Luego de algunas diferencias en el plantel de cronistas de este tan leído blog, uno no puede más que reafirmar la ya gastada máxima "si querés que se haga bien, lo tenés que hacer vos mismo". Esto va dirigido a todos los conchudísimos conchudos que no ponen ni un gramito de amor, ni un mililitro de sangre por el equipo una vez que se abandona el reducto maderista. Pero bueno, ajo y agua que las cosas son así.
Me dignaré a llamar lo anterior un "párrafo introductorio" para sumergirme directamente en los hechos del partido. La formación, con algunas ausencias suplidas de maneras no poco extrañas: Santiago "Alca" Binicki en el arco, Fernando "The Kobra" Yu, Nicolás "Prosegur" Muschitiello (es así?) y Alberto "Chichinho" de Paola la defensa, en el mediocampo Félix "Botomágico" Wuhl, Pablo "Ratasucia" Boullosa y Santiago "Raza aria" Avalle. La dupla atacante, por ausencia del otro rubicundo, conjugaría a Francisco "Chipi" Barone y a Pablo "Vértigo" Haedo.
Comienza la contienda. Todos estábamos luciendo nuestras hermosas y bruñidas canilleras por la poco consecuente determinación del torneo; algunos mentían con versiones infantiles, cuyo espectáculo divirtió al árbitro del partido. Sin embargo, por alguna razón que algunos quizás encuentren incomprensibles, el verdadero interés estaba en la pelota. Siendo así, a los escasos minutos de la primera mitad, llega un pelotazo que Mr. Vértigo logra dominar para luego encarar hacia la valla rival. Haciendo una deliciosa pared con Fran, entra Pablo con la pelota dominada a la puerta del área por el sector derecho y sin notar que su compañero del último tercio de la cancha estaba en la mayor de las soledades y en una posición inmejorable, chuta directo hacia el portero setentista que logra desviar el remate. Resto avisaba. Pocos minutos después, Dios (o Pablo Haedo para aquellos no creyentes) hace un "copy paste" de la jugada anterior, sólo que por la otra banda. Una vez más el tiro es frustrado por el guardameta. Para demostrar que el Resto tiene muchas alternativas, no pasaría mucho tiempo hasta que le tocara al Chipi Barone demostrar sus cualidades. Llegando al borde del área mediante unos toques muy lindos con Raza Aria Avalle, la pelota le queda presta a ser atizada por su botín: los del Hilton la vieron adentro.
Después de este resumen de tres jugadas, todas dentro de los primeros 10 minutos de juego, el lector probablemente se esté preguntando a qué hora llegarán los goles. Y fue en una jugada por la banda, protagonizada por Santiago Avalle, que al culminar en un centro, deja un manjar para el pie de nuestro 10, que se toma su tiempo y finalmente arremete contra la redonda que se introduce, obediente, cerca del palo del arquero. Gol y delirio, a puro grito, Bollo le propina un sincero cross al omóplato de Félix Wuhl, que en su felicidad quiso acercarse a felicitar a su amigo. Nunca más.
Una vez finalizada la búsqueda de la primera conquista, el primer tiempo perdió todo tipo de atractivo. De todas maneras, la cuenta de lo restante era breve por lo que pronto se escuchó el pitazo que mandó a los dos equipos directo a las canillas. Resto había sido superior y ganaba con toda justicia.
Luego de sendas instrucciones por parte del Turco Mulhamed, nos aprestamos a comenzar el segundo tiempo, con la idea de ganar o ganar tatuada a fuego en la frente. Francisco me prometió un gol en confidencia y se abrieron las puertas del complemento. La tradición de Mengele se extinguía en el entretiempo con la salida de Santi Avalle y el ingreso de Manuel "Soy Buenísimo" Eiras que pasaría a desempeñarse por la banda izquierda del mediocampo. La primera jugada digna de comentario fue una beneficencia de Santiago "Alca" Binicki, que frente a una pelota que no proporcionaba ningún tipo de peligro directo pensó "Esto no puede quedar así!!!". Acto siguiente, un horripilante y terrorífico rebote (mano-cara) deja a uno de los delanteros opositores en una situación mejor que la de un penal. Gracias al Señor, su remate fue cubierto por nuestro arquero de bienestar. Los siguientes rodares del cuero vinieron y se fueron sin demasiada importancia hasta que de un brillantísimo pase, gracia de las canilleras de Botomágico Wuhl, le deja la pelota a Vértigo Haedo que después de una finta digna de un compilado de youtube deja atrás a su marcador y comienza su tránsito libre por el campo rival. Llegando al área, cuando uno de los defensores sale a su encuentro, le tira el centro atrás a Fran(Cisco Sistems) quien, mientras trata de dominar y cuidar el balón, es víctima inocente de una patada enemiga: Penal. Pelota quieta, Pablito Haedo, disparo, gol. La efusividad de su festejo fue casi nula. A partir de este momento, la defensa del Franco Canadiense Fútbol Club (FCFC) se transformó en las noches de los días de semana por canal trece. Quedan por destacar 4 (cuatro) jugadas más a cuyo comentario me abocaré con mayor brevedad, ya que el partido estaba cocinado y prueba de ello era la tranquilidad de los jugadores. La primera de ellas fue un espectacular, quizás me atrevería a decir brillante, desborde del Botomágico por la banda diestra que cuando llega a los lindes del área escucha el grito de "al segundo palo, al segundo palo!!". En el instante en el que esta información llega a su oído, esta fuente desbordante de fútbol arroja un centro de precisión milimétrica a Fran que lo dilapida sin reparos. Un poquito más adelante, una falta criminal en la puerta del área por parte del autor del primer gol, el hediondo roedor, les otorga a los ya desmoralizados jugadores de camiseta verde una situación de altísimo grado de peligrosidad. Sin embargo, luego de dos remates y dos rebotes, el pequeño animal con problemas de higiene logra despejar el peligro y darle una posibilidad de gol a su tocayo, que no sabe aprovechar. La tercer jugada importante, el tercer gol, llega luego de un despeje de The Kobra, afianzado ya en el lugar de la figura del equipo, que recibe Vértigo Haedo. Luego de un rápido escape de su ralentizado marcador, se acercó con total comodidad al arquero y lo venció con un fácil remate al segundo palo. Débiles aplausos fueron toda la fiesta con la que se recibió la dopieta del delantero albinegro. Por último, y a modo de frutilla del postre, el público del Resto fue testigo de un avance vehemente fraguado con la potencia y la habilidad de los pies de la figura, Fernando Kobra Yu, que luego de dejar a tres rivales en un espectacular display de fútbol en su estado puro, queda enfrentado con el arco y su guardián y parecía que estábamos a punto de ver un golazo increíble del que se hablaría por los años de los años. Lamentablemente la pelota se fue cerca del primer palo. Suena el pito y a disfrutar de la victoria.
