martes, 1 de julio de 2008

RdM – Ballena Franca: Verde Pistacho

En un duro y muy parejo encuentro, con un tiempo para cada uno, Resto del Mundo lo tuvo ganado, pero le sobró clorofila para llevarse esos 3 puntos que a fin de año te sacan campeón: los que ganás sin merecer. Se fue con un empate y mucha bronca.

Luego de 2 fines de semana de ausencias por diferentes motivos, Resto del Mundo debía afrontar su segundo compromiso del campeonato, en este brumoso domingo 29 de junio. Se trataba de un duelo de ganadores, frente a los archiconocidos Ballena Franca, en la cancha número uno del añejo predio de Puerto Madero. Era el tercer enfrentamiento entre ambos, y el historial registraba una victoria por lado. La lógica indicaba que tenía que ser empate. El team albinegro presentaba un par de sensibles bajas en su plantel disponible. El Mago Manuel acusaba unas líneas de fiebre, y por lo tanto era ausente con aviso. Del mismo modo, el Cabeza Boullosa acusaba unas líneas de congelamiento pectoral, o sea que tampoco estaba. A las dos ausencias confirmadas se le sumaban las demoras de Millo “triglicérido” Moralejo y Santiago “Roberto Favaro” Casta. En conclusión, el equipo saldría a la cancha a buscar otro triunfo con (patria sí) ALCA (no) en la valla, línea de 3 que ya se viene repitiendo seguido, Mula, Chulo y Musgo. Mediocampo formado con Ferka por derecha, el ya cada vez más habitual cronista de 5, y Boto, quien regresaba a la titularidad por la izquierda. Los delanteros eran los ligeritos, pero no por ello cagones, Francesc Barone y Pablín Haedo. Dispuesto el equipo en el terreno, sin repetir algunas cruciales cábalas positivas pero reincidiendo en algunas de las otras, nos pusimos las sudadas pecheras rojas que opacaban la belleza de las nuevas casacas, y así dio inició la contienda.
De movida nomás, el partido se hizo de ida y vuelta. El mediocampo era una zona de tránsito únicamente, donde Resto tenía poca gente para jugar y también para marcar. Con facilidad, el conjunto monocromático encontraba enormes ventajas defensivas por parte de su oponente cuando se disponía a atacarlo, principalmente por la banda derecha. Con un sólo pelotazo relativamente preciso, bastaba para poner en situación de alerta al equipo contrario, cosa que ocurrió con un par de desbordes de Pablo. Fue uno de ellos el que derivó en agarrón de camiseta burdo, y por lo tanto tiro libre muy cercano al área, pero desde un ángulo muy cerrado sobre la derecha. Y nuestros dos zurdos en sus casas….Quien les habla se hizo cargo de la ejecución, intentando un buscapié con un potente remate, que efectivamente encontró desvío, pero no el necesario para que sea riesgoso. De esta forma, RdM observaba cómo su rival le brindaba espacios claros para atacarlo. Pero la tónica de este primer tiempo sería otra. Si bien cuando Resto atacaba, lastimaba con facilidad, el que monopolizaba el balón y el terreno era el equipo en extinción. Partiendo de pelotazos hacia el 8, su referente y mejor jugador, pero a partir de ahí exhibiendo un eficaz manejo del balón, el rival conseguía desbordar casi a placer las resistencias defensivas de Resto del Mundo. Utilizando su sector derecho como primera opción, aprovechaban muy bien las espaldas de Boto, bastante perdido a la hora de marcar, para llegar tocando hasta los defensores, que se veían claramente amenazados. Resto sufrió sofocones como hacía tiempo no pasaba. Una seguidilla de desbordes por esa banda podrían haber terminado en la red, pero la falencia en el último toque, los cruces desesperados de algún defensor, o un par de brillantes intervenciones del portero Alca, celosamente vigilado por su novia Carla (hola Caaaar!), evitaban la caída de la valla restista, lo que a esa altura parecía una consecuencia inevitable. Para colmo, cuando Resto podía respirar y hacerse del balón en las salidas, intentaba jugarlo con prolijidad desde los defensores, pero esto se convirtió en una verdadera pesadilla a lo largo de toda la tarde. Por una razón que aún desconocemos, en el día de ayer los defensores (Musgo un poco menos que sus dos compañeros de zaga) se vieron completamente imposibilitados para relacionarse con conceptos como “parar la pelota” o “dar un pase”. En consecuencia, cada salida de arco propia terminaba con peligrosísima pérdida de balón, o despeje a cualquier parte, improductivo. A todo esto, llegaron Millo y Casta. A partir de ese momento, el primero no paró de gritar y agitar sus rulos. A pesar de verse sometido, Resto sabía que cuando pudiera atacar, las chances de lastimar estaban intactas. Un pase filtrado desde media cancha de mi parte para la diagonal que realizaba de derecha a izquierda el amigo de los niños pudo ser la apertura (inmerecidísima en ese momento) del marcador, pero el arrancador de suspiros de la platea llegó muy exigido al balón con su pierna menos hábil, y remató desviadísimo. En fin, se diluyó el primer tiempo (muy corto) con la pizarra en blanco, y la sensación de haber zafado de una grosa por la neta superioridad rival.
