miércoles, 25 de abril de 2012

El triunfo, en imágenes

Les ofrecemos las fotos que tomaron nuestras cámaras.


Este es el momento en que The Turret conecta el cabezazo del 1-0. En la imagen se puede apreciar los ojos bien abiertos del goleador, y el gesto técnico para cabecear de pique al suelo.





Como verán, la salida rápida en el tiro de esquina sirvió como distracción para la defensa, y permitió que el Chulo cabeceara solo y con comodidad, tal cual se ve en la foto.


Próximamente estarán disponibles las filmaciones del partido.


Salud RdM!

martes, 24 de abril de 2012

RdM - Anotala: Clásica costumbre

Para los que pensaron que lo de la primera fecha había sido sólo un espejismo y no tenían fe en la continuidad de este blog, acá estamos nuevamente para acercarles a todos los lectores el relato de las epopeyas deportivas que nuestro querido equipo continúa gestando año tras año, domingo tras domingo en las canchas de Puerto Madero. 
Pasó el debut con muchas bajas, mucho equipo improvisado, y un empate que tuvo gusto a poco si pensamos que habíamos empezado ganando, pero que a la larga no fue un mal negocio. Y en esta ocasión, tras un par de semanas de ausencia en las canchas, nos tocaría enfrentar un viejo equipo conocido. Anotala, compañeros de año, equipo al que enfrentamos en las tres categorías, era el rival esta vez. Los viejos nostálgicos de la 7ma habrán recordado también que fue la 12 el primer equipo que enfrentamos en el campo, cuando empezamos a jugar las olimpíadas en segundo año. 
El partido se presentaba, en la previa, como uno de esos en los cuales no hay excusa para dejar puntos. Este cronista volvía a las canchas tras la ausencia del debut, ya sin yeso pero con una venda en el brazo derecho, y se le sumaba el alta de su guardameta habitual, Alca. Así, Musgo podía abandonar el arco y volver a formarse la línea de 3 histórica. En consecuencia, Resto Del Mundo alineó a Alca en la valla. Musgo, Chulo y Ricky en el fondo. En el mediocampo, por derecha Javi, en el medio este servidor, y por la izquierda Alejo. La dupla de ataque se repetiría, con el Tierno Haedo y el Amigo de los Niños. 
El inicio se demoraba por incidentes en el partido previo, y para nuestra sorpresa aparecía un árbitro con acento semi-español (fuentes que entran a la oficina del campo sin pedir permiso afirman que era oriundo de Belice), que dijo venir a reemplazar al anterior, y preguntó a los capitanes cómo eran las reglas del torneo...
Un vez que le dijimos que los tiempos duraban 25 minutos y el orsai se cobraba adentro del área, se hizo el sorteo, cambiamos de arco (Je!), sonó el silbato y comenzaron 50 minutos del deporte más hermoso del fútbol, en una versión un poco menos hermosa.
Durante los primeros 10 minutos, Resto del Mundo prácticamente no tocó la pelota. Y esto no es una exageración. Este cronista agarró una pelota que se le fue al lateral a los 20 segundos de juego, y no volvió a hacer contacto con ella hasta casi la mitad del primer tiempo. Lo mismo corre para los dos delanteros: si entre ambos tocaron 3 pelotas en este período, es mucho decir. Los que más la tuvieron fueron Musgo y el Ricky, lo cual habla a las claras de lo que fue el partido en estos primeros minutos. Y no es que Anotala nos estuviera abrumando con su fútbol, ni mucho menos, pero el partido se daba casi siempre en nuestro campo, trabado, en laterales, corners, pelotazos, despejes, y demás vicisitudes que a la escuadra albinegra no le convenían. Fue en ese momento que Anotala tuvo su jugada más clara: pelota por el centro que abren a la derecha para un delantero que, sin marca, define incómodo, de primera, apurado, y la pelota se pierde mansita pegada al hierro izquierdo del Hombre Alcantarilla. Un sustito que sirvió para que el equipo se dejara de joder y comenzara a imponer condiciones. Javi empezó a agarrar la pelota y tratarla con cariño. Quien les habla tuvo un par de excursiones en ofensiva, uno de ellos con desborde por izquierda incluido que terminó en centro. Pablo también comenzó a recibir de espaldas en 3/4 de cancha y a obligar con su potencia y su habilidad. El partido era parejo ahora, y Resto empezaba a demostrar que tenía más y mejores armas que su rival. Fue entonces cuando una pelota bien jugada por la derecha es cerrada hacia el medio hasta la posición de este humilde mediocampista, que deja atrás su marca y, de frente al arco y con opciones de pase a Fran y a Alejo, elige acomodar su remate con cara interna de botín derecho, buscando el palo izquierdo del arquero contrario, que realiza una notable estirada y evita la apertura del marcador. Ni lerdo ni perezoso, Fran andaba dando vueltas por el área y capturó el rebote, pero rematando débil e incómodo. El arquero estaba vencido y no podía hacer otra cosa que ver cómo su portería era vencida, pero para la infortuna del número 9, un defensor llegó con el último suspiro a ahogar el grito en la línea, y frustrar el primer gol. Poco después, Pablo recupera una pelota cerca del banderín del corner y envía un centro pasado con la zurda. En el segundo palo esperaba el único jugador del Campo que tira tijeras, quien para hacer honor a su nombre, ensaya una hermosa pirueta que nos retrotrajo a un inolvidable gol que hiciera años atrás, aunque en este caso no logró impactar de lleno el balón. Igual vale la intención, gracias por regalarnos belleza, Fran! 