No hay mucho que comentar a partir de este nuevo triunfo. Se ganó bien, jugando y tocando, como el Resto sabe. Sólo queda comentar que Millo no estuvo por cuestiones geográficas y Coco por cuestiones cocales; y también la casualidad de que cada vez que se goleó, el Rubicundo y el Chimpancé tuvieron ausencia total o parcial, como aquel partido contra AFJP.
Pero sea como sea, se ganó una final y estamos muy bien posicionados para asumir el resto del torneo. Escasos puntos nos separan de la cumbre (aunque con el sistema de puntaje de la liga esta información sea menos significativa de lo que parece) y una promoción de ascenso se comienza a dibujar en nuestro futuro. Habrá que salir con la misma mentalidad una y otra vez, a demostrar el fútbol de alto, altísimo vuelo del que somos capaces. Quedan cuatro partidos y cualquier cosa inferior a un triunfo en cada uno de ellos es resignar puntaje del que no estamos en posición de prescindir. Solamente nos queda una arenga general, un beso, un abrazo y tres gritos de gol que seguramente resonarán en los oídos de nuestros futuros contrincantes.
[RdM]
lunes, 10 de septiembre de 2007
domingo, 9 de septiembre de 2007
Uno x uno
Santiago "Alca" Binicki (6): Seguro, en general bien. No se lo exigió demasiado y se mandó alto cagadón con el rebote que dio en el segundo tiempo, pero arregló su propio error.
Fernando "The Kobra" Yu (8): La figura. Inclemente, impasable, increíble. Su derroche de virtuosismo al final del partido nos muestra que está en su mejor momento físico y futbolístico.
Nicolás "Prosegur" "Musgo" Muschitiello (6): Muy bien de arriba y de abajo. Transmite seguridad.
Alberto "Chichinho" de Paola (5): Un poco perdido por la falta de fútbol, no pudo explotar su velocidad, pero en general bien. Salvó un gol.
Félix "Botomágico" Wuhl (6): Presionó mucho en la marca e hizo su aporte al ataque. Bien.
Pablo "Ratasucia" Boullosa (7): Hizo el primer gol. Casi siempre apareció en donde lo necesitaban pero exceptuando su tanto no gravitó tanto como puede en ataque.
Santiago "Raza Aria" Avalle (6): Jugó un solo tiempo y tuvo sus momentos. Se asoció bien con Fran.
Francisco "Chipi" Barone (6,5): Se esforzó mucho y tuvo sus momentos de recompensa. Le hicieron el penal. Se pierde un gol solo contra el arquero.
Pablo "Vértigo" Haedo (7,5): La carta de ataque más importante del equipo. Toda pelota que pasa por sus pies automáticamente se transforma en un posible gol. Muy bueno.
Manuel "Soy Buenísimo" Eiras (6): Jugó un solo tiempo. Conectó buenos pases. En general hizo las cosas bien.
Peralt (-10): Demostró su tamaño cardíaco al no ir Y no llamar para preguntar cómo salió el equipo. Putísimo.
Coco y Millo (-): Ausentes y mufas.
[RdM]
Fernando "The Kobra" Yu (8): La figura. Inclemente, impasable, increíble. Su derroche de virtuosismo al final del partido nos muestra que está en su mejor momento físico y futbolístico.
Nicolás "Prosegur" "Musgo" Muschitiello (6): Muy bien de arriba y de abajo. Transmite seguridad.
Alberto "Chichinho" de Paola (5): Un poco perdido por la falta de fútbol, no pudo explotar su velocidad, pero en general bien. Salvó un gol.
Félix "Botomágico" Wuhl (6): Presionó mucho en la marca e hizo su aporte al ataque. Bien.
Pablo "Ratasucia" Boullosa (7): Hizo el primer gol. Casi siempre apareció en donde lo necesitaban pero exceptuando su tanto no gravitó tanto como puede en ataque.
Santiago "Raza Aria" Avalle (6): Jugó un solo tiempo y tuvo sus momentos. Se asoció bien con Fran.
Francisco "Chipi" Barone (6,5): Se esforzó mucho y tuvo sus momentos de recompensa. Le hicieron el penal. Se pierde un gol solo contra el arquero.
Pablo "Vértigo" Haedo (7,5): La carta de ataque más importante del equipo. Toda pelota que pasa por sus pies automáticamente se transforma en un posible gol. Muy bueno.
Manuel "Soy Buenísimo" Eiras (6): Jugó un solo tiempo. Conectó buenos pases. En general hizo las cosas bien.
Peralt (-10): Demostró su tamaño cardíaco al no ir Y no llamar para preguntar cómo salió el equipo. Putísimo.
Coco y Millo (-): Ausentes y mufas.
[RdM]
miércoles, 5 de septiembre de 2007
Y, si es un clásico, 0-0...
