lunes, 7 de julio de 2008

Uno x uno

Alca (6): Sin problemas, lo exigieron poco pero dio seguridad. Sin responsabilidad en el gol.

Peralt (6,5): Sacando todo y llevando peligro al área contraria en los córners, se recuperó de la floja actuación contra Ballena Franca.

Mula (6,5): Firme en la marca y sin problemas cuando lo dejaron solo. Nunca pasó al ataque, aunque no sé si eso es algo bueno o malo. En general bien en los pelotazos.

Musgo (7,5): Gran partido del "Toro" Musgo. Corriendo todo a lo largo de la cancha, nunca fue superado en el mano a mano. Clavó un agarrón que fue motivo de fiesta para la hinchada.

Manu (6): Estuvo bien en los relevos y atento para las subidas del tres, pero pesó poco en ataque. Fue reemplazado en el entretiempo.

Bollo (7): Buen partido del 10. Muy sólido en la marca, acuñó el mote de "Droopy D" porque parecía que estaba en todos lados. Se mostró para el juego constantemente, pero estuvo bastante impreciso con los pases largos.

Ferka (6,5): La Cobra nos demostró lo que significa potencia. Subió un poquito de más y terminó el primer tiempo con la lengua afuera, asunto que lo llevó a perder algunas marcas. Sin embargo, fue impasable la mayoría del partido.

Millo (6): Hay que destacar la gran entrega del "Cerdo" Moralejo. Si bien no cumplió con su deber de 9, lo vimos correr atrás de todas las pelotas divididas. Le atajaron una increíble pelota de gol solo contra el arquero y metió una pifia fantástica en el PT.

Pablo (7,5): El As del gol, pareciera ser que si él no la empuja, no vale. Mostró su cantidad de recursos haciendo un gol de cabeza, pero perdió dos chances clarísimas para definir el partido cuando el asunto estaba 2-1.

Fran (6,5): Su ingreso lo mostró activo y decidido a llevar el peligro de su botín derecho al área rival. Le faltó encontrarse en la posición de volante por izquierda y falló un poco en la marca. Hizo la asistencia para el segundo y su error al despejar le dio al rival la chance del descuento.

Boto (6): Entró como volante por derecha y se afianzó bien por ese sector. Participó en la jugada del segundo gol y llegó bien al ataque cuando había espacios. (gracias bollín)

Santi (6): Bien en la marca, jugó poco.

Cabezón (-): No tuvo mucha incidencia en el juego, un remate desviado después de un córner y un tiro libre atajado por el arquero.

Coco (-): No ingresó

Hinchada: Las cuatro porristas: Juan Cruz, Maru, Vicky y Carla; las chicas con porras y Juancito con porros.

martes, 1 de julio de 2008

RdM – Ballena Franca: Verde Pistacho

En un duro y muy parejo encuentro, con un tiempo para cada uno, Resto del Mundo lo tuvo ganado, pero le sobró clorofila para llevarse esos 3 puntos que a fin de año te sacan campeón: los que ganás sin merecer. Se fue con un empate y mucha bronca.