La necesidad imperiosa de ajustar las marcas en el medio, especialmente por el sector izquierdo, derivaron en el ingreso de Santi Avalle en el lugar de Boto, de floja tarea en la marca y escasa participación en ataque. La segunda etapa comenzó mostrando otra cara de Resto del Mundo, la que más nos gusta. Más afirmado posicionalmente con el buen ingreso del rubio ex décimo, Resto comenzó a monopolizar el balón, y se le fue encima al oponente, en busca de los 3 puntos. Luego de un foul cercano al área recibido por quien acerca estas líneas de incomparable goce de lectura, yo mismo ejecuto la pena con fuerza al palo del arquero, pero una cabecita loca de algún defensor se interpuso entre el balón y el arco. Era un remate peligroso, pero terminó en corner. A la salida de ese tiro de esquina, el balón es despejado del área y el rebote capturado nuevamente por este humilde servidor, quien shotea de larga distancia con potencia y colocación, pero no lo suficientemente esquinado como para que sea un golazo: la pelota bajó justo pero a la altura del medio del arco, por lo cual el arquero con algo de esfuerzo la pudo desviar al corner. Era el mejor momento de RdM en el partido, que dominaba el juego y amenazaba con convertir. De ese mismo corner viene un centro, cabezazo del Chulo Peralt y por escasos nanómetros Musgo no llega a empujar en la segunda jugada para poner el primero de la tarde maderista. Por el lado del rival, ya se encontraba apostado para intentar lastimar de contra, y se las ingeniaba para complicar en cierta medida, ya que las desinteligencias defensivas seguían existiendo a pesar del buen ingreso de Black Father. Ya promediando el segundo tiempo, pasado el mejor momento del equipo en ataque, parecía que la pizarra no sufriría modificaciones. Fue en ese entonces cuando un pelotazo cualunque, comunacho, es peinado por Pablo desde la izquierda hacia el centro buscándolo a Fran, quien no pudo llegar porque se encontraba volcado contra el otro sector. Cuando parecía que la jugada se diluía en el despeje de un defensor, éste comete un fatal error al pifiar el balón, a lo cual entra en escena Ferka, quien como flecha venía tocando pito por la derecha. Ni lerdo ni perezoso, la Cobra de Corea le gana la posición, e ingresa al área para enfrentar cara a cara al portero. A pesar de los obscenos intentos por derribarlo, esos gemelos fantásticos resistieron a todos los embates y, trastabillando, definió cruzado con diestra ante la estéril mirada del barbudo guardameta, que observaba cómo su valla era acribillada. Gol, gol de Resto. Locura, éxtasis, frenesí en la cancha 1 de Puerto Madero. Resto estaba ganando un partido hasta ahí durísimo, que no había merecido, y era puntero. Curiosidad: recurriendo a los archivos, hurgando entre la información, advertimos que el último tanto convertido por Fernando Raúl Yu con esta camiseta data del año 2005 contra este mismo rival, en aquel triunfo albinegro 2x0. ¿Nace una paternidad? Volviendo al match, quedaban menos de diez minutos, y Resto estaba consiguiendo una trabajosa y valiosísima victoria. Los minutos inmediatos no arrojaron demasiadas variantes en el desarrollo del juego, que parecía controlado. El rival obviamente se veía obligado a arriesgar mucho más, e iba con mayor número de gente en las pelotas paradas. El central y capitán comenzó a subir a buscar, cosa que hasta ahí no había hecho. Después de que Juan Cruz corriera desesperado una pelota que se iba lejos para que el juego se reanudara lo más rápido posible, y sin perder un instante, Mula se dispone a sacar un lateral en nuestro campo desde la derecha. Como ya he mencionado, no fue la tarde de los defensores con los pies. Ocurrió que el bochazo del zaguero fue a rebotar en el hombre puesto simbólicamente de barrera, y la pelota le dio una segunda oportunidad al buen Francisco….quien la volvió a desperdiciar. Con una pifia fea-fea, la jugada se complicó, se embarulló, y terminó siendo lateral para Ballena Franca... Metían mucha gente en el área en búsqueda de la igualdad. El Alca, de impecable tarea hasta entonces, le pedía que “no sea malo” al central rival, que buscaba molestarlo en su posición, y así nos arrancó una sonrisa a él, a mí que era su marca (note, lector desprevenido, cómo anticipadamente no le esquivo al bulto) y a un par de transeúntes que lindaban el área. El centro logró ser despejado, pero derivó en otra pelota parada desde la izquierda del ataque balleno. Segundo centro consecutivo, bien pasado, en busca de quién sino del número 8 que nos había complicado toda la tarde, y tardes anteriores también, al que por primera vez en el partido dejábamos saltar sólo dentro del área. Con comodidad, la baja al medio a la perfección, y como dice el dicho, dos cabezazos en el área es gol. Aunque en vez de cabezazo, este fue de chilena. Sí, el mismo jugador que se ubicaba cerca de la posición del arquero, se encontró con el balón a medio metro de la línea de meta pero de espaldas, y haciendo gala de un gran recurso, ensayó una “””chilena””” que no encontró resistencia posible de Alca. Así, Resto vio hecha trizas la ventaja que tan esforzadamente había conseguido, de la manera más ingenua posible: error en la salida, distracción al marcar a quien sabíamos que había que marcar y la vieja jugada de dos toques en el área. A cantarle a Pity Álvarez.
En los pocos minutos que quedaban, Resto intentó reaccionar para conseguir nuevamente la diferencia. Boto había vuelto a ingresar por Ferka que estaba con molestias, y casi se queda con la gloria luego de un corner desde la derecha. En cambio, se quedó con un derrame en el ojo, tras ser impactado de lleno por el balón, y el peligroso rebote perderse por sobre el travesaño. Millo ingresó por el sordo y ahora tuerto Boto para intentar aportar peso arriba, pero lo que aportó fue únicamente sacrificio para correr rivales en la marca. El juez marcó el círculo central, hizo sonar su silbato, y fue empate en uno. Un resultado justo si lo miramos desde el desarrollo de un partido que tuvo un claro dominador en cada tiempo. Ballena fue mucho más en el primero, Resto hizo lo propio en el segundo. No obstante, queda la indisimulable bronca por saber que el triunfo era un hecho consumado, y que dejamos escapar un punto clave por ingenuidades propias.
Lo rescatable es continuar invictos, y la gratificante sensación de que este equipo sólo se conforma con triunfos. Nunca ha festejado un empate, siempre sale a ganar sin importar contra quién juegue ni cómo sea el desarrollo del partido. Demuestra amor por el fútbol, y como suele repetir un compañero, si no hay amor, se pierde siempre.