Resto ahora estaba mejor, dominaba las acciones y por momentos encontraba buen juego, en los toques de distinción de Javi, las subidas de Musgo y la asociación con los delanteros. Alejo se cerraba desde la izquierda y aparecía por sorpresa en el área buscando su chance. En una bonita jugada colectiva por la derecha, Fran es habilitado por Javi que, dejando pasar la pelota sin tocarla, deja al 9 de frente al arco para rematar al gol, pero su "la puta madre, cuándo voy a aprender a pegarle con la zurda?!", grafica mejor que cualquier descripción el desenlace de la acción. Otra jugada clara de gol era desperdiciada por RdM. Sobre el final, quedó tiempo para que Pablo haga gala de sus recursos, recibiera con el pecho un lateral, y sacara un zurdazo de mediavuelta, que sin embargo se fue muy desviado. Sólo quedó tiempo para que Javi dibujara un delicioso caño de pisada para adentro contra el lateral, que arrancó aplausos y el delirio de toda la tribuna de exquisito paladar. Pitazo final, se bajó el telón del primer acto y nos fuimos a las canillas con la pizarra aún en cero.
El segundo tiempo comenzó enredado. Resto no podía someter a su rival como en los últimos minutos de la primera parte, y el juego se ensuciaba. El árbitro...qué decir del pobre muchacho? Nunca un tipo dirigió un partido de fútbol tan asustado. Había perdido las riendas del encuentro hace rato. Musgo ya había tenido su encontronazo con el delantero rival, lo mismo Pablo, que respondió a una agresión obsequiando a un defensor una muestra celular líquida de su boca. Anotala no dejó de repartir patadas ante la pasividad del juez, de quien no podemos asegurar que haya tenido a su disposición las tarjetas. El Ricky también se sumaba a las escaramuzas, y las jugadas de gol brillaban por su ausencia. De todos modos, Resto intentaba, con la bocha al piso de la mano de Javi, por momentos triangulando y jugando como hacía rato no se lo veía hacer al equipo. Una pelota le quedó a Ricky, una de las pocas veces que cruzó la mitad de cancha, y desde larga distancia probó al arco (¿?). El tiro llevaba buena dirección, y obligó al arquero a no complicarse y manotearla por arriba del travesaño. En este momento, se produjo una de esas cosas imprevistas que tiene el fútbol y lo hacen tan lindo. Alejo se disponía a ejecutar el tiro de esquina desde la derecha. El cronista se le acerca, para decirle que mejor él vaya a cabecear y yo tiraba el centro, cuando antes de poder decir nada, Ale juega rápido el corner corto. Con la pelota encima, y sabiendo que de pararla, sería atorado por la defensa, tiro el centro al área a lo que salga, con la fortuna de que la pelota cae al corazón de la misma, donde esperaban en filita cual jubilados en el edificio de Ansés, Pablo, el Chulo y Fran. Aprovechando al máximo su 1,90, el líbero del equipo conecta un frentazo de pique al suelo (aunque muchos, entre ellos el mismo autor del gol, dudaran de esto), a contrapierna del arquero, que sube y se mete arriba, pegada al palo, inatajable. Las gargantas se descargaron, todo el Resto del Mundo festejó el 1-0 que ponía justicia en el marcador.
Herido, y sin muchos argumentos, Anotala salió de manera desesperada a buscar el gol que le devolviera la igualdad. Entonces fue cuando se agigantó la figura de Javi, para tenerla, ponerla contra el piso cuando el resto sólo atinaba a sacársela de encima, y darle siempre un buen destino a la pelota bajo su suela. Además, nos regaló otro caño para el deleite. Pablo seguía obligando, casi siempre volcado a la banda derecha, y también permitía respirar a los de atrás. El equipo ahora encontraba enormes huecos para el contragolpe; Pablo recibió sin ningún tipo de marca por la izquierda, y cuando el arquero salió a atorarlo fuera del área, la cambió para la llegada de Alejo quien, solo, sin marca y sin arquero, pifió la pelota y la tiró varios metros afuera de manera increíble. Ahí fue cuando Fran aprendió que los goles se gritan una vez que la pelotita pasa por entre esos 3 fierros pintados de blanco. MUFA! Minutos después, Musgo se manda una escalada por la punta izquierda, una serie de precisos y preciosos toques derivan en la posición del Amigo de los Niños, que de pisada hacia atrás sirve para la entrada franca del jugador más PRO del equipo. Los corazones de todos los presentes se paralizaron. No sólo nos encontrábamos ante la mejor jugada colectiva que recuerde en mucho tiempo, sino que era la más clara posibilidad para que el único jugador de campo que nunca convirtió un tanto, tuviera su tan ansiado debut. Y cual si fuera goleador de origen, el 26 decide definir con cara interna, abajo, al segundo palo. Para el desencanto de la tribuna y de todo el plantel, el disparo se estrella contra el poste y sale hacia el costado. Resto no paraba de desperdiciar situaciones clarísimas, y comenzaba a sobrevolar el fantasma de la tan conocida frase futbolera que habla de los goles errados en un arco...
Afortunadamente, Anotala sólo podía enviar laterales al área buscando alguna cabeza salvadora, y pegar patadas con la obscena complicidad del monigote de negro. Ya no quedaba nada, y la victoria parecía consumada. Sólo faltaba el golpe de gracia. Y Fran la recibe y habilita al Tierno, que con todo el campo, tiempo y facilidad del mundo, inicia su carrera hacia el segundo gol. Enfrenta al arquero, que le regala el primer palo, y cuando define, inexplicablemente la pelota no le pica bien y se traduce en un tirito desviado un metro, picando, tristón. Las puteadas del resto del equipo no duraron mucho porque en ese entonces el árbitro consideró que no daba para más, hizo sonar el pito, y desató el festejo de Resto del Mundo por estos tres puntos conseguidos. 
Se sufrió de más, se perdieron muchísimos goles demasiado claros, pero se jugó con autoridad, por momentos con buen toque, y con claridad en ataque. Falta abrir el arco para definir esta clase de partidos con mayor comodidad, pero esta es la senda. 