Luego de 2 fines de semana de ausencias por diferentes motivos, Resto del Mundo debía afrontar su segundo compromiso del campeonato, en este brumoso domingo 29 de junio. Se trataba de un duelo de ganadores, frente a los archiconocidos Ballena Franca, en la cancha número uno del añejo predio de Puerto Madero. Era el tercer enfrentamiento entre ambos, y el historial registraba una victoria por lado. La lógica indicaba que tenía que ser empate. El team albinegro presentaba un par de sensibles bajas en su plantel disponible. El Mago Manuel acusaba unas líneas de fiebre, y por lo tanto era ausente con aviso. Del mismo modo, el Cabeza Boullosa acusaba unas líneas de congelamiento pectoral, o sea que tampoco estaba. A las dos ausencias confirmadas se le sumaban las demoras de Millo “triglicérido” Moralejo y Santiago “Roberto Favaro” Casta. En conclusión, el equipo saldría a la cancha a buscar otro triunfo con (patria sí) ALCA (no) en la valla, línea de 3 que ya se viene repitiendo seguido, Mula, Chulo y Musgo. Mediocampo formado con Ferka por derecha, el ya cada vez más habitual cronista de 5, y Boto, quien regresaba a la titularidad por la izquierda. Los delanteros eran los ligeritos, pero no por ello cagones, Francesc Barone y Pablín Haedo. Dispuesto el equipo en el terreno, sin repetir algunas cruciales cábalas positivas pero reincidiendo en algunas de las otras, nos pusimos las sudadas pecheras rojas que opacaban la belleza de las nuevas casacas, y así dio inició la contienda.
De movida nomás, el partido se hizo de ida y vuelta. El mediocampo era una zona de tránsito únicamente, donde Resto tenía poca gente para jugar y también para marcar. Con facilidad, el conjunto monocromático encontraba enormes ventajas defensivas por parte de su oponente cuando se disponía a atacarlo, principalmente por la banda derecha. Con un sólo pelotazo relativamente preciso, bastaba para poner en situación de alerta al equipo contrario, cosa que ocurrió con un par de desbordes de Pablo. Fue uno de ellos el que derivó en agarrón de camiseta burdo, y por lo tanto tiro libre muy cercano al área, pero desde un ángulo muy cerrado sobre la derecha. Y nuestros dos zurdos en sus casas….Quien les habla se hizo cargo de la ejecución, intentando un buscapié con un potente remate, que efectivamente encontró desvío, pero no el necesario para que sea riesgoso. De esta forma, RdM observaba cómo su rival le brindaba espacios claros para atacarlo. Pero la tónica de este primer tiempo sería otra. Si bien cuando Resto atacaba, lastimaba con facilidad, el que monopolizaba el balón y el terreno era el equipo en extinción. Partiendo de pelotazos hacia el 8, su referente y mejor jugador, pero a partir de ahí exhibiendo un eficaz manejo del balón, el rival conseguía desbordar casi a placer las resistencias defensivas de Resto del Mundo. Utilizando su sector derecho como primera opción, aprovechaban muy bien las espaldas de Boto, bastante perdido a la hora de marcar, para llegar tocando hasta los defensores, que se veían claramente amenazados. Resto sufrió sofocones como hacía tiempo no pasaba. Una seguidilla de desbordes por esa banda podrían haber terminado en la red, pero la falencia en el último toque, los cruces desesperados de algún defensor, o un par de brillantes intervenciones del portero Alca, celosamente vigilado por su novia Carla (hola Caaaar!), evitaban la caída de la valla restista, lo que a esa altura parecía una consecuencia inevitable. Para colmo, cuando Resto podía respirar y hacerse del balón en las salidas, intentaba jugarlo con prolijidad desde los defensores, pero esto se convirtió en una verdadera pesadilla a lo largo de toda la tarde. Por una razón que aún desconocemos, en el día de ayer los defensores (Musgo un poco menos que sus dos compañeros