Ahí estábamos, domingo de sol, 3 de la tarde, cancha 1, condiciones ideales para vivir una nueva edición del Superclásico del Futbol Argentino entre Resto del Mundo y Los Osmonik. El equipo, al margen del valor que tienen esta clase de partidos, necesitaba obtener los 3 puntos para escalar posiciones en la tabla, y descontarle al actual puntero. Pese a ello, la contienda no iba a encontrar a RdM con todas sus armas bien alineadas, debido a que una importante escasez de
delanteros obligaba a un replanteo táctico. Ocurre que a F. Barone (histórico romperredes y crack séptimo, y principal verdugo de nuestro rival de turno con 5 tantos en 4 encuentros) le dio miedo la trascendencia del match, y para evadirlo no encontró mejor idea que huir 10 mil kilómetros hacia el norte: lamentable. Con Pablo H. todavía buscando su mejor forma física, y Peralt Jr toqueteando colegialas y botellas de Gancia en Bariloche, la delantera quedaría forzosamente formada por un sólo player: Millo.
De esta manera, Resto del Mundo formó en la cancha con Alca; Ferka - Mula - Musgo; Boto - Manu - Casta; Bollo; Millo. Quien les habla debía cumplir una extraña función, por momentos de doble 5, por momentos de segundo punta, por momentos de enlace, y entre la poca costumbre, los años que no vienen solos y el asado deglutido a último momento, terminó haciendo un poquito de cada cosa, lo cual era de poca utilidad.
Planteado este escenario táctico, Rubén Siri hizo sonar el pito y comenzó a rodar la bola. El partido arrancó como todo clásico: nerviosismo, algunas fricciones, mucha pelota en el cielo y de futbol, poquito. Ambos equipos estaban bien parados, evitando ser sorprendidos atrás, y el desarrollo era parejo. Con el correr de los minutos, Resto del Mundo comenzó a ser más incisivo que su rival, intentando siempre jugar pero con poco peso arriba debido a su única punta. Ferka era el bastión del equipo blanco y negro, que empezaba a mostrar que había ido al Campo para llevarse los 3 puntos. Es en ese primer tiempo donde RdM tuvo dos clarísimas jugadas de gol, ambas de pelota parada: primero, un quilombo en el área que deriva en Musgo a medio metro del arco sin arquero, pero es el ex-matutino defensor el que en primer lugar no llega a empujarla ("Lo traicionó el corazón", dije yo. "Cómo lo va a traicionar el corazón, si no tiene?" Pablo H. dixit. Lapidario), y luego Millo no llega tampoco a conectar el rebote. A escasos centímetros estuvo de cumplirse la ley del ex. Lo habría gritado?? Yo creo que sí...
Minutos más tarde, la otra chance clara de gol del primer tiempo. Centro desde la izquierda, frentazo con destino de gloria del mejor 4 del Colegio, pero cuando las gargantas ya se colmaban de locura, el destino caprichoso interpuso el hierro horizontal, frustrando así la apertura del marcador. Resto era más peligroso en las áreas, mientras su rival había intentado mediante varias pelotas detenidas, pero no había conseguido llevar peligro real a la valla custodiada por Santiago "grito 'voy' pero paso de largo" Binicki. Resto contó incluso con otras dos chances de peligro menor mediante dos tiros libres, uno ejecutado por Millo con potencia que tras desviarse en la barrera casi le sirve el gol a Ferka, y otro en la puerta del área que inexplicablemente y por falta de comunicación se desperdició. Con este panorama de partido parejo, pero con la sensación de poder ya estar ganando el encuentro, se fueron ambos equipos a las canillas. Cabe destacar como nota de color de este primer capítulo un "dame que te doy" de mas de 10 toques contra la banda protagonizado por Ferka, Manu y mi persona, que tuvo bailando al son de la conga a 3 desorientados rivales que se preguntaban si aquel movimiento estaba contemplado en las reglas o era parte de una sucia artimaña. Ante tan desleal actitud, el 5 rival pensó "si estos juegan sucio, yo también", y ajustició al oriental lateral restista, que tras no estar de acuerdo pidió calurosamente explicaciones.
El entretiempo dejó una mala noticia para Resto: su líbero no podría continuar disputando el pleito, debido a un fuerte dolor que lo aquejaba en su mano tras recibir un brutal pelotazo. Pocas horas después, nos enteraríamos de la fractura que sufrieron esos debiluchos metacarpianos. Fuerza Mula! No me afloje ahora que falta lo mejor. Ante esta situación, RdM dispondría de dos variantes para la segunda mitad: en primer lugar, el ingreso y debut oficial de Santiago "Waffle de dulce de leche" Avalle por el lesionado mariscal, para ocupar la posición de marcador de punta y permitir que Musgo ocupe el puesto dejado vacante por el quemero. La segunda variante sería el retorno a la actividad con una pelota que no sea ovalada del exiliado Alberto "Dunga Dunga" De Paola en reemplazo de un apagado Casta.
El segundo tiempo siguió el trámite del primero, con la diferencia de que debido al cansancio hubo más espacios para jugar, y se hizo un poquito más abierto y por lo tanto atractivo. Pasamos un par de sobresaltos debido a desinteligencias en el fondo, pero por suerte no pasaron a mayores. Mientras tanto, en función ofensiva apostábamos a la pelota parada ("mirá como ganamos este partido") buscando principalmente el melón de Ferka, que ya había avisado en el primer tiempo de lo que era capaz. El partido se hacía cada vez más dramático, el empate ya se veía a la vuelta de la esquina y el miedo a perder empezaba a aparecer en ambos lados. Fue en este punto en que, tras recibir una pelota en mitad de cancha, quien suscribe levanta la cabeza y ensaya un pelotazo-asistencia a espaldas de los defensores para Millo, que arranca su larga carrera hacia la gloria. La pelota picando, mansita, corrido unos metros hacia la derecha del arco donde el golero rival se refugiaba temeroso, esperando ser penetrado violentamente por el potente remate que se presagiaba estaba por venir. El tiempo se detuvo, los espectadores se tomaron de las manos, "haceme feliz Millo, la puta que te parió", pensaba esta impaciente cabecita, a la vez que me agazapaba en mitad de cancha. Mientras tanto, en las inmediaciones del área, el goleador empezaba a cargar la barra con su cañon derecho, para por fin desencadenar el bramido que todas las gargantas restistas, en el Campo y en todas partes del mundo (en todo el Resto del Mundo) habían empezado a cobijar desde que divisaron que el 9 quedaría mano a mano. Se acomoda, la pelota picando delante suyo, remata, y es gol, es gol, es goool!
