 29 de julio de 2008

RdM 3 – Todos Juntos No 1: Campeones de Invierno

Luego de un año y medio de reticencias, este humilde servidor se rinde ante las presiones de la gente (y la amenaza del dictador) y se dispone a narrar lo acontecido en el predio de la costanera.
Nos enfrentamos a Todos Juntos No, equipo que había ganado los cuatro jugados, manteniendo el himen en su arco, pero sin mostrar gran fútbol, y con antecedentes de arrugar frente al mundito albinegro. Compartíamos la punta, teniendo ellos un partido menos. Perder significaba despedirnos del campeonato. Todos sabíamos lo crucial del encuentro, y la previa fue caldeada: “les metemos cuatro” dijimos, “bollo, hago dos goles y me chupas la pija” respondieron, “si no le ganamos a estos muertos no juego más en Resto” concluí; incluso nuestro barrabrava tenía claras instrucciones sobre como tratar a la novia de un delantero rival.
Pero el domingo a las 12:00 comenzó a rodar la bola y se terminaron las palabras.
Formamos con “Pletikosa” Binicki al arco; Musgo “apretá el 8” Muschiatelo como stopper por izquierda, “La Mema” Peralta como libero y “no me pongo apodos a mi mismo” Di Fabio completando la zaga; en el medio se paraban “Friendly” Barone, “Il Capitanno” Boullosa y “Tesis Dedicada” Yu; arriba, nuestros tanques, “Obsceno del Gol” Haedo y “Remisero” Moralejo. Santi Avalle, Boto y El Cabe, se quedaron en el banco para pedir tarjetas, exigir pierna fuerte, y ver si en algún momento podían entrar a jugar. Notarán que faltan Manu, de viaje por nuestro país, y Coco, quién seguramente tenía una resaca espeluznante (a riesgo de prejuzgar).
El equipo tricolor sacó del medio y tuvieron su chance. Atacaron por la derecha, mandaron un centro, el Alca salió mal, la volvieron a meter al area, la sacamos como pudimos, y luego de más rebotes, la pelota terminó en un saque de arco. Luego de este sofocón, Resto se despertó y se adueñó del juego. Porque se los anticipo ahora: el primer tiempo fue baile. Arriba creamos una situación de gol tras otra, y la seguridad defensiva le permitió al arquero-clown leerse la Viva y resolver algunos sudokus. A los cinco minutos de juego, llegó la primer alegría: sacamos un corner desde la derecha, el esférico queda boyando en el área y nuestro reciente licenciado oriental (quien utilizó la camiseta retro) lo hace besar la red con potente derechazo: 1-0 y a seguir tocando.
Las chances para aumentar eran continuas. Millo conjugó bien con o amigou das crianças por izquierda y definió cruzado frente al atemorizado arquero rival, pero la pelota atravesó el area sin encontrar quien la empuje. Luego se adueñó de un tiro libre prometedor, que terminó siendo muy alto. Fat&Gym se iba a quedar con las ganas de dedicarle un gol a su padre-espectador. Además cada corner o lateral al area era medio gol. El aprendiz de Mussolini hizo gala de su preciso botín derecho al gritar “PERAAAL” y a continuación enviar un centro a la cabeza del señor de las alturas, quién la bajó al area y casi gritamos el segundo. Mientras tanto, poco pasaba lejos del arco todosjuntosnoense. Musgo deleitó a todos con una serie de patinadas y el árbitro dió muestras de su pobreza personal al cobrar más de un hombro-con-hombro y amonestar a Bollo por un par de sutiles pataditas en un tobillo ajeno. Llegando al minuto 15 de la primera etapa, los abrumados defensores rivales quisieron salir jugando. El 14 restista interceptó el pase (si!), trabó y ganó con el último hombre (siiii!), le tiró un sombrerito al arquero (siiiiii!) y de cabeza la mandó a guardar (SSSIIIIIIIII!!!!!). El animal del gol había realizado otra de sus hazañas, y sus compañeros solo podíamos mirarnos y comentar “que fácil que parece todo con este tipo”. Merecidísimo 2-0, delirio en las tribunas y el sentimiento de estar solos en la punta a flor de piel. Los minutos siguientes fueron más del mismo asedio hasta aquí mostrado. Los delanteros presionando, los volantes verticalizando y El Cabe con ganas de comprarse su primer paty del día. La última, obviamente, también fue para nosotros. En otro fallido despeje de la defensa, Bollo la agarra de lleno pocos metros fuera del area; el remate es fuerte pero al centro, el arquero la manotea, y el rebote se le escapa a nuestros arietes. El juez escucha los pedidos de clemencia de la escuadra rojiverde (y blanco) y decreta la finalización del primer tiempo. Así se fueron los mejores 20 minutos de Resto del campeonato.