de zaga) se vieron completamente imposibilitados para relacionarse con conceptos como “parar la pelota” o “dar un pase”. En consecuencia, cada salida de arco propia terminaba con peligrosísima pérdida de balón, o despeje a cualquier parte, improductivo. A todo esto, llegaron Millo y Casta. A partir de ese momento, el primero no paró de gritar y agitar sus rulos. A pesar de verse sometido, Resto sabía que cuando pudiera atacar, las chances de lastimar estaban intactas. Un pase filtrado desde media cancha de mi parte para la diagonal que realizaba de derecha a izquierda el amigo de los niños pudo ser la apertura (inmerecidísima en ese momento) del marcador, pero el arrancador de suspiros de la platea llegó muy exigido al balón con su pierna menos hábil, y remató desviadísimo. En fin, se diluyó el primer tiempo (muy corto) con la pizarra en blanco, y la sensación de haber zafado de una grosa por la neta superioridad rival.
La necesidad imperiosa de ajustar las marcas en el medio, especialmente por el sector izquierdo, derivaron en el ingreso de Santi Avalle en el lugar de Boto, de floja tarea en la marca y escasa participación en ataque. La segunda etapa comenzó mostrando otra cara de Resto del Mundo, la que más nos gusta. Más afirmado posicionalmente con el buen ingreso del rubio ex décimo, Resto comenzó a monopolizar el balón, y se le fue encima al oponente, en busca de los 3 puntos. Luego de un foul cercano al área recibido por quien acerca estas líneas de incomparable goce de lectura, yo mismo ejecuto la pena con fuerza al palo del arquero, pero una cabecita loca de algún defensor se interpuso entre el balón y el arco. Era un remate peligroso, pero terminó en corner. A la salida de ese tiro de esquina, el balón es despejado del área y el rebote capturado nuevamente por este humilde servidor, quien shotea de larga distancia con potencia y colocación, pero no lo suficientemente esquinado como para que sea un golazo: la pelota bajó justo pero a la altura del medio del arco, por lo cual el arquero con algo de esfuerzo la pudo desviar al corner. Era el mejor momento de RdM en el partido, que dominaba el juego y amenazaba con convertir. De ese mismo corner viene un centro, cabezazo del Chulo Peralt y por escasos nanómetros Musgo no llega a empujar en la segunda jugada para poner el primero de la tarde maderista. Por el lado del rival, ya se encontraba apostado para intentar lastimar de contra, y se las ingeniaba para complicar en cierta medida, ya que las desinteligencias defensivas seguían existiendo a pesar del buen ingreso de Black Father. Ya promediando el segundo tiempo, pasado el mejor momento del equipo en ataque, parecía que la pizarra no sufriría modificaciones. Fue en ese entonces cuando un pelotazo cualunque, comunacho, es peinado por Pablo desde la izquierda hacia el centro buscándolo a Fran, quien no pudo llegar porque se encontraba volcado contra el otro sector. Cuando parecía que la jugada se diluía en el despeje de un defensor, éste comete un fatal error al pifiar el balón, a lo cual entra en escena Ferka, quien como flecha venía tocando pito por la derecha. Ni lerdo ni perezoso, la Cobra de Corea le gana la posición, e ingresa al área para enfrentar cara a cara al portero. A pesar de los obscenos intentos por derribarlo, esos gemelos fantásticos resistieron a todos los embates y, trastabillando, definió cruzado con diestra ante la estéril mirada del barbudo guardameta, que observaba cómo su valla era acribillada. Gol, gol de Resto. Locura, éxtasis, frenesí en la cancha 1 de Puerto Madero. Resto estaba ganando un partido hasta ahí durísimo, que no había merecido, y era puntero. Curiosidad: recurriendo a los archivos, hurgando entre la información, advertimos que el último tanto convertido por Fernando Raúl