No...es saque de arco. El latigazo del delantero albinegro se perdió apenas ancho, cruzado, y lo que parecía el triunfo, el gol que probablemente no tuviera retorno, y otro clásico adentro, terminaba en la nada. A empezar de nuevo.
De aquí al final, hubo tiempo para un par de centros que no llevaron peligro, para que el Alca se disfrazara de Campagnuolo y Millo gritándole desencajado "Nooo juez!" al árbitro, haciendo un poco más dramática la situación y, por supuesto sin intención, haciendo peligrar la continuidad del arquero en cancha, a quien el árbitro obviamente sólo pretendía amonestar. El bueno del árbitro hace rato que había perdido el control del partido, a tal punto que dejó sacar de volea un tiro libre, y dejó para la posteridad frases como "Ley de ventaja no". Qué lindo que sos, juez.
Como soy un hombre de honor y amante del buen futbol, no voy a dejar de hacer mención a un soberbio túnel sobre mi persona, que llenó de futbol las retinas de los presentes, y ruborizó los pómulos de quien les habla. Directo al ranking lírico. Ya sobre la hora, un inexistente foul en la puerta del área hizo temblar los corazones de RdM, pero afortunadamente no fue ejecutado con la suficiente precisión el cobro, perdiendose en el saque de esquina.
Pitazo final y saludos cordiales. Atrás quedó un partido que si bien mostró un desarrollo muy parejo, y que por momentos le resultó desfavorable a RdM, dejó la sensación de que fue nuestro querido equipo el que estuvo mucho más cerca de quedarse con los 3 puntos, debido a que desperdició las chances más claras (3 ocasiones netas de gol). Faltó una dosis de fortuna, ajustar la definición, y el triunfo habría sido blanco y negro, pero lamentablemente no se dio. El margen se achicó, y es imperativo que el equipo sume de a 3 en los compromisos inmediatos para no perderle pisada a los de arriba. Como dato positivo, segundo partido consecutivo en que el equipo no recibe goles, y 4to sobre 6 en lo que va del año, lo cual habla a las claras de una importante solidez defensiva, y de que a este equipo le llegan poco. Veremos cómo se sobrelleva la ausencia de nuestro líbero (se solicita un donante de pito para el señor Fernando Peralta a ver si recuerda lo que es ponerse la casaca de RdM y meterse en la cueva como sólo él sabe hacer). El aspecto negativo es la falta de gol. Los delanteros no están en racha, los volantes no pisan demasiado el área, y falta suerte en algunos casos (se vio clarito en el primer tiempo de este partido). Habrá que ver cómo forma el equipo arriba este domingo, ante el regreso de FB de tierras yanquis, y la partida del blondo casaca número 7 hacia su ciudad natal. Y como dice la canción, Vamos Resto del Mundo, ponga huevo para ser primero...
Bollo
delanteros obligaba a un replanteo táctico. Ocurre que a F. Barone (histórico romperredes y crack séptimo, y principal verdugo de nuestro rival de turno con 5 tantos en 4 encuentros) le dio miedo la trascendencia del match, y para evadirlo no encontró mejor idea que huir 10 mil kilómetros hacia el norte: lamentable. Con Pablo H. todavía buscando su mejor forma física, y Peralt Jr toqueteando colegialas y botellas de Gancia en Bariloche, la delantera quedaría forzosamente formada por un sólo player: Millo.
De esta manera, Resto del Mundo formó en la cancha con Alca; Ferka - Mula - Musgo; Boto - Manu - Casta; Bollo; Millo. Quien les habla debía cumplir una extraña función, por momentos de doble 5, por momentos de segundo punta, por momentos de enlace, y entre la poca costumbre, los años que no vienen solos y el asado deglutido a último momento, terminó haciendo un poquito de cada cosa, lo cual era de poca utilidad.
Planteado este escenario táctico, Rubén Siri hizo sonar el pito y comenzó a rodar la bola. El partido arrancó como todo clásico: nerviosismo, algunas fricciones, mucha pelota en el cielo y de futbol, poquito. Ambos equipos estaban bien parados, evitando ser sorprendidos atrás, y el desarrollo era parejo. Con el correr de los minutos, Resto del Mundo comenzó a ser más incisivo que su rival, intentando siempre jugar pero con poco peso arriba debido a su única punta. Ferka era el bastión del equipo blanco y negro, que empezaba a mostrar que había ido al Campo para llevarse los 3 puntos. Es en ese primer tiempo donde RdM tuvo dos clarísimas jugadas de gol, ambas de pelota parada: primero, un quilombo en el área que deriva en Musgo a medio metro del arco sin arquero, pero es el ex-matutino defensor el que en primer lugar no llega a empujarla ("Lo traicionó el corazón", dije yo. "Cómo lo va a traicionar el corazón, si no tiene?" Pablo H. dixit. Lapidario), y luego Millo no llega tampoco a conectar el rebote. A escasos centímetros estuvo de cumplirse la ley del ex. Lo habría gritado?? Yo creo que sí...
Minutos más tarde, la otra chance clara de gol del primer tiempo. Centro desde la izquierda, frentazo con destino de gloria del mejor 4 del Colegio, pero cuando las gargantas ya se colmaban de locura, el destino caprichoso interpuso el hierro horizontal, frustrando así la apertura del marcador. Resto era más peligroso en las áreas, mientras su rival había intentado mediante varias pelotas detenidas, pero no había conseguido llevar peligro real a la valla custodiada por Santiago "grito 'voy' pero paso de largo" Binicki. Resto contó incluso con otras dos chances de peligro menor mediante dos tiros libres, uno ejecutado por Millo con potencia que tras desviarse en la barrera casi le sirve el gol a Ferka, y otro en la puerta del área que inexplicablemente y por falta de comunicación se desperdició. Con este panorama de partido parejo, pero con la sensación de poder ya estar ganando el encuentro, se fueron ambos equipos a las canillas. Cabe destacar como nota de color de este primer capítulo un "dame que te doy" de mas de 10 toques contra la banda protagonizado por Ferka, Manu y mi persona, que tuvo bailando al son de la conga a 3 desorientados rivales que se preguntaban si aquel movimiento estaba contemplado en las reglas o era parte de una sucia artimaña. Ante tan desleal actitud, el 5 rival pensó "si estos juegan sucio, yo también", y ajustició al oriental lateral restista, que tras no estar de acuerdo pidió calurosamente explicaciones.