Uno x Uno

Alca (6): no tuvo complicaciones ni sobresaltos, la única vez que le patearon, se fue desviado. Sacó bastante bien con el pie.

Musgo (7): aunque por momentos desordenado, muy firme en la marca, anticipando siempre, durísimo en el mano a mano y mostrándose como una salida interesante. Tuvo el gol y lo perdió por poco. Es fundamental, se lo extrañó tantos meses en la defensa.

Chulo (7): de arriba, impasable. En la marca, firme y sin muchos problemas. Su presencia y oportunismo en el área rival valieron el gol del triunfo.

Ricky (5): buenas y malas en la marca. En general controló bien al delantero, pero también algunas veces perdió. Impreciso con la pelota en las salidas.

Javi (7,5): la figura. Siempre propuso, siempre quiso jugar por abajo. La pidió en los momentos más difíciles, y todo el equipo descansó en él. Tiró dos caños hermosos para disfrutar, y no tuvo mayores problemas con la marca por su lado. Gran partido.

Bollo (6,5): al principio no la tocó pero luego logró hacerse más cargo de la pelota, y mantener el equilibrio en la mitad de la cancha. (gracias Musgo -por regalarme puntaje también!)

Alejo (5,5): hizo bien la diagonal para aparecer por sorpresa cuando la jugada iba por el otro lado. No siente la marca pero igual se esforzó para cubrir su zona. Perdió un gol increíble.

Fran (6,5): sin ser aún su mejor versión, corrió muchísimo, se acercó a jugar, colaboró con la presión y llegó al área con chances. Tuvo dos claras y asistió de manera notable a Musgo.

Pablo (6,5): obligó en todas, su marcador debe haber soñado con el 11 blanco. Fuerte, picante, se lo vio bien con la pelota y comprometido con el juego. Lástima que en la última se morfó un gol imposible de errar.

Hinchada: unipersonal, solitaria. El empate en la primera fecha sembró dudas en la parcialidad albinegra, que en esta ocasión no acompañó en gran número al equipo. Sólo JC con su mate del Nacional B se bancó el frío maderense, y disfrutó del jogo que el equipo le devolvió. Esperemos que vuelvan a acercarse masivamente después de esta victoria. 

Traidores (2): Casta y Boto. Uno, convocado y confirmado para jugar, ni se mosqueó. Aún esperamos explicaciones. El otro, todavía lesionado pero en franca recuperación, "se quedó dormido". Dormidos se quieren quedar ahora, cagones....