Yu con esta camiseta data del año 2005 contra este mismo rival, en aquel triunfo albinegro 2x0. ¿Nace una paternidad? Volviendo al match, quedaban menos de diez minutos, y Resto estaba consiguiendo una trabajosa y valiosísima victoria. Los minutos inmediatos no arrojaron demasiadas variantes en el desarrollo del juego, que parecía controlado. El rival obviamente se veía obligado a arriesgar mucho más, e iba con mayor número de gente en las pelotas paradas. El central y capitán comenzó a subir a buscar, cosa que hasta ahí no había hecho. Después de que Juan Cruz corriera desesperado una pelota que se iba lejos para que el juego se reanudara lo más rápido posible, y sin perder un instante, Mula se dispone a sacar un lateral en nuestro campo desde la derecha. Como ya he mencionado, no fue la tarde de los defensores con los pies. Ocurrió que el bochazo del zaguero fue a rebotar en el hombre puesto simbólicamente de barrera, y la pelota le dio una segunda oportunidad al buen Francisco….quien la volvió a desperdiciar. Con una pifia fea-fea, la jugada se complicó, se embarulló, y terminó siendo lateral para Ballena Franca... Metían mucha gente en el área en búsqueda de la igualdad. El Alca, de impecable tarea hasta entonces, le pedía que “no sea malo” al central rival, que buscaba molestarlo en su posición, y así nos arrancó una sonrisa a él, a mí que era su marca (note, lector desprevenido, cómo anticipadamente no le esquivo al bulto) y a un par de transeúntes que lindaban el área. El centro logró ser despejado, pero derivó en otra pelota parada desde la izquierda del ataque balleno. Segundo centro consecutivo, bien pasado, en busca de quién sino del número 8 que nos había complicado toda la tarde, y tardes anteriores también, al que por primera vez en el partido dejábamos saltar sólo dentro del área. Con comodidad, la baja al medio a la perfección, y como dice el dicho, dos cabezazos en el área es gol. Aunque en vez de cabezazo, este fue de chilena. Sí, el mismo jugador que se ubicaba cerca de la posición del arquero, se encontró con el balón a medio metro de la línea de meta pero de espaldas, y haciendo gala de un gran recurso, ensayó una “””chilena””” que no encontró resistencia posible de Alca. Así, Resto vio hecha trizas la ventaja que tan esforzadamente había conseguido, de la manera más ingenua posible: error en la salida, distracción al marcar a quien sabíamos que había que marcar y la vieja jugada de dos toques en el área. A cantarle a Pity Álvarez.
En los pocos minutos que quedaban, Resto intentó reaccionar para conseguir nuevamente la diferencia. Boto había vuelto a ingresar por Ferka que estaba con molestias, y casi se queda con la gloria luego de un corner desde la derecha. En cambio, se quedó con un derrame en el ojo, tras ser impactado de lleno por el balón, y el peligroso rebote perderse por sobre el travesaño. Millo ingresó por el sordo y ahora tuerto Boto para intentar aportar peso arriba, pero lo que aportó fue únicamente sacrificio para correr rivales en la marca. El juez marcó el círculo central, hizo sonar su silbato, y fue empate en uno. Un resultado justo si lo miramos desde el desarrollo de un partido que tuvo un claro dominador en cada tiempo. Ballena fue mucho más en el primero, Resto hizo lo propio en el segundo. No obstante, queda la indisimulable bronca por saber que el triunfo era un hecho consumado, y que dejamos escapar un punto clave por ingenuidades propias.
Lo rescatable es continuar invictos, y la gratificante sensación de que este equipo sólo se conforma con triunfos. Nunca ha festejado un empate, siempre sale a ganar sin importar contra quién juegue ni cómo sea el desarrollo del partido. Demuestra amor por el fútbol, y como suele repetir un compañero, si no hay amor, se pierde siempre.