El entretiempo dejó una mala noticia para Resto: su líbero no podría continuar disputando el pleito, debido a un fuerte dolor que lo aquejaba en su mano tras recibir un brutal pelotazo. Pocas horas después, nos enteraríamos de la fractura que sufrieron esos debiluchos metacarpianos. Fuerza Mula! No me afloje ahora que falta lo mejor. Ante esta situación, RdM dispondría de dos variantes para la segunda mitad: en primer lugar, el ingreso y debut oficial de Santiago "Waffle de dulce de leche" Avalle por el lesionado mariscal, para ocupar la posición de marcador de punta y permitir que Musgo ocupe el puesto dejado vacante por el quemero. La segunda variante sería el retorno a la actividad con una pelota que no sea ovalada del exiliado Alberto "Dunga Dunga" De Paola en reemplazo de un apagado Casta.
El segundo tiempo siguió el trámite del primero, con la diferencia de que debido al cansancio hubo más espacios para jugar, y se hizo un poquito más abierto y por lo tanto atractivo. Pasamos un par de sobresaltos debido a desinteligencias en el fondo, pero por suerte no pasaron a mayores. Mientras tanto, en función ofensiva apostábamos a la pelota parada ("mirá como ganamos este partido") buscando principalmente el melón de Ferka, que ya había avisado en el primer tiempo de lo que era capaz. El partido se hacía cada vez más dramático, el empate ya se veía a la vuelta de la esquina y el miedo a perder empezaba a aparecer en ambos lados. Fue en este punto en que, tras recibir una pelota en mitad de cancha, quien suscribe levanta la cabeza y ensaya un pelotazo-asistencia a espaldas de los defensores para Millo, que arranca su larga carrera hacia la gloria. La pelota picando, mansita, corrido unos metros hacia la derecha del arco donde el golero rival se refugiaba temeroso, esperando ser penetrado violentamente por el potente remate que se presagiaba estaba por venir. El tiempo se detuvo, los espectadores se tomaron de las manos, "haceme feliz Millo, la puta que te parió", pensaba esta impaciente cabecita, a la vez que me agazapaba en mitad de cancha. Mientras tanto, en las inmediaciones del área, el goleador empezaba a cargar la barra con su cañon derecho, para por fin desencadenar el bramido que todas las gargantas restistas, en el Campo y en todas partes del mundo (en todo el Resto del Mundo) habían empezado a cobijar desde que divisaron que el 9 quedaría mano a mano. Se acomoda, la pelota picando delante suyo, remata, y es gol, es gol, es goool!
No...es saque de arco. El latigazo del delantero albinegro se perdió apenas ancho, cruzado, y lo que parecía el triunfo, el gol que probablemente no tuviera retorno, y otro clásico adentro, terminaba en la nada. A empezar de nuevo.
De aquí al final, hubo tiempo para un par de centros que no llevaron peligro, para que el Alca se disfrazara de Campagnuolo y Millo gritándole desencajado "Nooo juez!" al árbitro, haciendo un poco más dramática la situación y, por supuesto sin intención, haciendo peligrar la continuidad del arquero en cancha, a quien el árbitro obviamente sólo pretendía amonestar. El bueno del árbitro hace rato que había perdido el control del partido, a tal punto que dejó sacar de volea un tiro libre, y dejó para la posteridad frases como "Ley de ventaja no". Qué lindo que sos, juez.
Como soy un hombre de honor y amante del buen futbol, no voy a dejar de hacer mención a un soberbio túnel sobre mi persona, que llenó de futbol las retinas de los presentes, y ruborizó los pómulos de quien les habla. Directo al ranking lírico. Ya sobre la hora, un inexistente foul en la puerta del área hizo temblar los corazones de RdM, pero afortunadamente no fue ejecutado con la suficiente precisión el cobro, perdiendose en el saque de esquina.
Pitazo final y saludos cordiales. Atrás quedó un partido que si bien mostró un desarrollo muy parejo, y que por momentos le resultó desfavorable a RdM, dejó la sensación de que fue nuestro querido equipo el que estuvo mucho más cerca de quedarse con los 3 puntos, debido a que desperdició las chances más claras (3 ocasiones netas de gol). Faltó una dosis de fortuna, ajustar la definición, y el triunfo habría sido blanco y negro, pero lamentablemente no se dio. El margen se achicó, y es imperativo que el equipo sume de a 3 en los compromisos inmediatos para no perderle pisada a los de arriba. Como dato positivo, segundo partido consecutivo en que el equipo no recibe goles, y 4to sobre 6 en lo que va del año, lo cual habla a las claras de una importante solidez defensiva, y de que a este equipo le llegan poco. Veremos cómo se sobrelleva la ausencia de nuestro líbero (se solicita un donante de pito para el señor Fernando Peralta a ver si recuerda lo que es ponerse la casaca de RdM y meterse en la cueva como sólo él sabe hacer). El aspecto negativo es la falta de gol. Los delanteros no están en racha, los volantes no pisan demasiado el área, y falta suerte en algunos casos (se vio clarito en el primer tiempo de este partido). Habrá que ver cómo forma el equipo arriba este domingo, ante el regreso de FB de tierras yanquis, y la partida del blondo casaca número 7 hacia su ciudad natal. Y como dice la canción, Vamos Resto del Mundo, ponga huevo para ser primero...
Bollo
Uno x Uno
Alca (5,5): otro partido sin goles, y sin grandes fallas. Salió a papar moscas en varios centros y cometió una mano que pudo haber complicado las cosas.