Uno x Uno

Alca (8): hace cuánto que no decía esto, pero fue indiscutiblemente la figura del equipo. Agigantó su figura en el momento más crítico del partido, atajando pelotas claves. Sobrio, no cometió errores en el juego aéreo y fue patrón en su área. Revancha de lo que pasó el año pasado.

Mula (4,5): uno de sus partidos más flojos en Resto, sin dudas. Completamente impreciso con la pelota en los pies, complicó las salidas (origen del empate) y metió pelotazos directamente a la tribuna. En la marca, correcto.

Peralt (4): qué pasó Chulo? La pelota se le trababa cuando quería salir jugando, se le corría cuando quería despejar, y dejó cabecear con comodidad al rival que bajó la pelota en el gol. Una tarde para olvidar.

Musgo (5): el mejor de la defensa, pero muy lejos de sus mejores partidos. Otro que complicó en las salidas por no estar fino con la pelota. En la marca, no obstante, aportó la fiereza de siempre y controló el juego aéreo.

Ferka (7): sin encontrar el medio, como todo el resto durante el primer tiempo, aportó su verticalidad para romper el esquema. En una de sus llegadas, aprovechó la falla de la defensa para ganar la pelota y marcar el tanto que pudo significar 3 puntos. Luego fue reemplazado.

Bollo (5,5): tarde de precisión en su botín derecho, tuvo dos tiros al arco que nos podrían haber dado el partido. Pero falló en la marca y no pudo ordenar el caótico mediocampo. El payaso de la chilena era su marca. (gracias Mula!)

Boto (4): muy pobre primer tiempo, que lo llevó a ser reemplazado. Perdido en la marca, le jugaron todo el tiempo a sus espaldas, complicando muchísimo a la defensa. En ataque tampoco pesó nunca.

Fran (5,5): se mostró movedizo, fue a todas, las peleó, pero le faltó ser incisivo. No generó peligro para el arco contrario, y en la única que tuvo, le quedó para la zurda y definió mal.

Pablo (6,5): fue lo más peligroso del equipo, aunque como ocurrió otras veces, estuvo muy solo. Un par de sus electrizantes corridas por derecha llevaron peligro al arco rival. Peinó la pelota del gol, y sobre el final tuvo una para girar y definir, pero se resbaló.

Santi (6): entró para sumar marca al medio, y lo logró en parte, aunque su principal aporte fue en el juego. Mejoró la circulación de pelota y así aumentó la posesión.

Millo (-): jugó muy poquito, no me arriesgaría a afirmar que la haya tocado.

No ingresaron: Coco y Casta.

Hinchada: Marra

Hinchada rival: Juan Cruz (alcanzapelotas) y Carla.


Párrafo aparte para la penosa situación vivida en el papifutbol al término del encuentro. No hay códigos, no hay hombría. Así no. Un equipo no puede lograr objetivos importantes si hay tanta deslealtad entre compañeros. Ahora entiendo por qué la primera echó a Musgo, y nosotros picamos como giles. Ya no hay moral.

martes, 10 de junio de 2008

RdM – El Petrolero: somos campeones YA!