Uno x Uno

Alca (8): hace cuánto que no decía esto, pero fue indiscutiblemente la figura del equipo. Agigantó su figura en el momento más crítico del partido, atajando pelotas claves. Sobrio, no cometió errores en el juego aéreo y fue patrón en su área. Revancha de lo que pasó el año pasado.

Mula (4,5): uno de sus partidos más flojos en Resto, sin dudas. Completamente impreciso con la pelota en los pies, complicó las salidas (origen del empate) y metió pelotazos directamente a la tribuna. En la marca, correcto.

Peralt (4): qué pasó Chulo? La pelota se le trababa cuando quería salir jugando, se le corría cuando quería despejar, y dejó cabecear con comodidad al rival que bajó la pelota en el gol. Una tarde para olvidar.

Musgo (5): el mejor de la defensa, pero muy lejos de sus mejores partidos. Otro que complicó en las salidas por no estar fino con la pelota. En la marca, no obstante, aportó la fiereza de siempre y controló el juego aéreo.

Ferka (7): sin encontrar el medio, como todo el resto durante el primer tiempo, aportó su verticalidad para romper el esquema. En una de sus llegadas, aprovechó la falla de la defensa para ganar la pelota y marcar el tanto que pudo significar 3 puntos. Luego fue reemplazado.

Bollo (5,5): tarde de precisión en su botín derecho, tuvo dos tiros al arco que nos podrían haber dado el partido. Pero falló en la marca y no pudo ordenar el caótico mediocampo. El payaso de la chilena era su marca. (gracias Mula!)

Boto (4): muy pobre primer tiempo, que lo llevó a ser reemplazado. Perdido en la marca, le jugaron todo el tiempo a sus espaldas, complicando muchísimo a la defensa. En ataque tampoco pesó nunca.

Fran (5,5): se mostró movedizo, fue a todas, las peleó, pero le faltó ser incisivo. No generó peligro para el arco contrario, y en la única que tuvo, le quedó para la zurda y definió mal.

Pablo (6,5): fue lo más peligroso del equipo, aunque como ocurrió otras veces, estuvo muy solo. Un par de sus electrizantes corridas por derecha llevaron peligro al arco rival. Peinó la pelota del gol, y sobre el final tuvo una para girar y definir, pero se resbaló.

Santi (6): entró para sumar marca al medio, y lo logró en parte, aunque su principal aporte fue en el juego. Mejoró la circulación de pelota y así aumentó la posesión.

Millo (-): jugó muy poquito, no me arriesgaría a afirmar que la haya tocado.

No ingresaron: Coco y Casta.

Hinchada: Marra

Hinchada rival: Juan Cruz (alcanzapelotas) y Carla.


Párrafo aparte para la penosa situación vivida en el papifutbol al término del encuentro. No hay códigos, no hay hombría. Así no. Un equipo no puede lograr objetivos importantes si hay tanta deslealtad entre compañeros. Ahora entiendo por qué la primera echó a Musgo, y nosotros picamos como giles. Ya no hay moral.

martes, 10 de junio de 2008

RdM – El Petrolero: somos campeones YA!