martes, 27 de marzo de 2012

RdM - MVN: Volveremos y seremos goles

Qué lejos parecían haber quedado las épocas que entre lunes y miércoles todo el equipo esperaba que este humilde espacio virtual se actualizara con las historias de un nuevo capítulo de una pasión que lleva casi una década! Recuerdo con nostalgia el 2007 del ascenso a la A. La promoción ganada con el olfato rebotero-goleador de Millo. Recuerdo con agridulce sabor la espina clavada del 2008, primer año en la A, donde lo tuvimos y se nos escapó faltando tan poquito. Aquellos fueron los momentos de gloria que Resto del Mundo se siente obligado a recuperar. Después vinieron los altibajos. La ilusión del 2009 que nos tenía cerquita, las lesiones que nos terminaron de derrumbar. El indigno final con no-presentación. El malísimo arranque del 2010. El momento en que Pablo dejó de ganar partidos solo y nos dimos cuenta que había que ayudarlo. El día que dijimos "así no podemos jugar más porque nos vamos al descenso", cambiamos esquema y no perdimos más. Los 11 partidos invictos. La vuelta de Casta (hijo pródigo), la aparición de Alejo, que no necesitó ser de la 7ma para entender una paternidad, y clavar una volea memorable. La lesión de Millo y otro año naufragando...
Y aquí estamos. 2012, e intentando recuperar este espacio olvidado para todos los que comparten el sentimiento de llevar la cruz negra en el medio del pecho blanco. Pero este año arrancaba distinto a todos. En vez de enrollar las vendas y ponerlas en el bolso, busqué un cinturón y me arremangué la camisa. Me subí al auto con los de siempre, hice el camino habitual, pero con una sensación muy distinta. Recordé el debut contra 13 noches, el golazo de Alberto. Las veces que esguinzado y en una pierna, me puse la tobillera, un par de aditivos farmacéuticos y me metí en la cancha, como siempre. Las miles de veces que moví cielo y tierra para que no coincidan los horarios con los partidos en Ciudad, con algún cumpleaños, reunión familiar, o lo que fuera que se quisiera poner en el medio para no dejarme jugar para Resto. ¡Los partidos de Boca que me perdí! Y tantos otros donde llegué arruinado o sin dormir. Pero esta vez -algún día iba a tocar- era distinta. El yeso imponía su lapidaria presencia, y no dejaba alternativa: había que mirarlo de afuera, y por primera vez en 8 años y más de 100 partidos sufrir en carne propia lo que es estar del otro lado de la línea de cal.
Pero bueno, después de esta introspectiva y narcisista introducción, vamos a hablar un poco del partido. Resulta que Ferka sigue roto y en EE.UU. Que el Cabe aún no volvió de Nueva Zelanda. Y que, para colmo, Manu se nos fue por un semestre largo a Barcelona. Si a eso le sumamos que hace un mes me rompí el brazo, se complica el panorama. Y si, encima, unos días antes de que arranque el torneo, el Alca manda mail y avisa "miren que me voy de vacaciones y vuelvo el 30", mierda, estamos jodidos. Y si, para hacerla completa, la noche anterior Boto manda un mensaje diciendo que se destrozó el dedo gordo y no puede caminar, y a pesar de pensar que está faroleando, lo ves entrar rengueando al campo, la puta madre, estamos al horno mal.
Pero había que sacar la cara, y enlistar a nuestros mejores hombres para el compromiso de las 12 horas frente a MVN, rival de jerarquía, al que por esas cosas lindas que tiene el fútbol, desde que llegamos a la A tuvimos de hijos, sin perder un sólo partido, y enarbolando una racha de 3 victorias al hilo. En mi rol de DT (y sin demasiadas alternativas), dí la formación inicial. Musgo como improvisado guardameta. Chulo Peralta de líbero, con Santi y Ricky DFR como laderos. En la mitad de la cancha, Casta por derecha, Javi (haciendo su debut absoluto con la camiseta albinegra, bienvenido a esta gran familia!) y Alejo por izquierda. Arriba, una dupla que promete devolver muchas alegrías: Pablo Esteban (usando la 10) y el Amigo de los Niños. El árbitro, una versión un poco más gorda del entrañable Pablo Lunati, hizo sonar el silbato, y comenzó a rodar el fóbal en Madero Harbour.
De entrada, a Resto le costó hacer pie en la cancha. El equipo rival dominó las primeras acciones, y nuestro conjunto mostró un defecto que sería una constante durante todo el partido: la dificultad para rechazar cuando la jugada se complicaba cerca de nuestro arco. De esta manera, costaba poner el balón lejos del representante de la derecha porteña del equipo, y por lo tanto se sufría en campo propio. Los primeros minutos del partido tuvieron esa particularidad, hasta que en una de las primeras aproximaciones, la pelota le llegó a Pablo por el medio del ataque, a unos metros del área. El ex 14 la aguantó, giró, trabó, guapeó, eludió, y cuando el arquero sesentista salía desesperado a atorar, definió cruzado, con frialdad y maestría, lo que no nos dejó alternativa que contemplar como la bola entraba despacio y dando saltitos junto al palo izquierdo del guardavalla. Gol, golazo de Resto del Mundo, que se ponía en ventaja en la primera llegada de la tarde, antes de cumplir los 10 minutos de juego. La numerosa hinchada festejaba, y se emocionaba con nostalgia por volver a ver un gol de los que Pablo los había acostumbrado a meter con frecuencia en otros tiempos. El partido estaba 1-0, y a partir de allí el trámite iba a cambiar. Javi se hizo dueño de la pelota en la mitad de la cancha, distribuyendo con criterio. Fran se asociaba con Alejo y Casta, mientras que las subidas de Santi por izquierda contribuían al manejo de pelota que el equipo realizó en este pasaje del partido. Pablo pudo aumentar la cuenta en una jugada similar a la del gol, aunque esta vez no llegó a definir. Casta recibió solo un buen pase cruzado, y no se animó a rematar desde ahí, y hasta el Ricky cortó un avance y, cual Luisito Medero contra Platense, tomó la lanza, la peleó, se mandó, gambeteó, y cuando todo el público había entrado en un éxtasis infernal y se preparaban para golpearse las cabezas unos a otros, fue cruzado antes de poder convertir el gol más memorable de todos los tiempos. En ese momento, el DT se lamentaba, por la situación de gol desperdiciada, y por la perspectiva de tener que soportar el relato de dicha jugada una y otra vez por parte de su concubino. Como verán, Resto dominaba las acciones, y le falta abrochar el segundo tanto que inclinara la balanza definitivamente. Pero tal como había sucedido antes, pero a la inversa, en el mejor momento albinegro, llegó el empate. Córner a favor que hicimos corto (ya nos ha enseñado el ginecólogo de la gran nariz, que córner mal pateado es gol del contrario), la pelota sale del área, de lanza la contra, el 9 la aguanta ante la atenta mirada de la Mula, y con gran panorama y calidad, cruza el centro hacia la derecha para la entrada del 10, que cabecea solo, de pique al suelo y cruzado ante la salida de Nicolás Miguel Ángel Félix María, que nada pudo hacer más que contemplar en primera fila cómo el balón daba contra el palo e inflaba las mallas, para decretar la igualdad. Quedó tiempo para una hermosa entrada de Javi contra el lateral que le valió su primer cartao amarelho en Resto. Que sean muchos más!! Así concluyeron las acciones de este primer tiempo, en donde los dos equipos tuvieron su momento de dominio.
Bueno, se los anticipo para no crear falsas expectativas: el segundo tiempo fue una cagada. Resto del Mundo acusó el cansancio y la falta de estado de casi todos sus players (recordar que, por caso, su delantero con más carisma y más amigo de todos los niños, Fran, venía de una prolongada inactividad de 4 meses). Javi, de buen primer tiempo, perdió presencia en el medio, y de esa manera el equipo perdió la pelota. La imagen de este segundo tiempo fue la de RdM intentando rechazar, que la pelota salga defectuosa, y que un lateral llueva en el área albinegra. Musgo se mostró seguro de arriba y, sin complicarse, sacó todo lo que pasaba cerca. Arriba, poco para destacar. Pablo pateó un tiro libre casi con 3 dedos, que salió muy cerca del ángulo del hippie que sólo miraba. Con el correr de los minutos, y ante la pasividad del árbitro, el partido comenzó a calentarse. A mi juego me llamaron, dijo Pablito, adicto al roce, y entró en duelo con casi todo el otro equipo, que se peleaban entre ellos para ver quién tenía más ganas de sacudirlo. Todos luchaban, todos metían, pero se jugaba cada vez menos. Faltando 10 minutos, Casta dejaría su lugar para el regreso del Gordo Millo, que aportó la nota de color sosteniendo sus rubios rulos con una llamativa y dudosa vincha naranja, ideal para la sección Malvestiti de En Una Baldosa. El brasilero que lleva la 4 no pudo aportar mucho, pero peleó y demostró que, por ahora, su rodilla responde.
No habría tiempo para más. Fin de las acciones en la cancha 1, puntos repartidos, y un debut que sirve para agarrar fútbol (se nota que a varios les pesa la falta de contacto con la pelota), para tomar confianza, recuperar algunos soldados, y sumar, ya que como bien sabemos, en el torneo que entrega dos puntos al que empata, cuando no se puede ganar, no es un mal resultado. Queda la bronca por saber que después del 1-0, el partido parecía servido en bandeja para ampliar la diferencia y abrochar los 3 puntos. Habrá que corregir algunas distracciones, pero la ilusión está nuevamente en marcha y, no me preguntes por qué, este año tiene un olorcito especial...