Amiguitos y amiguitas, tras una extensísima pretemporada, luchando contra el frío, a veces la lluvia, el calor de las noches de verano y el triple turno en Muni, Resto del Mundo volvía a la competencia oficial un domingo 8 de junio. Más motivados que nunca por el doble ascenso conseguido en las temporadas 2006-2007, el team albinegro volvía a Puerto Madero con múltiples incentivos: primero, estrenar las mononas y flamantes casacas, confeccionadas a medida (no precisamente por los tamaños) para afrontar este año en primera. En breve será subida la foto del plantel para poder apreciarlas. En segundo lugar, un plantel conformado el año pasado, que comienza a recuperar a todos sus soldados en plenitud física, y a afianzarse como grupo, luego de las numerosas incorporaciones de las últimas temporadas. Por último, y como objetivo principal, el anhelo de comenzar el campeonato de la mejor manera posible, sumando de a 3, para no sufrir una constante en la historia de RdM: empezar corriendo de atrás. Para esto, el equipo contaba con una masiva convocatoria. Más de 15 personas entre jugadores, cuerpo técnico, hinchas, novias y demás transeúntes se habían arrimado hasta la zona cajetilla de moda de la ciudad. Nuestro rival de turno, El petrolero, resultaba una incógnita para nosotros. No sabíamos con qué nos toparíamos, pero teníamos la certeza de tener que comenzar el campeonato ganando, con una alegría. Luego de una entrada en calor semi-profesional, y de que Mula cumpliera con su ritual (¿cábala?) de todas las fechas de tirar una pelota a la obra en construcción, el match daría comienzo en la cancha 1 del Campo.
Tras analizar los jugadores disponibles, los momentos físicos, futbolísticos y anímicos que cada uno atraviesa, y demás detalles (no se nos escapa nada, a estar atentos, muchachos!), el cuerpo técnico dispuso una formación titular: el barbudísimo Alca en la valla; Fernando Chulo Peralta sería el líbero, tal cual la historia lo indica, secundado por dos fieles laderos del rigor físico: Mula por la derecha, Musgo en la banda izquierda; en el mediocampo, quien les hace llegar estas líneas sería el mediocampista central. En la banda derecha, La Cobra Ferka, mientras que la línea de volantes se completó con Manu, quien hacía su retorno al equipo tras su estrepitosa ausencia en la final del año último. Pasada de factura mediante, el equipo se completaba con dos hombres de punta: Pablo Haedo, como delantero de toda la cancha, movedizo por todo el frente de ataque, y Ezequiel “Millonario en kilos” Moralejo como la referencia en el área rival. Quedarían en la banca entonces “el Boto” Boto, y Fran “children’s friend” Barone, que había llegado sobre la hora. Jugador en potencia era Santiaguito Avalle, quien estaba presente en cuerpo y alma, pero no en calzado, con lo cual comprometía sus chances de ingresar al campo de juego. Dicho esto, comienza a rodar el fóbal.
El partido se inicia con un desarrollo parejo, pero en el que Resto del Mundo comenzó de entrada a dominar territorialmente. La banda izquierda encontró bien aceitado un tándem que funcionó durante todo el encuentro: Musgo y Manu. Ambos se asociaban por ese costado y descargaban el juego para el medio o por la banda hacia alguno de los delanteros que se tiraba hacia la raya. Así, Resto era profundo y se aproximaba, generando laterales cerca del aréa rival. Justamente en el rebote despejado de un envío desde la derecha, el balón le cae a Peralt en 3/4 de cancha. Éste con la cabeza abre para este humilde servidor, que estaba en la banda luego de haber tirado el primer envío. Como viene, cruzo la pelota al segundo palo para la entrada franca de dos jugadores, y es así como el artillero Pablo cabecea la bocha cruzada, de pique al suelo, y decreta el tempranero 1-0 para Resto del Mundo. Gritos, abrazos, y el marcador que se abría favorablemente. Con el resultado en positivo, el partido se volvía más tranquilo para RdM. La banda derecha también era una buena opción de ataque. Ferka se mostraba muy incisivo, encarador y potente en el mano a mano. En más de una ocasión se acercó con mucho peligro al área, aunque las jugadas se diluyeron (siendo buenos, en una lo bajaron claramente y el juez se hizo el gil). El rival? Poco y nada, jugaban muy partidos, los delanteros muy lejos del resto del equipo, que cuando la tenía en mitad de cancha la manejaba relativamente bien, pero sin avanzar de ahí, Cuando querían progresar, tiraban pelotazo y la jugada no prosperaba, en parte también gracias a la suiza perfección del engranaje de la línea de 3 de Resto. Fruto de una excelente presión en la salida (constante también a lo largo de todo el juego), Millo queda en franca posición de gol tras una muy oportuna sesión de Manu, pero tras demorarse en el comienzo de la acción, el 4 (sí, 4, ja!) consigue rematar violentamente por sobre el cuerpo del arquero, y la pelota va a rozar apenas el travesaño para perderse en el saque de puerta. Resto era más y se perdía el segundo. Así se diluían las acciones. El árbitro hace sonar su silbato indicando el final del primer tiempo. 1-0 es el resultado parcial. Mundo llevó las riendas de este tiempo con un 59% de posesión de pelota.
La segunda etapa se iniciaba con los mismos 9 hombres. El petrolero, que había insinuado algo más en el cierre de la primera parte, amenazaba con arrinconar al conjunto negro y blanco contra la valla de Binicki, pero Resto no se dejaría apichonar, e intentaría replicar aprovechando los espacios. Aquí se agigantó la figura de Pablo “Superstar” Haedo, quien con sus tremendas corridas volvió loco a cuanto defensor se le pusiera delante. En una de las tantas, deja un muchacho azulado anotándole el número de chapa, ve la enorme grieta en la defensa y mete la estocada precisa para Millo, que recibe solo en la puerta del área. El goleador la para, se acomoda, cuando parece que va a definir engancha para hacer pasar de largo a un defensor (muy bien), y sacude violentamente de derecha al primer palo. Desafortunadamente, el remate sale muy al medio y es devuelto por el portero, quien también se queda con el rebote capturado por Manu. Resto ahora sí encontraba huecos por todas partes. Bajo estas circunstancias, el cuerpo técnico decide darle pista a la velocidad del galgo Barone (bienvenido otra vez a las grandes ligas), quien ingresaría por Millo para intentar liquidar el partido. A su vez, se produce el ingreso de Boto, en reemplazo de un muy alto punto del equipo hasta ahí, Ferka. El partido sigue la misma línea, y en otra peligrosísima chance de gol por la izquierda, Fran ingresa desde el costado derecho y no llega a conectar el balón, que se pierde por la línea de fondo. Tras intentar recuperarlo, ensaya un taco cuasi cómico que finalizó en combo: pifia+deglución de arbusto. Lo que ocurrió fue que el divino del juez, en lugar de marcar el evidente saque de meta, interpretó que la jugada era corner. Pablo va a buscar la pelota y yo me acerco para sacarlo, mientras en el área se producía una caldeada discusión que incluía vuelo de tarjetas. Aquí, ocurrió lo bizarro: mientras el juez discutía de espaldas a la jugada, y los jugadores rivales estaban cada uno en la suya, protestando, Pablo juega el balón cortito hacia mí, que lo recibo, y ante tal panorama en el área, me detengo, dando por seguro que la jugada carecerá de validez. Sin embargo, una voz a mi derecha, cual Cani a D10S en el ‘94 me grita “Dale, seguí!!”, ante lo cual no contemplé otra alternativa que tirar el centro, que más que centro fue un buscahombre, ya que iba muy cerquita del arco. La pelota encontró como destino final la cabeza oportuna de Fran, quien de esa manera decretaba el 2-0, y partido liquidado. De aquí en más, quedó tiempo para que disfrutemos un poco del partido. El rival, inmerso en su impotencia, se dedicó a pegar patadas, cuya víctima estelar fue, cuando no, Pablito. Fran se comió un par de goles, y Musgo clavó uno terrible, su primero en Resto del Mundo, tras recibir un pase atrás y pegarle de primera, como venía, al segundo palo. Se te dio Musguito!!! Hace cuánto que no hacías un gol oficial?? Encima golazo. Lástima que estaba todo invalidado, y el partido seguía 2-0. Otra vez será. Así llegó el pitazo final, y la hinchada cantó, festejo, deliró. Señores dejo todo. Me voy a ver a Resto. Porque los jugadores. Me van a demostrar. Que salen a ganar. Que quieren salir campeón. Que lo llevan adentro. Como lo llevo yo.
Primeros 3 porotitos adentro, el Cabe se fue conforme con la actuación de sus pupilos, que supieron batir a un adversario que no mostró gran cosa, y probablemente esté peleando la mitad baja de la tabla, pero que de cualquier modo hay que ganar, ya que si no se hace son los puntos que más duelen. Y Resto lo consiguió, con una producción satisfactoria, sin puntos bajos. Estamos hablando de que hoy por hoy Resto del Mundo es el mejor equipo del Campo? Estamos hablando de que somos campeones YA? Lo único que sé es que estamos a 11 finales de dar la vuelta…