Amiguitos y amiguitas, tras una extensísima pretemporada, luchando contra el frío, a veces la lluvia, el calor de las noches de verano y el triple turno en Muni, Resto del Mundo volvía a la competencia oficial un domingo 8 de junio. Más motivados que nunca por el doble ascenso conseguido en las temporadas 2006-2007, el team albinegro volvía a Puerto Madero con múltiples incentivos: primero, estrenar las mononas y flamantes casacas, confeccionadas a medida (no precisamente por los tamaños) para afrontar este año en primera. En breve será subida la foto del plantel para poder apreciarlas. En segundo lugar, un plantel conformado el año pasado, que comienza a recuperar a todos sus soldados en plenitud física, y a afianzarse como grupo, luego de las numerosas incorporaciones de las últimas temporadas. Por último, y como objetivo principal, el anhelo de comenzar el campeonato de la mejor manera posible, sumando de a 3, para no sufrir una constante en la historia de RdM: empezar corriendo de atrás. Para esto, el equipo contaba con una masiva convocatoria. Más de 15 personas entre jugadores, cuerpo técnico, hinchas, novias y demás transeúntes se habían arrimado hasta la zona cajetilla de moda de la ciudad. Nuestro rival de turno, El petrolero, resultaba una incógnita para nosotros. No sabíamos con qué nos toparíamos, pero teníamos la certeza de tener que comenzar el campeonato ganando, con una alegría. Luego de una entrada en calor semi-profesional, y de que Mula cumpliera con su ritual (¿cábala?) de todas las fechas de tirar una pelota a la obra en construcción, el match daría comienzo en la cancha 1 del Campo.
Tras analizar los jugadores disponibles, los momentos físicos, futbolísticos y anímicos que cada uno atraviesa, y demás detalles (no se nos escapa nada, a estar atentos, muchachos!), el cuerpo técnico dispuso una formación titular: el barbudísimo Alca en la valla; Fernando Chulo Peralta sería el líbero, tal cual la historia lo indica, secundado por dos fieles laderos del rigor físico: Mula por la derecha, Musgo en la banda izquierda; en el mediocampo, quien les hace llegar estas líneas sería el mediocampista central. En la banda derecha, La Cobra Ferka, mientras que la línea de volantes se completó con Manu, quien hacía su retorno al equipo tras su estrepitosa ausencia en la final del año último. Pasada de factura mediante, el equipo se completaba con dos hombres de punta: Pablo Haedo, como delantero de toda la cancha, movedizo por todo el frente de ataque, y Ezequiel “Millonario en kilos” Moralejo como la referencia en el área rival. Quedarían en la banca entonces “el Boto” Boto, y Fran “children’s friend” Barone, que había llegado sobre la hora. Jugador en potencia era Santiaguito Avalle, quien estaba presente en cuerpo y alma, pero no en calzado, con lo cual comprometía sus chances de ingresar al campo de juego. Dicho esto, comienza a rodar el fóbal.
El partido se inicia con un desarrollo parejo, pero en el que Resto del Mundo comenzó de entrada a dominar territorialmente. La banda izquierda encontró bien aceitado un tándem que funcionó durante todo el encuentro: Musgo y Manu. Ambos se asociaban por ese costado y descargaban el juego para el medio o por la banda hacia alguno de los delanteros que se tiraba hacia la raya. Así, Resto era profundo y se aproximaba, generando laterales cerca del aréa rival. Justamente en el rebote despejado de un envío desde la derecha, el balón le cae a Peralt en 3/4 de cancha. Éste con la cabeza abre para este humilde servidor, que estaba en la banda luego de haber tirado el primer envío. Como viene, cruzo la pelota al segundo palo para la entrada franca de dos jugadores, y es así como el artillero Pablo cabecea la bocha cruzada, de pique al suelo, y decreta el tempranero 1-0 para Resto del Mundo. Gritos, abrazos, y el marcador que se abría favorablemente. Con el resultado en positivo, el partido se volvía más tranquilo para RdM. La banda derecha también era una buena opción de ataque. Ferka se mostraba muy incisivo, encarador y potente en el mano a mano. En más de una ocasión se acercó con mucho peligro al área, aunque las jugadas se diluyeron (siendo buenos, en una lo bajaron claramente y el juez se hizo el gil). El rival? Poco y nada, jugaban muy partidos, los delanteros muy lejos del resto del equipo, que cuando la tenía en mitad de cancha la manejaba relativamente bien, pero sin avanzar de ahí, Cuando querían progresar, tiraban pelotazo y la jugada no prosperaba, en parte también gracias a la suiza perfección del engranaje de la línea de 3 de Resto. Fruto de una excelente presión en la salida (constante también a lo largo de todo el juego), Millo queda en franca posición de gol tras una muy oportuna sesión de Manu, pero tras demorarse en el comienzo de la acción, el 4 (sí, 4, ja!) consigue rematar violentamente por sobre el cuerpo del arquero, y la pelota va a rozar apenas el travesaño para perderse en el saque de puerta. Resto era más y se perdía el segundo. Así se diluían las acciones. El árbitro hace sonar su silbato indicando el final del primer tiempo. 