Ferka (8): la figura, cada día anda mejor. Impasable de arriba y de abajo, muy bien con la pelota y ganando siempre en el área rival. Casi la manda a guardar de cabeza. Topadora.
Mula (7): le correspondía un 6, pero el bonus va por bancarse 20 minutos con la mano quebrada como un señorito. Ganó el duelo contra los delanteros.
Musgo (6): firme como siempre, aunque cometió un par de errores. Tuvo el gol.
Boto (6,5): bien por su banda, y seguro en defensa.
Manu (5): menos activo que otras veces, no gravitó demasiado en el juego.
Casta (4,5): desapercibido.
Bollo (5,5): cuando apareció se vio lo más claro del equipo, lástima que eso fue una o dos veces. Medio perdido en su improvisada posición.
Millo (5): voluntad de oro para correr todo y a todos, pero falló en lo suyo: el gol. Tuvo el triunfo en sus pies y la tiró afuera. Por momentos pecó de ansioso.
Santi (6): no tuvo inconvenientes por su sector.
Alberto (5): le falta futbol, contrarrestó con potencia.
Coco (-): no ingresó.
Hinchada: Peralt, el Cabe, Juan Cruz, Marri y Nico, aguantaron los trapos en todo momento. Incondicionales a la camiseta.
Ferka (8): la figura, cada día anda mejor. Impasable de arriba y de abajo, muy bien con la pelota y ganando siempre en el área rival. Casi la manda a guardar de cabeza. Topadora.
Mula (7): le correspondía un 6, pero el bonus va por bancarse 20 minutos con la mano quebrada como un señorito. Ganó el duelo contra los delanteros.
Musgo (6): firme como siempre, aunque cometió un par de errores. Tuvo el gol.
Boto (6,5): bien por su banda, y seguro en defensa.
Manu (5): menos activo que otras veces, no gravitó demasiado en el juego.
Casta (4,5): desapercibido.
Bollo (5,5): cuando apareció se vio lo más claro del equipo, lástima que eso fue una o dos veces. Medio perdido en su improvisada posición.
Millo (5): voluntad de oro para correr todo y a todos, pero falló en lo suyo: el gol. Tuvo el triunfo en sus pies y la tiró afuera. Por momentos pecó de ansioso.
Santi (6): no tuvo inconvenientes por su sector.
Alberto (5): le falta futbol, contrarrestó con potencia.
Coco (-): no ingresó.
Hinchada: Peralt, el Cabe, Juan Cruz, Marri y Nico, aguantaron los trapos en todo momento. Incondicionales a la camiseta.
RdM - Dep. Rufián: Ferka qué lindo que sos...
Este partido se disputó hace más de dos semanas. Debido a que el Señor Yu practica para su carrera política con sus propios amigos, prometió, prometió, y aún no ha cumplido con su deber.
El Resto opina: Ferka la putá que te parióooo. No subiste la nota, sos cagóooon.
Queda este espacio para ser editado, si es que algún día se produce el milagro...
El Resto opina: Ferka la putá que te parióooo. No subiste la nota, sos cagóooon.
Queda este espacio para ser editado, si es que algún día se produce el milagro...
viernes, 24 de agosto de 2007
Todos maracas. RdM 0 - OSDE 2
Bueno, debido a la maraquería imperante en este equipo, que durante el transcurso de la semana ha hecho desfilar frases como "yo no tengo ganas", " que la haga otro", "no me acuerdo nada del partido" o demás bobadas, me veo realizando hoy, día viernes, un somero comentario acerca de la derrota del domingo pasado.
3 de la tarde marcaba el reloj, y el team negro y blanco se apersonaba en la cancha 1, cancha gloriosa donde supiera en otros tiempos lejanos (o no tanto) celebrar al son de la pirotecnia y los brevajes alcohólicos, títulos ganados en forma apabullante. Efemérides al margen, los equipos grandes no se permiten vivir de recuerdos, es por eso que están siempre obligados a ir por más. De este modo, tras un comienzo de torneo con altibjaos, RdM buscaba dar el paso en un fin de semana doble que definiera sus aspiraciones en el torneo. Para eso, debía doblegar a una formación foránea bajo las órdenes del viejo y querido Mario "Lobo" Zagallo. No obstante, el team amarillo hizo caso omiso a la historia de su camiseta, íntimamente ligada al jogo bonito y de ataque, y de entrada se replegó con una férrea línea de 3 cerca de su área, otra similar atras del círculo central, una especie de media punta que oficiaba más bien de doble 5 adelantado, y un sólo delantero, crack de cracks, aunque no en su plenitud física. La estrategia era sencilla: marcar mucho, revolear todo, pegar (abanderado un pelilargo con la casaca de gallinasia de la plata), y cuando se podía, tirarsela al ancho de espadas para que la peleara contra la defensa él solito. Por su parte, ya todos sabemos que el dt virtual de Resto (es decir, el que cada uno lleva dentro a la hora de salir a la cancha) es amante del Cholo Simeone, y es por eso que piensa todo el tiempo en atacar y queda expuesta a contras furibundas, a veces uno contra uno, y es la pobre mula quien tiene que lidiar con el delantero de turno, a veces socorrido por un zaguero, o por este servidor-volante tapón, a veces no. En realidad, en este partido fue más amante de Bielsa, ya que todo el tiempo buscó el área rival, asumiendo riesgos en defensa, pero no tuvo la capacidad de crear una sola chance neta de gol. La formación ya casi va saliendo de memoria: Alca de centinela de las redes, por derecha el mejor 4 de la historia del Colegio, mula de líbero azzurro, y musgo por la banda izquierda. Boto riega de futbol la banda derecha en el mediocampo, del mismo modo que Manu lo hace en la izquierda, mientras en el centro del campo se emplaza quien esto escribe. Los delanteros, los históricos, los que están buscando alcanzar la cifra de 50 goles cada uno defendiendo esta camiseta, este sentimiento (sí, 50 goles, 50! tu equipo, lector anónimo, seguro no hizo 50 entre todos sumados!), el crack, ídolo de niños y sobre todo de niñas, la gacela del Campo, el Sanfilippo de buen corazón, Fran Barone, y su fiel ladero, el gran goleador, el que no sabe lo que es la misericordia, él, el de las pelotas, Millo. Bueno, después de este inflador anímico para ver si levantan un poco estos dos muertos, a narrar el partido.