Uno x Uno:

Macri (6): no tuvo nada que hacer en el gol. Después, no le patearon, y en las que iban cerca del arco, no se complicó y sacó al córner. Cumplió.

Ricky (5): tuvo buenas y malas. Controló bastante bien al 9, metió buenos cruces, pero también durmió en algunas y estuvo (estuvo? es?) impreciso con la pelota.

Chulo (5): no tuvo grandes fallas, pero tampoco estuvo fino. Flojo en los rechazos, especialmente de cabeza, su fuerte. Necesitamos que ordene más la defensa.

Santi (6): a veces desordenado, pero firme en la marca y pasando al ataque para ser descarga cuando pudo. Quedó a mitad de camino en el gol.

Casta (5): de buen primer tiempo, llegó mucho por la banda. En el segundo se quedó un poco.

Javi (6): muy buen primer tiempo, manejando la pelota y marcando mucho. Algo condicionado por la amarilla, en el segundo perdió presencia.

Alejo (5,5): intentó acompañar siempre a los delanteros. Metió siempre.

Fran (5): destellos de su calidad, fue su primer partido en varios meses. Cumplió, con mucho sacrificio para el equipo.

Pablo (6,5): gran jugada para marcar el 1-0. Después, peleó más de lo que jugó, pero fue siempre la referencia y carta del triunfo.

Millo (5): casi no la tocó, pero sirvió para que vuelva. Jugó sin miedo.

DT: nervioso, transpiró más que algunos players (y que algunos partidos en que fue jugador)

Hinchada: numerosa, colorida, con el retorno de viejas glorias que hicieron emocionar a propios y extraños. Sandra, Boto, Néstor, el Gus (te queremos todos los domingos) y el retorno del hijo pródigo, el Sandokán de Puerto Madero, JC.


N de R: al cierre de esta edición, fuentes allegadas confirman que la lesión de Boto sería una fractura de dedo gordo, y lo alejaría de las canchas por lo menos por un mes. Desde este espacio te decimos: sos un pelotudo, pero recuperate cuanto antes que RdM te necesita! Fuerza.

lunes, 26 de marzo de 2012

sábado, 10 de abril de 2010

Se renueva la ilusión




Pasó un año falopa, torneo falopa, lluvia falopa, gripe falopa, lesiones falopa, juego falopa, compromiso falopa... Pero la nueva temporada se avecina, y nos vuelve a picar ese bichito que convierte a la semana en una excusa para llegar al domingo. Con la ilusión de siempre, con las ganas renovadas, Resto se encuentra de pretemporada en Tierra del Fuego, donde realiza doble y hasta triple turno para ponerse a punto desde la parte física y futbolística. El equipo ya jugó 5 partidos amistosos, está invicto y muestra un gran nivel. Desde aquí, le damos comienzo a la temporada 2010, deseando que el fin de año nos encuentre unidos, como siempre, celebrando el scudetto y tomando champagne en Cocodrilo. Salud Resto, bienvenido.

viernes, 18 de diciembre de 2009

RdM – Osmonik: la tienen adentro

Donde más les gusta.