1-0 es el resultado parcial. Mundo llevó las riendas de este tiempo con un 59% de posesión de pelota.
La segunda etapa se iniciaba con los mismos 9 hombres. El petrolero, que había insinuado algo más en el cierre de la primera parte, amenazaba con arrinconar al conjunto negro y blanco contra la valla de Binicki, pero Resto no se dejaría apichonar, e intentaría replicar aprovechando los espacios. Aquí se agigantó la figura de Pablo “Superstar” Haedo, quien con sus tremendas corridas volvió loco a cuanto defensor se le pusiera delante. En una de las tantas, deja un muchacho azulado anotándole el número de chapa, ve la enorme grieta en la defensa y mete la estocada precisa para Millo, que recibe solo en la puerta del área. El goleador la para, se acomoda, cuando parece que va a definir engancha para hacer pasar de largo a un defensor (muy bien), y sacude violentamente de derecha al primer palo. Desafortunadamente, el remate sale muy al medio y es devuelto por el portero, quien también se queda con el rebote capturado por Manu. Resto ahora sí encontraba huecos por todas partes. Bajo estas circunstancias, el cuerpo técnico decide darle pista a la velocidad del galgo Barone (bienvenido otra vez a las grandes ligas), quien ingresaría por Millo para intentar liquidar el partido. A su vez, se produce el ingreso de Boto, en reemplazo de un muy alto punto del equipo hasta ahí, Ferka. El partido sigue la misma línea, y en otra peligrosísima chance de gol por la izquierda, Fran ingresa desde el costado derecho y no llega a conectar el balón, que se pierde por la línea de fondo. Tras intentar recuperarlo, ensaya un taco cuasi cómico que finalizó en combo: pifia+deglución de arbusto. Lo que ocurrió fue que el divino del juez, en lugar de marcar el evidente saque de meta, interpretó que la jugada era corner. Pablo va a buscar la pelota y yo me acerco para sacarlo, mientras en el área se producía una caldeada discusión que incluía vuelo de tarjetas. Aquí, ocurrió lo bizarro: mientras el juez discutía de espaldas a la jugada, y los jugadores rivales estaban cada uno en la suya, protestando, Pablo juega el balón cortito hacia mí, que lo recibo, y ante tal panorama en el área, me detengo, dando por seguro que la jugada carecerá de validez. Sin embargo, una voz a mi derecha, cual Cani a D10S en el ‘94 me grita “Dale, seguí!!”, ante lo cual no contemplé otra alternativa que tirar el centro, que más que centro fue un buscahombre, ya que iba muy cerquita del arco. La pelota encontró como destino final la cabeza oportuna de Fran, quien de esa manera decretaba el 2-0, y partido liquidado. De aquí en más, quedó tiempo para que disfrutemos un poco del partido. El rival, inmerso en su impotencia, se dedicó a pegar patadas, cuya víctima estelar fue, cuando no, Pablito. Fran se comió un par de goles, y Musgo clavó uno terrible, su primero en Resto del Mundo, tras recibir un pase atrás y pegarle de primera, como venía, al segundo palo. Se te dio Musguito!!! Hace cuánto que no hacías un gol oficial?? Encima golazo. Lástima que estaba todo invalidado, y el partido seguía 2-0. Otra vez será. Así llegó el pitazo final, y la hinchada cantó, festejo, deliró. Señores dejo todo. Me voy a ver a Resto. Porque los jugadores. Me van a demostrar. Que salen a ganar. Que quieren salir campeón. Que lo llevan adentro. Como lo llevo yo.
Primeros 3 porotitos adentro, el Cabe se fue conforme con la actuación de sus pupilos, que supieron batir a un adversario que no mostró gran cosa, y probablemente esté peleando la mitad baja de la tabla, pero que de cualquier modo hay que ganar, ya que si no se hace son los puntos que más duelen. Y Resto lo consiguió, con una producción satisfactoria, sin puntos bajos. Estamos hablando de que hoy por hoy Resto del Mundo es el mejor equipo del Campo? Estamos hablando de que somos campeones YA? Lo único que sé es que estamos a 11 finales de dar la vuelta…