Uno x Uno

Santiago “Alcantarilla” Binicki (6): Casi no le patearon. Se le escapó una pelota de entrada (estaba frío? es pecho frío?), pero después respondió con sobriedad y con llamativa (pero muy positiva) personalidad en lo poco que lo solicitaron.

Francisco “Mula” “Goltz” Di Fabio (7): Sólido como roca, ganó en el anticipo y en el mano a mano. Sin fisuras.

Fernando “Chuleta” Peralta (7): Patrón de arriba, voz de mando de la defensa, ordenó al equipo desde el fondo y fue eficiente cuando tuvo trabajo.

Niquito “Musgo” Muschipinchi (7,5): Una garantía en la defensa. Cuando anticipa, da la sensación de que no hubiese otro jugador en el medio. Clavó un golazo, que vivirá por siempre en la estadística de nuestros corazones.

Ferka “Cobra” Yu (7,5): muy bien yendo al ataque, pasando rivales como conitos, con la potencia de siempre. Cumplió en la posición de volante, donde siempre generó dudas en mucha gente por rendir menos que como lateral.

Pablo "Dirty rat" Boullosa (8): una de las figuras, tomó las riendas del equipo, manejando los tiempos en defensa y en ataque. Con 2 asistencias, este devenido 5 nos hizo recordar al 10 de los viejos tiempos. (gracias Millo!!)

Manu “A máquina” Eiras (8): en un gran nivel. El toque de calidad de siempre, con el sacrificio y la recuperación de pocas veces. Siempre atento al desarrollo natural de la jugada, entiendo el juego como pocos y lo hace hermoso a los ojos.

Pablo “Gol” Haedo (8): la pesadilla de cualquier defensa. Cuando estaba 0-0, apareció para abrir el marcador. Cuando estuvimos en ventaja y con espacios, fue demasiado para los pobres que lo quisieron seguir. Ni con patadas a la rodilla lo pudieron parar.

Millo “Colesterol” Moralejo (6): sacrificio para presionar la salida junto con Pablo, jugó bien con la pelota y se movió bien en ataque. Así, explotó bien los huecos y pudo tener dos clarísimas, pero las desperdició, lamentablemente para él y para el team.

Felix “Botín” Wuhl (6): entró enchufado, se mandó una apilada muy buena, aunque también se dejó comer la espalda en algunas ocasiones. Con las ganas de siempre, se muestra como una firme opción de recambio sin merma de nivel, lo cual es una presión extra para los que arrancaron jugando.

Cesc “Michael Jackson” Barone (6,5): entró y en un ratito mojó. Además, se perdió un par de golcitos, pero se mostró movedizo. Le falta futbol, y se le valora mucho que haya sido su primer partido en cancha grande desde su vuelta. Será clave para pelear en serio.