En el entretiempo la dupla Boullosa-Boullosa decide cuidar la presión arterial del equipo, y saca al factor de riesgo Moralejo, pone al “Terror de las chinchillas” Avalle al medio y manda a FranCesc arriba. La clara intención: cerrar filas en el mediocampo y ganar velocidad en la delantera.
El segundo tiempo tuvo otro matiz. Todos Juntos No se dio cuenta que se le acababa la mentira de equipo imbatible, y salió con los ojos vendados y los tapones de punta a ver si pasaba algo. Comenzaron los roces y a los pocos minutos S.A. tuvo una reacción exaltada (eufemismo de ridícula y al pedo), prometiéndole la muerte a un TJN´s. Al árbitro el partido se le iba de las manos y cobraba faltas inexistentes y no amonestaba en ocasiones meritorias. Mientras los históricamente fríos de pecho intentaban con bochazos (su juego por el piso fue cortado sistemáticamente), nosotros nos basábamos en tirársela a Pablo, quién, en gran partido, se encargaba de aguantarla y tocar para los costados o encarar él.
Antes de los 10´ cae otro centro en las inmediaciones del Alca, el central contrario anticipa a más de uno y clava un gran cabezazo al ángulo.2-1, y mientras llevaban la pelota hacia la mitad de cancha, a más de uno se nos cruzaron fantasmas de empates sufridos, pero el grito fue claro “hacemos el tercero y se acaba la joda”. Resto no perdió el orden, y el rival siguió nervioso. Un nervioso Nº22 primero hizo una alevosa falta en mitad de cancha (ignorada por el árbitro), y segundos después empujó a nuestro hombre gol frente a las narices del juez, quien no tuvo más remedio que expulsarlo, sin percatarse de la patada que tiró Pablito. Nuestro enojado delantero solo fue calmado cuando su hermano mayor le aclaró: “si hay que pegar, pego yo que no me pueden suspender”.
Con más rispideces que fútbol, Resto siguió buscando, y creció junto a la figura del Licenciado Yu, que siguió corriendo y apilando por la derecha cuando muchos ya parecían cansados. Tuvimos un último susto cuando en un centro cruzado, éste narrador confió en que la pelota salía y se olvidó de su jugador a marcar, el cual llegó a cabecear sobre la línea y la pelota dio en el travesaño, evitando el empate y permitiendo que las bolas me bajen del cuello.
En los últimos minutos, otro contrincante fue expulsado por putear al arbitro, clara muestra de su impotencia, producto de ser superado una y otra vez por los del fondo. Con dos más, era cuestión de meter el tercero para embellecer la planilla final. Y nuevamente llegó por medio de la figura de la cancha. En una jugada de varios toques, Haedo encaró y la abrió hacia la derecha, apareció Santi, cruzó el pase hacia Fran que entraba por la izquierda, quien en vez de pegarle de una, volvió a tocar al medio; ahí el monstruo pensó “basta de tikitiki” e infló la red a pura potencia (un defensor la desvió, pero se lo damos a él porque somos buenos y la pelota entraba igual). 3-1, partido liquidado, y más punteros que nunca. Ingresó Boto por Ferka, pero ya no quedaba tiempo para nada.
El juez pitó, el encuentro terminó y Resto del Mundo se adueñó de la punta y se consagró Campeón de invierno. Título chistoso y decorativo, poco importante para éste plantel con ambición, sed de gloria, y unas ganas locas de ser campeón de todo en su primer año en la A. Jugando así, vamos confiados.