El 2009 ha sido un año atípico en muchos sentidos. Una anormal demora en el desarrollo del torneo juntó muchos partidos en esta última época del año, donde Resto del Mundo debía definir su suerte en pocos días. Por otro lado, este blog, siempre acompañando al equipo desde sus primeras incursiones en la B, con el mismo grado de excelencia y compromiso que el team mostró en la cancha, en este caso sufrió una notable decaída, a raíz de menesteres propios a la organización del staff que no viene al caso explayar en estas líneas. Se han perdido los relatos del cómodo triunfo frente al Petrolero (3-0), de la crucial victoria por la mínima frente a MVN, y mucho más aquí, el decepcionante 1-1 ante Ballena Franca, y la demoledora derrota frente a Sfidenze (0-1) que nos alejó definitivamente de la chance de ser campeón. Esta seguidilla de partidos no pudo ser menos oportuna. A las dolorosísimas y ya definitivas bajas de Ferka y del Amigo de los niños, players que no han visto acción en lo que va de la temporada por sendos problemas en la articulación tibio-femoral, se les sumaron para este desenlace la ausencia espiritual del señor Ezequiel Moralejo (esta columna se reservará comentarios acerca de dicha situación), y la sensible indisposición del artillero, as de espadas, genio y figura de este team albinegro, hablo del señor Pablo Esteban Haedo, quién acusa una pubalgia que lo marginó de las canchas justo en el momento de encarar esta recta final del torneo. Estas dificultades en el armado del equipo (y principalmente en la evidente carencia de delanteros), complicó mucho las cosas, y el resultado estuvo a la vista. Se perdieron muchos puntos, el campeonato resultó inalcanzable, y el viejo sueño quedó, una vez más, hecho trizas.
Pero el año aún no había llegado a su fin. Resto del Mundo debía cargar todos estos problemas a cuestas, y encarar el día sábado 12 de diciembre, bajo el intenso calor casi veraniego de esta querida ciudad, el choque cara a cara contra su par osmonikeano. Obviaré comentarios que introduzcan a algún lector desprevenido a este enfrentamiento (para más datos, remitirse a los duelos 07 y 08 narrados en este mismo blog). Resto del Mundo debía esta vez responder al llamado de la historia, que bajo el frío y riguroso análisis de la estadística, arrojaba una verdad: pese a haber realizado más ricas y mejores campañas, de cosechar más lauros y menos decesos que su rival, nunca en la era ex alumnos había podido vencer en el mano a mano al equipo gris. Un tibio empate y dos dolorosas derrotas por idéntico marcador (1-2) completaban el historial hasta este sábado.
Entonces, Resto alineó a sus mejores –y únicos, seamos buenos- hombres en la cancha; tripa, corazón, y sin más que eso salió a la cancha. Alca en la valla; la línea de 3 sale de memoria hace 3 años, Mula, Peralt y Musgo; en el medio, Boto por la derecha, Manu como volante central, y Santi por la izquierda; arriba, un improvisado delantero, quien acerca estas líneas a todos ustedes, y el Cabe de punta-punta. El esquema había fallado en el partido con Sfidenze, y por lo tanto se buscó liberar un poco más a Manu, con la intención de conectarse más con los delanteros, y hacer que tanto Boto como Santi le cubran más la espalda al talentoso número 15. Perdí otro sorteo, primer tiempo atacando hacia la reserva, y a rodar el fuchibol en la cancha 1.
El partido comenzó como siempre, parejo. De movida se notó que a Resto le costaba llegar con gente. Manu arrancó activo, jugando, tocando y pasando al ataque, pero costó de entrada hilvanar alguna jugada de peligro. El rival en cambio salía con pelotazos jugados prolijamente. Los delanteros recibían de espaldas y descargaban de primera con bastante criterio, y así iban sumando gente en ataque. Una constante de este primer tiempo se hizo presente desde el arranque ya: a Resto le iba a costar mucho salir de posición defensiva, ya sea por desinteligencias en la última línea, por exceso de confianza o por perder los rebotes en el medio. Sin embargo, el primer peligro de la tarde lo generó Resto del Mundo. Una infracción sancionada en el borde del área, bien volcado hacia la derecha, fue la primera aproximación. El cobro era indirecto, por lo tanto, luego de una ceremonia interminable a cargo del árbitro y de los integrantes de la barrera, Manu tocó cortito para el Cabe, que castigó con zurda. La pelota se estrelló contra el primer poste y fue devuelta con fuerza. Lo tuvo Resto pero no pudo ser. En la siguiente jugada, el corner desde el mismo sector es rechazado a medias, deriva en este humilde servidor, que remata incómodo y muy defectuoso, pero el balón encuentra la humanidad del Cabe nuevamente al ingresar al área, que corrige su trayectoria con oportunismo y precisión, y obliga a la notable estirada del arquero. Así se ahogó el primer grito de la tarde para Resto del Mundo. Fuera de esto, las acciones en esta primera parte fueron comandadas por el equipo que nunca ascendió a primera. Tiros libres no riesgosos, algún que otro cabezazo que prendió la luz de alerta, y principalmente la presión sobre los defensores antes mencionada. Iban a contar con una chance de gol clarísima: jugada por izquierda que no recuerdo, pelota que cruza con cierta lentitud a la derecha, para que ante la mirada atónita de todo el equipo, excepto del Alca, el balón quede servido ante la entrada de un delantero, que remata alto y con violencia. Afortunadamente, el guardavalla restista salió con notable velocidad a atorar, y, con sus brazos en alto, realizó una parada formidable ante el potente disparo con inequívoco destino de red. Impresionante.