No ingresaron: Santi Avalle, motivos explicitados en el cuerpo de la crónica, y Coquito, vestido de civil, arribado en el entretiempo, y con un aliento dispuesto a hacer estallar cualquier control de alcoholemia de la Guardia Urbana. Huevo y corazón!

Cuerpo técnico: el Cabe, al no poder ser de la partida por lesión, manejó la batuta desde afuera. Acertó en los cambios.

Hinchada: hay una sola. Hinchada la de Boca las demás son de la bola. Juan Cruz aguantó los trapos, amenazó rivales, robó a un par de peatones en el camino al estadio, le tiró piedras a la Prefectura y le dijo “cagón, corrés de local” a Víctor. Un ejemplo.
La señorita compañera de Pablo, en cambio, se mostró más pacífica, pero no menos incondicional.

lunes, 9 de junio de 2008

Tabla de goleadores

Al igual que el año pasado, se irá editando a medida que nos ocupemos de llenar las redes ajenas. Esperemos que sea más nutrida y variada que la del año anterior.


Pablo: 8
Ferka: 2
Bollo: 2
Cabe: 1
Fran: 1
Millo: 1
Peralt: 1

martes, 1 de enero de 2008

Uno x Uno del año 2007

Bueno, ya cerrado el año de calendario, habiendo ya concluído hace algunas semanas el año futbolístico con éxitos, nos encontramos una vez más para hacer un balance, uno x uno, de los integrantes del equipo que hicieron posible el viejo sueño de jugar en primera. Acá les va:

Alca (12 PJ, 5,18): el guardavalla histórico del equipo tuvo un campeonato irregular. Recibió 7 goles en 12 partidos, lo cual no es para nada una mala marca, y estuvo muy cerca de ser el menos vencido del torneo. Pero aún así, varios de ellos fueron de su directa responsabilidad, lo cual ocasionó dolores de cabeza para todos los miembros del equipo (con sólo recordar la derrota con Ballena Franca, queda más que claro). De cualquier modo, demuestra que tiene potencial de arquero atajador, sacando algunas pelotas de antología. Su presentismo es algo que siempre es para destacarle. Hacía 3 años que no se perdía ni un partido, pero esta vez tuvo que ausentarse nada menos que en la finalísima. De cualquier modo, para mi gusto estaba justificado. Todo el equipo espera más de él para el 2008.

Mula (10 PJ, 6,11): ante la ausencia del líder histórico de la defensa de RdM, arrancó el campeonato como líbero. Tras superar algunas dudas en el inicio (fallas en el partido inaugural), se asentó en esa posición durante la primera mitad del torneo, con buenas actuaciones. Pero en el clásico, el destino le jugó una mala pasada, y tuvo que abandonar el campo por una fractura en su manita. Eso lo marginó de las canchas durante 3 partidos. Cuando parecía que le iba a costar recuperar el ritmo perdido, regresó al equipo para jugar las dos últimas fechas, y lo hizo de buena manera. Así, fue un número puesto para la definición, donde fue figura: gran partido de ida, sin ninguna falla, y correctísima revancha, completando el verdadero cerrojo que fue la defensa albinegra. Para Mula, fue un año consagratorio: procedente de un equipo chico, sin lauros ni grandes méritos, su adaptación a la alta competencia era toda una incógnita, y el muchacho respondió y con creces a las expectativas que había puestas en él. Tiene todo el crédito abierto para el 2008.

Peralt (4 PJ, 6): el señor mariscal acarreaba problemas en su rodilla, y la recuperación le demandó varios meses. De esta manera, se perdió el inicio y más de la primera mitad del torneo, aunque casi siempre acompañó desde el banco. Faltando 4 fechas, hizo su esperado regreso en el partido con Anotala, y no defraudó, pero luego tuvo una muy mala mañana contra Ballena Franca, lo cual hizo dudar acerca de su nivel actual, tras tanta inactividad. Para disipar cualquier duda, se instaló en la cueva en ambos partidos de promoción, y anduvo joya. Sin fallas en la primera, fue bastión en la revancha, aportando su clásico poderío aéreo, demostrando que está intacto, y que volverá a ser una pieza fundamental en la zaga del equipo de aquí al futuro.

Musgo (13 PJ, 6,29): un bastión del equipo. Otro que debutaba, que al principio venía a Resto del Mundo en carácter de salvavidas, y que en base a su constancia, responsabilidad, compromiso y, por supuesto, gran desempeño, terminó erigiéndose en una figura incuestionable, y un titular indiscutido en la zaga. Presente como titular en todos los encuentros (solamente reemplazado en el primer partido), apuntaló al equipo desde el fondo. Terminó de consagrarse siendo figura absoluta en la final, sacando todo de arriba y de abajo cuando el equipo era asediado en busca del empate.
Será también recordado por su naturalidad y afección para murrear sin piedad ni distinción.

Ferka (12 PJ, 6,36): tras un 2006 que lo tuvo marginado de las canchas la gran mayoría del año, la cobra surcoreana volvía, y lo hacía demostrando estar en su mejor momento, tanto físico como futbolístico. Más topadora que nunca, brilló y fue genio y figura, sobre todo en la primera parte del torneo. Figura en el clásico contra la primera, regaló jugadas que quedarán en el recuerdo de todos, como ese slalom entre 4 hombres que casi termina en gol vs Franco Canadiense. Al final del torneo, su rendimiento mermó un poco, pero también hay que aclarar que el cambio de posición, de 4 (su puesto natural, de toda la vida) a 8, en la línea media, no lo favoreció para brillar. Se sabe que tiene que estar, lo cual sumado a los otros 3 jugadores mencionados antes, producen lo que vulgarmente se llama un "lindo problema" para establecer la formación titular de aquí al futuro.