Uno x Uno

Alca (5,5): Sacó alguna, falló en otra y evidenció su problema a la hora de armar barreras. Sin responsabilidad en el gol.

Musgo (7): Sin fallas. Recuperó y sacó todo lo que le vino por su banda. Incluso sus resbalones causaron más risa que preocupación.

Peral (7): Si bien el del gol era su marca, no es justo decir que fue culpa de él. Seguro por arriba y por abajo, también colaboró en el ataque aereo.

Mula (6,5): de muy sólida tarea como a lo largo de todo el campeonato, cometió la falla de dejar correr una pelota que pudo significar un absurdo empate, y así se ligó los agudos retos de mi persona. Por abajo, impasable. (by Bollo)

Fran (7): De volante primero y delantero después, tuvo un buen partido. Subió bien la pelota, colaboró en la marca, y sólo falló a la hora de concretar un par de chances claras que tuvo.

Bollo (7,5):Manejó los hilos del mediocampo, asistiendo al festival de la delantera. Mostró clase el ejecutar las pelotas paradas (excepto un tiro libre, creo, ya no me acuerdo).

Ferka (7,5): En su modalidad tractor, avasalló por su costado. Nos sigue sorprendiendo llegando a los bochazos que nadie puede alcanzar. Y nos dedicó su tesis, un amor.

Millo (6,5): Se movió bien y creo situaciones. Lástima que no pudo concretarlas. Fue reemplazado en el entretiempo.

Pablo (9.25): Su mejor partido del año. No solo hizo dos goles, sino que se entendió con todos y tocó, tiró paredes y amedrentó a los defensores. El 10 me lo reservó para cuando haga el gol que nos de el título.

Santi (6): Entró en el segundo tiempo y estuvo mal parado a la hora de marcar. Se enojó rápido, pero después pudo aportar toque en la salida y orden en el medio.

Boto (-): Jugó apenas un minuto, no se si la tocó. Gritó bien desde afuera.

El Cabe (-): Se dedicó a la parte técnica, nunca se puso los cortos.

Hinchada: Nutrida y fervorosa. Las novias divinas aportaron glamour, Nestor nos miró con elegancia y bigote, los amigos de Millo alentaron ruidosamente y Juan Cruz se quedó con las ganas de toquetear a la novia del delantero rival (por ausencia de la muy cobarde).

miércoles, 23 de julio de 2008

RdM 0 - MVN 0 : Un empate con sabor a p... oco.

Y bien amigoas, un nuevo mediodía dominical era cita de este el equipo de nuestros corazones. Enfrente se erguía un gigante pretérito, de extenso palmarés, historia y reputación, pero de alicaído presente a causa de la ausencia de sus rutilantes figuras. El favorito, sin duda alguna, era la escuadra restista, quien mandaba hasta entonces en la tabla de posiciones.

El 11 titular no acusaba más que la ausencia justificada del Mago Manuel, en una experiencia laboral en el Norte Argentino. La valla, protegida con piruetas y malabares por “Yosapa” Binicki; “Mula” Francisco, “Peralt” Peralta y “Mosquetero” Muschitiello, en una zaga que cada partido se afianza más; “I Love” Yu, “Roedor Mugriento” Boullosa y “Saeta Fucsia” Barone, en el mediocampo; “Démosela y que nos salve” Haedo y “Vaca Mu” Moralejo. En un costado de la cancha, esperaban su oportunidad “Boto” Boto, “Papá negro” Avalle y “Big Head” Boullosa. El jugador #10, el autoproclamado "Papu" Juan Cruz, también se apersonaría, como domingo tras domingo.