En el primer tiempo no pasó nada. Literalmente. Resto atacaba y atacaba (o mejor dicho, ocupaba el campo rival), pero no sabía como coño entrarle a la defensa brasuca. Ferka y Musgo alternaban (y a veces no alternaban, lo cual ponía de punta los pelos del 5 y capitán y del indefenso mariscal cuadrúpedo) para hacer sus escaladas, siendo el 4-oriental-aplanadora-cobra el más incisivo. Boco estaba muy contenido en sus funciones defensivas y no pesaba arriba, Manu se hacía el dueño de la bocha en mitad de cancha pero no podía progresar demasiado, Boto no se que carajo estaba haciendo y a los delanteros les faltaba peso específico para generar peligro por sí solos. Así, el dominio territorial quedaba sólo en eso, y las oportunidades se perdían en pelotazos estériles. Por parte del rival, lo ya mencionado: bochazo a Adán, a ver qué conejo de la galera sacaba el rubio número 4, hasta ahí muy bien custodiado por la mula y su partenaire de turno, sea Ferka, Musgo o yo. Fin del primer tiempo, aburrido.
La segunda etapa comienza con el mismo tono, sólo interrumpido en el minuto 5, con la fatídica acción que cambió el curso del encuentro: contraataque disuadido de la prepaga, y resto a empezar de nuevo. Es ahí cuando Ferka intenta salir jugando y pasarsela a su referencia en mitad de cancha, o sea yo. Ocurre que el pase no es lo suficientemente preciso, lo cual es aprovechado al máximo por Adán, siempre atento, que lo intercepta y con un remate fortísimo, vence las delicadas manos del guradavalla septimal. Después de un intento de absurda protesta aduciendo que la red había frenado a la pelota, que no entró toda (hay quienes se juegan la cabeza a favor de esta hipótesis), festejo loco y 0-1. La alegría era sólo brasileña. Resto acusó el golpe, y salió en busca de una rápida igualdad. Envalentonado tras obtener la inmerecida ventaja, no pasaron muchos minutos hasta que luego de una pelota parada, un defensor rival anticipa a nuestro caudillo Mula, decretando un 0-2 que dejaba atónitos a propios y extraños. Comenzaba a liquidarse la historia. De allí al final, hubo tiempo para una catarata de protestas hacia el árbitro (un paquete), un cruce brillante de Boto que impidió lo que iba a ser el 3ro de contraataque, un par de remates de Millo desviadísimos, y una muy clarita para Resto: tras una buena jugada, Manu entra vacío por izquierda, pero remata débil y desviado. Se mantenía la temática de todo el partido: Resto con la pelota, jugando por abajo pero sin encontrar la profundidad necesario, y un rival haciendose fuerte atrás y jugando de manera mucho más sencilla y efectiva. Pasaron los minutos y el partido se nos escurrió de las manos. De poco sirvió el aporte de "La Turret" Peralta (gato, tenés novia, por qué no lo admitís?), del Cabezón Boullosa (llegó tarde) y de las groupies salvajes, Marina, Carla y Sofía, todos seguidores fieles y no tanto del conjunto albinegro. Equipo que luego del cimbronazo realizó varios replanteos que tuvieron efecto al instante, ya que el futbol nos daría revancha 24 horas más tarde. Al unísono, se clamó la necesidad de afrontar los siguientes compromisos como 7 finales. Y las finales no se juegan, se ganan. Y si no, que les pregunten a varios cómo juega este equipo las finales. Que así sea.
Bollo
Pd para todo el gaterío: cuando ganemos un 3-0 o algo así no quiero a todos diciendo "ay, la crónica la hago yo". Maricas!
3 de la tarde marcaba el reloj, y el team negro y blanco se apersonaba en la cancha 1, cancha gloriosa donde supiera en otros tiempos lejanos (o no tanto) celebrar al son de la pirotecnia y los brevajes alcohólicos, títulos ganados en forma apabullante. Efemérides al margen, los equipos grandes no se permiten vivir de recuerdos, es por eso que están siempre obligados a ir por más. De este modo, tras un comienzo de torneo con altibjaos, RdM buscaba dar el paso en un fin de semana doble que definiera sus aspiraciones en el torneo. Para eso, debía doblegar a una formación foránea bajo las órdenes del viejo y querido Mario "Lobo" Zagallo. No obstante, el team amarillo hizo caso omiso a la historia de su camiseta, íntimamente ligada al jogo bonito y de ataque, y de entrada se replegó con una férrea línea de 3 cerca de su área, otra similar atras del círculo central, una especie de media punta que oficiaba más bien de doble 5 adelantado, y un sólo delantero, crack de cracks, aunque no en su plenitud física. La estrategia era sencilla: marcar mucho, revolear todo, pegar (abanderado un pelilargo con la casaca de gallinasia de la plata), y cuando se podía, tirarsela al ancho de espadas para que la peleara contra la defensa él solito. Por su parte, ya todos sabemos que el dt virtual de Resto (es decir, el que cada uno lleva dentro a la hora de salir a la cancha) es amante del Cholo Simeone, y es por eso que piensa todo el tiempo en atacar y queda expuesta a contras furibundas, a veces uno contra uno, y es la pobre mula quien tiene que lidiar con el delantero de turno, a veces socorrido por un zaguero, o por este servidor-volante tapón, a veces no. En realidad, en este partido fue más amante de Bielsa, ya que todo el tiempo buscó el área rival, asumiendo riesgos en defensa, pero no tuvo la capacidad de crear una sola chance neta de gol. La formación ya casi va saliendo de memoria: Alca de centinela de las redes, por derecha el mejor 4 de la historia del Colegio, mula de líbero azzurro, y musgo por la banda izquierda. Boto riega de futbol la banda derecha en el mediocampo, del mismo modo que Manu lo hace en la izquierda, mientras en el centro del campo se emplaza quien esto escribe. Los delanteros, los históricos, los que están buscando alcanzar la cifra de 50 goles cada uno defendiendo esta camiseta, este sentimiento (sí, 50 goles, 50! tu equipo, lector anónimo, seguro no hizo 50 entre todos sumados!), el crack, ídolo de niños y sobre todo de niñas, la gacela del Campo, el Sanfilippo de buen corazón, Fran Barone, y su fiel ladero, el gran goleador, el que no sabe lo que es la misericordia, él, el de las pelotas, Millo. Bueno, después de este inflador anímico para ver si levantan un poco estos dos muertos, a narrar el partido.