Un tiro libre desde la izquierda ejecutado con precisión por el rubio Avalle (detalle no menor) quedó justo para la entrada en soledad del señor de las alturas, Chulo Peralta, que por no abrir bien los ojos, casi casi que pifió el testazo que podría haber abierto el marcador.
El primer tiempo se extinguió, con un Resto del Mundo bastante partido en sus líneas, sin poder encontrar la pelota en el medio, y levemente dominado por su rival, que sin ser muy claro, tenía el dominio del territorio.
Luego de unas charlas de regadera entre los players, el equipo dispuso un cambio táctico para el segundo tiempo. Consistió en correr a su habitual puesto por la izquierda a quien suscribe, moviendo levemente a Santi hacia el medio para ayudar a Manu, y así intentar copar la mitad de la cancha, zona donde Resto del Mundo estaba perdiendo la pulseada. El Cabe iba a quedar muy solo arriba, es cierto, pero la intención era manejar más la pelota y llegar acompañando. A la postre, se vería que la variación surtió efecto. Resto salió mucho más decidido a jugar este segundo tiempo. El desarrollo de las acciones se dio en su mayoría en el campo rival. Alca era casi un espectador, y si bien las ocasiones de gol brillaban por su ausencia, el equipo estaba mejor parado, el balón circulaba con mayor fluidez, y Resto dominaba levemente.
Entonces, promediaba la segunda etapa y los equipos no se sacaban ventajas. Algo tenía que pasar para sacudir la modorra. Y pasó que Resto dispuso de un tiro libre cerca de la banda izquierda del ataque. Santi se preparó para ejecutarlo. El rival no dejaba a nadie para el contragolpe, por lo cual el caudillo Musgo instó al zaguero quemero a entrar a bucar al área. La pelota fue cruzada, pasada, donde estaban las parejitas formadas buscando el cabezazo. El arquero salió disparado al ver tirado cerca del lateral un cupón vale por un alisado definitivo de pelo gratis, y no contó con que así iba a dejar, una vez más, su valla, tesoro más preciado, desprotegida a sus espaldas. Tampoco contaba, por supuesto, con que el emperador de las alturas, el patriarca del juego aéreo, el metro noventa y uno de pura chuleza, se iba a elevar más que todos, devolviendo la pelota para el primer palo, en donde la Mula, que al haber entrado desde el fondo no tenía marca alguna, conectó con el parietal a la redonda, para hacerla ingresar mansamente por el medio del arco, y desatar el grito en todas las gargantas albinegras.
Resto abría el marcador. Lo merecía, por el par de chances del primer tiempo, y por el juego y actitud del segundo. Festejo, y a rearmar las líneas. Con la ventaja en el tanteador, RdM jugó sereno, con aplomo. Manejó la pelota, tocó, marcó, se defendió con la tenencia, como marcan los libros, generó infracciones, y tuvo tiempo para llevar peligro una vez más, con una jugada brillante: un par de toques sobre la izquierda, pelota que deriva en mi persona, pase al medio hacia Boto, que de primera y magistralmente, asiste de taco a la entrada por izquierda de Manu. El morocho que lleva la 15 remata débil y el disparo es contenido por el guardameta. Pablo, que ya estaba en cancha para jugar unos minutos pese a sus dolores, esperaba por la derecha, aunque Manuel nunca lo vio. Osmonik no inquietó nunca más. Sólo tuvo tiempo para que el portero saliera otra vez lejos de su arco, pero esta vez para cortar una jugada de peligro comandada por Manu. Pido disculpas por no poder narrar la jugada al detalle, pero algún transeúnte me tapó la visión. Lo que aparentemente ocurrió es que Manu llegó primero a la bocha, y el muchacho rival, sumido ya en la impotencia total, lo derribó, precipitando su salida del terreno de juego y acrecentando aún más la frustración gris-tristeza.
No hubo tiempo para más, el juez pitó el final, Resto festejó, el rival protestó, tal vez buscando una explicación a la inflamación anal, tal vez para obtener, ahora sí, un protagonismo que en el transcurso del partido nunca tuvo. Da igual, los 3 puntos son albinegros, como manda la lógica. La casa está en orden: la heladera en la cocina, el inodoro en el baño, y la tanga gris tirada al lado de la cama.
Como equipo grande que es, Resto no salva el año como otros han salvado lustros enteros con victorias similares a esta. Se sabe que por momentos se ha jugado realmente mal, que el compromiso este año no ha sido tan intachable como en otras temporadas, y se apela a un guiño de la buena fortuna, para que no nos deje tan diezmados en cuanto a lesiones se refiere. La grandeza restista exige el año entrante estar una vez más peleando ahí arriba, y resulta casi una obligación esta vez conseguir el tan ansiado título. Pero mientras tanto, esta victoria nos dibuja una sonrisa. Y vamos Resto, con huevo vaya al frente.