Pitazo inicial y se lanzaban 40 minutos del deporte más hermoso del mundo, aunque en su versión “campo”, con la connotación despectiva del caso. Ya desde los albores del encuentro, el desarrollo se mostraba notamente favorable a nuestra escuadra y el peligro sobre la meta contraria no se haría esperar. A los 2 minutos de partido, un córner magistralmente ejecutado por el arma-juego albinegro roza la cabeza de Pablo y cae en el segundo palo en la posición del generoso en caderas, quien con un remate potente desvía el esférico por sobre el larguero. Si bien sin inquietar seriamente al tímido arquero rival, el balón era monopolizado por los Pelco-sponsoreados, frente a un equipo de escasa vocación ofensiva. La idea futbolística era clara: pelota a ras del suelo, juego por los flancos de la mano de Ferka y Musgo y búsqueda de los 3 movedizos atacantes. Tres? Sí, tres porque el amigo de los niños no puede negar sus orígenes y es siempre un atacante más, llevando peligro y vértigo mas descuidando ligeramente su puesto centrocampista. Más allá de algún remate aislado, no existe mucho más que destacar de la primera etapa.

La charla de canillas redundaba en aliento y confianza en nuestras fuerzas, reconociendo la deuda de ocasiones netas de anotación. Las premisas para la segunda batalla se verían plasmadas desde los primeros instantes: rematar al arco para inquietar a un guardameta que no parecía muy diestro en su puesto. A los 3 minutos, el 4 albinegro hurta el balón luego de un tiro libre rival, entrega con celeridad a Cesc quien encara con decisión y shotea sin tino. Con el correr de los minutos, el goleador Pablo era quien acaparaba prácticamente la totalidad del juego en ataque, siendo buscado incansablemente por mediocampistas y fellows atacantes. Sin embargo, a diferencia de los encuentros anteriores, sus potentes disparos no encontrarán destino de red. Por el otro bando, se advertía una notable mejoría en el funcionamiento, con un #16 picante en ataque aunque relativizado por el notable rendimiento del cruza de burra y caballo. Unos minutos después, luego de una buena jugada colectiva de izquierda a derecha, Ferka recibe de los pies del Gordo en un posición inmejorable para castigar pero con acierto decide buscar el pase extra, aquel que hace la distinción, para habilitar a pablo, quien con un remate defectuoso logra encontrar el fondo de la meta. GOOOOOOO..... NO! Offside inventadísimo por el Pastel del Árbitro, respondiendo al pedido - Telegrama mediante - de un zaguero rival. Este servidor se aventuraría a afirmar que no sólo uno, sino 2 (dos) jugadores rivales habilitaban a nuestro atacante, quien en encolerizada reacción embate al juez. El Resto se tenía que olvidar de esta injusticia y seguir bajo los mismos estandartes.
A los 11 minutos de la etapa complementaria, como resultado de una electrizante escalada y un centro brillante del Mosquetero, la ocasión más clara del encuentro impactaría con el parante izquierdo luego de que Francesc BarOne –entrando en velocidad desde la izquierda – conectara un buen cabezazo. Dos minutos después, ante una cesión precisa de Mula, Millo domina el esférico, evade a dos rivales –con escasa belleza técnica pero indudable efectividad-, entrega en la puerta del área el esférico al Oriental. Él, con un precioso taco, encuentra al goleador en plena carrera quien, meciéndose ágilmente hacia su derecha, ve el hueco y dispara ligeramente desviado por sobre el travesaño, robando suspiros propios y ajenos.

El partido se terminaría de la misma manera que comenzó, con RdM en ataque, literalmente “peloteando” al equipo rival, pero con escaso tino a la hora de la definición… y a fin de cuentas, de ellos se trata el fútbol: de concretar las ocasiones creadas. Esta es la asignatura pendiente de un equipo con talentosos jugadores y buen volumen de juego, que no puede plasmar en el resultado un dominio común denominador a casi todos los encuentros. Habrá que trabajar fuertemente sobre este aspecto si es que se quiere pelear bien arriba hasta las últimas consecuencias. Argumentos hay, y buenos. Confianza? De sobra. Este equipo, jugando bien, le puede ganar a cualquiera; jugando a media máquina, a muchos.

La fecha siguiente, a entender del cronista y sus allegados, es decisiva: nos espera el puntero, de sorprendente andar en el torneo, con 4 victorias en igual cantidad de encuentros. Arriba, muchachos! Ya no se pueden dejar más puntos en el camino al título!