En el primer tiempo no pasó nada. Literalmente. Resto atacaba y atacaba (o mejor dicho, ocupaba el campo rival), pero no sabía como coño entrarle a la defensa brasuca. Ferka y Musgo alternaban (y a veces no alternaban, lo cual ponía de punta los pelos del 5 y capitán y del indefenso mariscal cuadrúpedo) para hacer sus escaladas, siendo el 4-oriental-aplanadora-cobra el más incisivo. Boco estaba muy contenido en sus funciones defensivas y no pesaba arriba, Manu se hacía el dueño de la bocha en mitad de cancha pero no podía progresar demasiado, Boto no se que carajo estaba haciendo y a los delanteros les faltaba peso específico para generar peligro por sí solos. Así, el dominio territorial quedaba sólo en eso, y las oportunidades se perdían en pelotazos estériles. Por parte del rival, lo ya mencionado: bochazo a Adán, a ver qué conejo de la galera sacaba el rubio número 4, hasta ahí muy bien custodiado por la mula y su partenaire de turno, sea Ferka, Musgo o yo. Fin del primer tiempo, aburrido.
La segunda etapa comienza con el mismo tono, sólo interrumpido en el minuto 5, con la fatídica acción que cambió el curso del encuentro: contraataque disuadido de la prepaga, y resto a empezar de nuevo. Es ahí cuando Ferka intenta salir jugando y pasarsela a su referencia en mitad de cancha, o sea yo. Ocurre que el pase no es lo suficientemente preciso, lo cual es aprovechado al máximo por Adán, siempre atento, que lo intercepta y con un remate fortísimo, vence las delicadas manos del guradavalla septimal. Después de un intento de absurda protesta aduciendo que la red había frenado a la pelota, que no entró toda (hay quienes se juegan la cabeza a favor de esta hipótesis), festejo loco y 0-1. La alegría era sólo brasileña. Resto acusó el golpe, y salió en busca de una rápida igualdad. Envalentonado tras obtener la inmerecida ventaja, no pasaron muchos minutos hasta que luego de una pelota parada, un defensor rival anticipa a nuestro caudillo Mula, decretando un 0-2 que dejaba atónitos a propios y extraños. Comenzaba a liquidarse la historia. De allí al final, hubo tiempo para una catarata de protestas hacia el árbitro (un paquete), un cruce brillante de Boto que impidió lo que iba a ser el 3ro de contraataque, un par de remates de Millo desviadísimos, y una muy clarita para Resto: tras una buena jugada, Manu entra vacío por izquierda, pero remata débil y desviado. Se mantenía la temática de todo el partido: Resto con la pelota, jugando por abajo pero sin encontrar la profundidad necesario, y un rival haciendose fuerte atrás y jugando de manera mucho más sencilla y efectiva. Pasaron los minutos y el partido se nos escurrió de las manos. De poco sirvió el aporte de "La Turret" Peralta (gato, tenés novia, por qué no lo admitís?), del Cabezón Boullosa (llegó tarde) y de las groupies salvajes, Marina, Carla y Sofía, todos seguidores fieles y no tanto del conjunto albinegro. Equipo que luego del cimbronazo realizó varios replanteos que tuvieron efecto al instante, ya que el futbol nos daría revancha 24 horas más tarde. Al unísono, se clamó la necesidad de afrontar los siguientes compromisos como 7 finales. Y las finales no se juegan, se ganan. Y si no, que les pregunten a varios cómo juega este equipo las finales. Que así sea.
Bollo
Pd para todo el gaterío: cuando ganemos un 3-0 o algo así no quiero a todos diciendo "ay, la crónica la hago yo". Maricas!
Uno x Uno
Alca (5): Con poco trabajo, tal vez podría haber hecho algo más en el primer gol.
Ferka (5): En ataque fue de lo más claro, lo opacó con el grueso error del 0-1.
Mula (5): En general seguro, perdió la marca en el segundo.
Musgo (6): Firme como siempre, corrió mucho para llegar a los cruces.
Boto (5): Pasó desapercibido, fue reemplazado. Pidió un offside y metió un buen cierre.
Bollo (5,5): Un par de patadas, una pelea y un par de buenos pases, nada más.
Manu (5,5): El control de pelota de siempre, poco peso arriba. Desperdició la más clara del equipo.
Fran (4): Falto de futbol y de distancia.
Millo (4): No encontró su truco.
Coco (-): Entró con el partido liquidado, correcto en la marca.
Hinchada: Numerosa y mufa.
Ferka (5): En ataque fue de lo más claro, lo opacó con el grueso error del 0-1.
Mula (5): En general seguro, perdió la marca en el segundo.
Musgo (6): Firme como siempre, corrió mucho para llegar a los cruces.
Boto (5): Pasó desapercibido, fue reemplazado. Pidió un offside y metió un buen cierre.
Bollo (5,5): Un par de patadas, una pelea y un par de buenos pases, nada más.
Manu (5,5): El control de pelota de siempre, poco peso arriba. Desperdició la más clara del equipo.
Fran (4): Falto de futbol y de distancia.
Millo (4): No encontró su truco.
Coco (-): Entró con el partido liquidado, correcto en la marca.
Hinchada: Numerosa y mufa.
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