Uno x Uno

Alca (7): una atajada monumental, un centro muy complicado que sacó muy bien al corner, y voz de mando en todo momento. Gran partido del n° 1.

Mula (7): en defensa, seguro, aunque dio algunas libertades para jugar de espaldas. Pero su indudable aporte fue el gol del triunfo. Su aparición fantasmagórica valió 3 puntos.

Peralt (6,5): muy seguro como siempre de arriba, impuso su presencia en el área rival. En el primer tiempo tuvo una muy clara, y bajó con maestría la pelota del gol.

Musgo (5,5): menos firme que otras veces, igual completó una buena actuación. Algunas salidas excesivamente líricas pudieron significar más de un dolor de cabeza.

Boto (5,5): armó bien el mediocampo para recuperar en el segundo tiempo, y siempre buscó asociarse para tocar. Un gran taco fue el toque de calidad de la tarde.

Manu (6): muy activo en el primer tiempo, pasó al ataque y llegó a posición de gol. Hizo expulsar un jugador.

Santi (5): algo perdido en la primera etapa, se afianzó en el complemento y fue importante en las pelotas paradas.

Bollo (5,5): la vio pasar de largo en el primer tiempo. Acomodado a la izquierda en el segundo, manejó mucho más la pelota, con cierto criterio.

Cabe (6): exigió dos veces en el primer tiempo. El la segunda etapa, muy solo arriba, se las rebuscó para aguantar la pelota de espaldas y descargar.

Pablo (-): ingresó faltando 5 minutos, y bancó bien un par de bochas para que pase el tiempo lejos de nuestro arco.

Hinchada: numerosa y calurosa. A la firme e incondicional presencia del rubio amigo de los niños, se le sumó el retorno de Aladdin, la presencia ya infaltable de las chicas Carla y Yami, y la nota de color, Gusano, quien llevó orgulloso los colores albinegros en el pecho. Emocionante.