Coco (2 PJ, s/c): tras ser titular la gran mayoría del año 2006, Coco la tuvo dificilísima para hacerse lugar en este renovado y reforzado plantel 2007. La recuperación de Ferka, y las incorporaciones de Mula y Musgo, le quitaron muchas chances de jugar, al punto que vio acción únicamente en algunos minutos del primer partido, y también ingresando desde la banca vs Osde. No obstante, tuvo mala suerte: se bancó ver desde afuera sin chistar varios partidos, y se ausentó justo en los que más chances de entrar habría tenido (contra AFJP, por caso, RdM arrancó el partido con 8 jugadores).

Alberto (2 PJ, s/c): confinado en tierras brasileñas, Chichinho se hizo una escapada a mitad de año, que coincidió justo con dos encuentros de Resto del Mundo. Tuvo la chance de ingresar como volante por la izquierda contra Fríosmonik, cumpliendo una labor aceptable, y jugó todo el partido en buen nivel contra Franco Canadiense. Su aparición fue esporádica, pero suficiente como para formar parte de este ascenso a primera.

Boto (12 PJ, 5,72): arrancó el año como titular, y con el correr de las fechas fue perdiendo protagonismo, conforme figuras de la talla de Fran o Peralt, fueron recobrando su salud. Sólo en un partido no ingresó (primera promoción), pero siempre estuvo presente, con una corrección intachable. Dentro del campo de juego, su labor fue muy aceptable. Como 8 (donde jugó la mayor parte de los partidos), cumplió, sin descollar, y cuando tuvo que cambiarse de banda, o retroceder hasta la zaga como número 4 o 3, también lo hizo sin mayores problemas. Un proletario del futbol, que también dejó un par de perlas para el recuerdo, como pedirle a Coco un cambio a gritos, echarse un pato después de un partido, o pedirle al juez un offside antes de que el juego se inicie. Sin ser titular indiscutido, es una de las almas de este equipo, por sentimiento y compromiso incondicional.

Bollo (13 PJ, 6,20): Capitán y dictador, jugó todos los minutos de Rdm en el torneo. Siguiendo el ejemplo de grandes como Lothar "Lota" Matheuss y Roberto "el toro" Acuña, se fue retrasando en el campo de juego. Su función de 10-enganche perdio terreno frente a la de 5-volante tapón. No dudó ni se quejó al ponerse el overol, le elogiaron más patadas que caños (cronistas tendenciosos) y se adueñó del medio campo en varios partidos. Un poco irregular en la liga (pero sin llegar a defraudar), cumplió con creces su papel en la promoción.
En nombre del futbol que le gusta a la gente, ojalá que en el 2008 le veamos más asistencias, gambetas y creación. Dependerá de como se pare el equipo, y de como se juega en una divisional que conocemos de vista. (Gracias Mula!!)

Santi (4 PJ, 6,50): comenzó el año casi fuera de los planes del equipo. Con el correr de las fechas y las ausencias, se convirtió en una rueda de auxilio de lujo. Jugó 4 partidos, pasando por 4 puestos distintos, sin perder eficacia. Jugó de 3, de 11, de 4, y lo coronó disputando la final como arquero, y encima, con la valla invicta. Otro que, perfil bajo, fue importante cuando se lo necesitó, y prometió volver de su viaje para pelear un puesto (quién sabe cual).

Manu (11 PJ, 5,80): arrancó el año haciendonos pensar que volvería a ser el gran jugador que nos dio el salto de calidad en 2006, cuando lográramos nuestro Scudetto en la C, pero esa imagen tan sólo duró dos partidos. Luego, no gravitaría demasiado en ataque, ni se mostraría tan participativo y fundamental en el juego. Eso, obviamente, repercutió sobre el rendimiento de todo el equipo, que muchas veces descansó la pelota en el morocho, esperando que dibujara con el pincel zurdo. Por supuesto, toques de calidad de un jugador de su talla se vieron constantemente, pero no en la medida que se esperaba y, se sabe, el muchacho de La Boca puede dar. Si 2006 fue el año que lo tuvo como revelación y una de las grandes figuras, 2007 fue para él un año más que irregular, lo cual cobró doble sabor con su sorpresiva ausencia en el último partido, que le negó la chance de celebrar un ascenso que también le pertenecía. Sin dudas, tiene el crédito abierto, y se espera que en 2008 vuelva a ser el jugador clave, el lírico que todos queremos disfrutar.

Cabezón (3 PJ, s/c): viviendo el último tramo de su eterna lesión, recien se encontró en condiciones (bueno, una manera de decir) físicas y reglamentarias de jugar restando dos fechas para el cierre del torneo. En ese marco, y sin continuidad ni estado atlético, vio pocos minutos de acción en los dos partidos que quedaban. En la promoción, entró en el segundo tiempo y tuvo una buena actuación, manejando la pelota parada y marcando mucho por su sector. No se puede analizar demasiado de su año, ya que fue muy breve, pero se presume que, si acondiciona correctamente la parte física (en la futbolística ya está trabajando), es una alternativa al puesto de volante izquierdo, o en su defecto por la derecha.