Uno x Uno

Santiago “Alcantarilla” Binicki (6): Casi no le patearon. Se le escapó una pelota de entrada (estaba frío? es pecho frío?), pero después respondió con sobriedad y con llamativa (pero muy positiva) personalidad en lo poco que lo solicitaron.

Francisco “Mula” “Goltz” Di Fabio (7): Sólido como roca, ganó en el anticipo y en el mano a mano. Sin fisuras.

Fernando “Chuleta” Peralta (7): Patrón de arriba, voz de mando de la defensa, ordenó al equipo desde el fondo y fue eficiente cuando tuvo trabajo.

Niquito “Musgo” Muschipinchi (7,5): Una garantía en la defensa. Cuando anticipa, da la sensación de que no hubiese otro jugador en el medio. Clavó un golazo, que vivirá por siempre en la estadística de nuestros corazones.

Ferka “Cobra” Yu (7,5): muy bien yendo al ataque, pasando rivales como conitos, con la potencia de siempre. Cumplió en la posición de volante, donde siempre generó dudas en mucha gente por rendir menos que como lateral.

Pablo "Dirty rat" Boullosa (8): una de las figuras, tomó las riendas del equipo, manejando los tiempos en defensa y en ataque. Con 2 asistencias, este devenido 5 nos hizo recordar al 10 de los viejos tiempos. (gracias Millo!!)

Manu “A máquina” Eiras (8): en un gran nivel. El toque de calidad de siempre, con el sacrificio y la recuperación de pocas veces. Siempre atento al desarrollo natural de la jugada, entiendo el juego como pocos y lo hace hermoso a los ojos.

Pablo “Gol” Haedo (8): la pesadilla de cualquier defensa. Cuando estaba 0-0, apareció para abrir el marcador. Cuando estuvimos en ventaja y con espacios, fue demasiado para los pobres que lo quisieron seguir. Ni con patadas a la rodilla lo pudieron parar.

Millo “Colesterol” Moralejo (6): sacrificio para presionar la salida junto con Pablo, jugó bien con la pelota y se movió bien en ataque. Así, explotó bien los huecos y pudo tener dos clarísimas, pero las desperdició, lamentablemente para él y para el team.

Felix “Botín” Wuhl (6): entró enchufado, se mandó una apilada muy buena, aunque también se dejó comer la espalda en algunas ocasiones. Con las ganas de siempre, se muestra como una firme opción de recambio sin merma de nivel, lo cual es una presión extra para los que arrancaron jugando.

Cesc “Michael Jackson” Barone (6,5): entró y en un ratito mojó. Además, se perdió un par de golcitos, pero se mostró movedizo. Le falta futbol, y se le valora mucho que haya sido su primer partido en cancha grande desde su vuelta. Será clave para pelear en serio.

No ingresaron: Santi Avalle, motivos explicitados en el cuerpo de la crónica, y Coquito, vestido de civil, arribado en el entretiempo, y con un aliento dispuesto a hacer estallar cualquier control de alcoholemia de la Guardia Urbana. Huevo y corazón!

Cuerpo técnico: el Cabe, al no poder ser de la partida por lesión, manejó la batuta desde afuera. Acertó en los cambios.

Hinchada: hay una sola. Hinchada la de Boca las demás son de la bola. Juan Cruz aguantó los trapos, amenazó rivales, robó a un par de peatones en el camino al estadio, le tiró piedras a la Prefectura y le dijo “cagón, corrés de local” a Víctor. Un ejemplo.
La señorita compañera de Pablo, en cambio, se mostró más pacífica, pero no menos incondicional.

lunes, 9 de junio de 2008

Tabla de goleadores

Al igual que el año pasado, se irá editando a medida que nos ocupemos de llenar las redes ajenas. Esperemos que sea más nutrida y variada que la del año anterior.


Pablo: 8
Ferka: 2
Bollo: 2
Cabe: 1
Fran: 1
Millo: 1
Peralt: 1