Casta (4 PJ, 5,00): comenzó con buenas presencias, y alternando el puesto de volante por la derecha con Boto, con discretas actuaciones. Con el correr del torneo, y sumado a algunas ausencias sin aviso, comenzó a perder terreno, e incluso hubo tardes en las que fue al Campo, pero no ingresó. Terminó el año alejado de la titularidad.

Lucas Peralta (2 PJ, s/c): se barajó como alternativa en un momento para ocupar puestos del mediocampo o el ataque, y fue probado vs Deportivo Rufián. No tuvo una mala tarea, pero tampoco deslumbró. Tuvo otra chance vs Anotala, y su rendimiento no fue óptimo. Por otro lado, tampoco mostró el suficiente entusiasmo como para unirse al plantel, al mismo tiempo que las posiciones comenzaron a ser bien cubiertas, por que lo que ya no vio acción.

Fran (8 PJ, 5,78): su año terminó como empezó: pura mufa. No obstante, tuvo sus vaivenes. Tras estar marginado largos meses de las canchas por lesión, comenzó a jugar algunos minutos contra Birra Team. Imprevistos, lesiones, y el plantel corto, hicieron que, rápidamente, el 9 de buena relación con los infantes tuviese que asumir la responsabilidad de ser titular. Por supuesto, le costó mucho. La falta de ritmo y las molestias físicas eran evidentes. Viajes, pequeños inconvenientes y un sinnúmero de menesteres, le hicieron perderse partidos, y lo más importante, no poder agarrar continuidad. Pese a eso, cuando el torneo ya promediaba, se observó una evidente mejoría en su rendimiento. El gran goleador amagaba con volver a ser. Gran partido ante Anotala, aceptables rendimientos con otros rivales, y presencia en la red, arrancando desde una posición poco usual para él, como número 8. Pero una vez más, cuando parecía comenzar a afirmarse sufría otra mala pasada en este 2007 que por suerte para él, ya terminó: una lesión en su rodilla lo obligó a observar las finales desde afuera, masticando bronca, pero con la promesa ya hecha de volver a ser quien supo ser en este 2008 que está empezando. Si el crack cumple con su palabra, y otra vez presenciamos al delantero implacable con la 9 en la espalda, todo es posible para Resto en la A.

Pablo (10 PJ, 6,75): sin ningúna vacilación, la carta de desequilibrio del equipo. Hombre-gol del plantel (8 sobre 15), fue a lo largo de todo el torneo el epicentro de todas las jugadas de ataque, el destinatario de todos los pases, y la referencia para todos los pelotazos. Con sus arranques eléctricos y su gambeta en velocidad, ganó partidos por sí solo (caso Anotala, caso La Chancha con un gol de antología, incluso el gol a los Muchachos de Panelo, que luego terminó en derrota). Ausente durante 3 encuentros por una lesión, coincidió con el momento de mayor zozobra del equipo, cuando la falta de gol era un factor realmente muy preocupante. Su regreso fue una bocanada de aire fresco, siendo la llave para la clasificación a la promoción. Promoción en la cual no tuvo buenas actuaciones (lo cual motivó varias voces -siempre hay algo para criticar...- que lo tildaron de "pecho frío" y hasta de "cagón", los mas osados), pero donde también se lo sobrecargó de responsabilidades, pretendiendo que hiciera todo por sí mismo. Si mantiene su nivel, será otra vez figura. Si el resto del equipo sabe acompañarlo, siendo más incisivo por las bandas, y con mayor presencia para el toque corto, puede ser letal. Depende mucho el desempeño de Fran, que puede potenciar claramente las aptitudes de Pablo, y viceversa. De lo que no hay dudas, es que su incorporación ha sido enormemente satisfactoria y se espera que siga cosechando alegrías para todo el pueblo albinegro.

Millo (12 PJ, 5,50): comenzó el año dando risa con su borrachera, con gol incluído contra AFJP, pero luego esa risa pasó a transformarse en lamento por los goles errados. Pasaron los partidos, y el 7 seguía seco, y ya todos los saben, de goles vive un goleador...
A veces fue más útil para el equipo, a veces menos, pero así se le fue el torneo, con un sólo e insignificante grito, y varios atragantados (ni vale la pena recordarlos). Pero afortunadamente, para él y para todos, se estaba guardando una última carta, que en definitiva será la más recordada: el gol de la final, el gol del ascenso. Con ese pergamino, cualquier crítica que se le pueda hacer al goleador de Resto, queda obsoleta, pero la realidad es que así como en 2006 estuvo encendido, 2007 no lo encontró en su mejor forma. Ahora tiene al lado un goleador acaparador de jugadas, y si bien la dupla se repitió en varios partidos, no llegó a encontrarse para funcionar como tal dentro de la cancha. La recuperación de Fran sugiere variantes también en los puestos de ataque, y por primera vez el 7 tendrá algo de competencia en el puesto (Basile, pueden jugar los 3 juntos!!!).

Hasta aquí, el análisis de los jugadores que hicieron posible que Resto sea de la A, seguramente los mismos que buscarán más gloria en este 2008 que comienza. Esperemos que las disputas internas, los halcones y palomas (me parece que la camiseta 14 va a ir a sorteo, o el caso será elevado al Tribunal de La Haya para que se pronuncie), no interfieran en el franco crecimiento que este grupo humano y futbolístico mantiene. Feliz año para todos los que leen estas líneas, y que el fin de año próximo nos tenga celebrando un título en la A. Soñar no cuesta nada.